El 56% de los universitarios asturianos quiere quedarse, pero la mayoría no ve alicientes laborales

Ocho de cada diez se irían, pero "con opciones de volver", dice un estudio de Compromiso XXI

El ambiente de trabajo se valora más que el sueldo

Un grupo de alumnos realiza un examen de la EBAU MARA VILLAMUZA

Un grupo de alumnos realiza un examen de la EBAU MARA VILLAMUZA

El ejercicio consiste en invitar a los universitarios asturianos a imaginarse llegando al mercado laboral y trasladarlos a un año después de terminar sus estudios. ¿Te gustaría quedarte a trabajar en Asturias? En el primer barómetro de expectativas de los estudiantes, elaborado por la asociación Compromiso Asturias XXI, responde que sí un 56 por ciento de los encuestados. También que si en ese momento o a más largo plazo se vieran en la tesitura de marcharse, en un 86 por ciento de los casos querrían hacerlo "con opciones de retornar", pero hay un porcentaje alto que no ve demasiados alicientes laborales para encontrar un futuro a largo plazo aquí. Ante una lista múltiple de posibles razones, los consultados que se ven haciendo las maletas escogen sobre todo la escasa proyección laboral, en un 72 por ciento de las respuestas, y las condiciones laborales, en dos de cada de tres casos. Eso es lo que les tira hacia fuera; hacia dentro, dicen, más lo personal, y el clima o la naturaleza por encima de las oportunidades que intuyen en el mercado laboral de la región.

El trabajo de la plataforma de profesionales asturianos residentes fuera de la región, erigida en laboratorio de análisis y motor de ideas de futuro, ha preguntado a 579 estudiantes en un intento de "conocer y visibilizar las necesidades y expectativas de futuro profesional de los jóvenes". Trata de completar desde dentro las conclusiones a las que llegó hace aproximadamente un año su "Libro blanco" sobre la emigración, en el que el colectivo incluyó una encuesta a más de 1.500 asturianos expatriados.

Este sondeo interno en la Universidad, pionero en España, nace con vocación de continuidad y detección de tendencias temporales. Entre el 29 de septiembre y el 30 de octubre pasados examinó a aproximadamente un tres por ciento de la comunidad universitaria, a alumnos de grado, máster y doctorado, sobre todo de la franja entre los 18 y los 25 años, a los que los encuestadores preguntaron, básicamente, cómo se ven. Qué quieren de su primer empleo, dónde preferirían trabajar, por qué se irían a otro lugar y adónde o cómo andan de idiomas. A la pregunta por las "motivaciones para quedarse en Asturias", donde cada uno de los consultados podía escoger hasta tres respuestas de una lista de siete, una abrumadora mayoría del 81 por ciento de las contestaciones eligió los "motivos personales", lo más valorado con casi el doble de respaldo que la naturaleza (41,45 por ciento) y el clima (36,80), segunda y tercera opción del ranking. El atractivo de las condiciones laborales sólo recibe un 27,8 por ciento de las respuestas y la "proyección laboral" es la última en las preferencias, con un 18,8 por ciento de las respuestas e inmediatamente por detrás de la oferta cultural y la intención de "seguir formándome".

También hicieron los encuestadores la pregunta inversa, ¿por qué te irías? Con las mismas alternativas de respuesta, dominan con abrumadora mayoría la proyección laboral y las condiciones de trabajo, que representan un 72 y 66 por ciento de las contestaciones, respectivamente, y se sitúan muy por delante de las posibilidades de formación y la oferta cultural. ¿Pero creen que podrán quedarse? Sí en el corto plazo. Cuatro de cada diez creen "probable" encontrar un trabajo en Asturias al año de graduarse; tres, que no. Y si todo esto se resume en un índice con el que observar la evolución en el futuro, se diría que en una escala con un máximo de cinco 3,55 confiesan que les gustaría quedarse y 3,09, que encontrará un empleo en Asturias al dejar sus estudios.

Los resultados "son relevantes para la Administración, las empresas y la sociedad asturiana", afirma Reyes Ceñal, directora de Compromiso Asturias XXI; las conclusiones pueden ser útiles para un análisis de fortalezas y debilidades de la región, pero "necesitan una reflexión". Ceñal habla teniendo en cuenta que esto es una foto fija, que mide percepciones subjetivas de los estudiantes y que las hipótesis sobre las razones del diagnóstico y los posibles tratamientos requerirían, en todo caso, un examen reposado "en una mesa con todos los grupos implicados".

De entrada, no obstante, sorprende comprobar que en el orden de prioridades de lo que sería una oferta laboral atractiva para los universitarios encuestados la primera opción es "un buen ambiente de trabajo". Copa esta alternativa más del cincuenta por ciento de las respuestas y supera al salario (un 45,4) o a la estabilidad (40,6). También les gustaría trabajar para la empresa privada (en un 43 por ciento de los casos) más que para el sector público (un 38) y el porcentaje de los que abrazan la opción de "emprender mi propio negocio" se queda en el 18,8 por ciento. Por áreas, domina la de "finanzas y legal" por delante de la ingeniería, el "marketing, comunicación y ventas" y la "sanidad, psicología o trabajo social". Puede resultar igualmente curioso observar, en el territorio de la estabilidad laboral, que casi la mitad de las respuestas (un 44,4 por ciento) a la pregunta por los años que estos estudiantes querrían permanecer en un mismo trabajo escogen "más de diez años".

El problema de los idiomas

De cada diez universitarios encuestados, por lo demás, cuatro confiesa tener un nivel "intermedio alto" de inglés y tres lo manejan en modo "avanzado", pero el estudio también llama la atención sobre el promedio, uno de cada cuatro, que se queda en la zona del manejo "básico" o "intermedio bajo". Esto, según las conclusiones, "podría suponer un obstáculo para el desarrollo profesional" de los estudiantes asturianos.