Asturias necesita más donantes de sangre y más jóvenes: el relevo generacional "es imprescindible"

Los menores de 25 años representan sólo el 9% de los donantes totales

"Las necesidades están aumentando, sobre todo las de plaquetas", destaca el Centro Comunitario de Sangre

Llenar bolsas para salvar vidas: así trabaja el Centro Comunitario de Transfusiones y Tejidos de Asturias

VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: David Cabo

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Asturias necesita más donantes y más jóvenes. Las necesidades de sangre de los hospitales asturianos no cesan de aumentar y, en paralelo, muchos donantes fieles dejan de cumplir las condiciones –por ejemplo, un edad máxima de 65 años– para continuar siéndolo. Además, se ha registrado una notable caída de las donaciones en las alas oriental y occidental por el envejecimiento y el despoblamiento.

–El relevo generacional es imprescindible. La media de edad de nuestros donantes se mueve entre 45 y 55 años. Estamos haciendo mucha promoción entre los jóvenes, pero los menores de 25 años representan un 9 por ciento de los donantes totales –explica Ana María Ojea Pérez, directora técnica del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias.

El relevo generacional se ha convertido en un objetivo esencial:

–Hay que animar a los jóvenes a dar el paso para donar, a vencer las barreras. Es un acto que regala esperanza a tres pacientes que lo necesitan. Es importante donar una vez y después continuar. Los hombres pueden donar cuatro veces al año. Las mujeres, tres.

Los responsables de la recogida, procesamiento y distribución de sangre en la región llevan varias semanas realizando llamamientos a la población ante la escasez de reservas. En especial, de sangre cero positivo.

SOS por la donación de sangre: el relevo generacional "es imprescindible"

La enfermera Nuria García extrae sangre a Mercedes Álvarez en un autobús de donación, en el barrio de La Florida (Oviedo). / D. C.

–La respuesta de la gente está siendo satisfactoria, como siempre. Tenemos unas 700 bolsas, pero necesitamos en torno a 1.000 porque vienen días festivos en los que no podemos salir con las unidades móviles, hay muchos desplazamientos, accidentes de tráfico, y eso puede dar lugar a urgencias graves con grandes necesidades –señala la doctora Ojea.

Las demandas de los enfermos asturianos "son cada vez más altas", precisa la directora técnica del Centro Comunitario. Se necesitan 180 donaciones diarias: más donantes de sangre total, de aféresis de plaquetas y de plasma. Y también más donantes de médula ósea. A lo largo de este año 2023 ha habido, en general, equilibrio entra la donación y la demanda de los hospitales.

–Sin embargo, las urgencias en ocasiones rompen este equilibrio en grupos concretos, sobre todo en fechas tan señaladas como puentes, festivos, Navidades...– precisa Ana María Ojea.

Lo que ha aumentado es la demanda de plaquetas. Y lo ha hecho en un 4,1 por ciento.

–Esto supone un reto para dar respuesta a las necesidades de los pacientes, debido a que, para obtener una unidad terapéutica de plaquetas, necesitamos las plaquetas de cinco donantes. Con la dificultad añadida de que tienen una caducidad muy corta, de siete días.

SOS por la donación de sangre: el relevo generacional "es imprescindible"

Las técnicos de laboratorio Lucía Solís, a la izquierda, y Begoña Fernández, procesan bolsas en el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos. / David Cabo

Para obtener más plaquetas, la fórmula ideal consiste en donar mediante un procedimiento denominado plasmaféresis (separador celular), con el que una donación equivale a una unidad de plaquetas. De otra manera, debido a esa equivalencia de cinco donantes para conformar una sola unidad, con las donaciones convencionales no se cubren las necesidades de los hospitales en lo que se refiere a obtención de proteínas. Estas proteínas se aplican a los tratamientos de numerosas enfermedades: hematológicas, inmumológicas, neurológicas, renales, hepáticas, para cirugías... Dos ejemplos: casos de grandes quemaduras o de accidentes de tráfico graves se utilizan para detener la hemorragia y recuperar el volumen de sangre. También para personas a las que les faltan determinadas proteínas en la sangre, como los hemofílicos...

Los sanitarios observan entre la franja de población más joven una cierta reticencia a dar sangre:

–Nos ven en los campus, pero muchos casi huyen –explican.

Pelayo Suárez Nava, de 33 años, empezó a donar precisamente en una campaña universitaria. Ahora es donante de plasma mediante plasmaféresis. Es más largo, unos 40 minutos. Sin embargo, al no extraerse glóbulos rojos, posibilita donar incluso cada quince días.

1) Las técnicos de laboratorio Lucía Solís, a la izquierda, y Begoña Fernández, procesan bolsas en el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos. 2) La doctora Ana María Ojea muestra un paquete de bolsas vacías. 3) La enfermera Nuria García extrae sangre a Mercedes Álvarez en un autobús de donación, en el barrio de La Florida (Oviedo). 4) Pelayo Suárez dona plasma en el Centro Comunitario, en presencia de la enfermera Paloma Frechilla. | David Cabo

Pelayo Suárez dona plasma en el Centro Comunitario, en presencia de la enfermera Paloma Frechilla. / D. C.

–Es un proceso cómodo. Me desplazo una vez al mes sin mayor problema. Puede imponer respeto, pero mi experiencia es positiva. Nunca he sentido mareos ni molestias duraderas –indica este ovetense.

Mientras Pelayo Suárez dona en el Centro Comunitario, en la unidad móvil emplazada en el barrio ovetense de La Florida hace lo mismo Mercedes Álvarez Sal. La médica del autobús es Mónica Pulgar Suárez:

–Es importante que la sociedad sea consciente de la situación de escasez. La población envejece y la natalidad es muy baja. Cada vez hay más gente susceptible de recibir una transfusión sanguínea y cada vez menos población que puede donar. Es importante que la población más joven, que no suele tener ninguna enfermedad importante, lo sepa. La sangre no puede fabricarse. Hacen falta donantes –apostilla la doctora Pulgar.