Entrevista | Ana Pastor Diputada del PP, exministra de Fomento (2011-2016)

"El AVE exige saber posicionarse como destino atractivo, y Asturias tiene todo lo necesario"

«Urge impulsar de manera decidida la logística del Corredor Atlántico» | «El sobrecoste es el precio de ser pioneros en obras de máxima dificultad técnica»

Ana Pastor.

Ana Pastor. / Miki López

Por aquellos «ríos» ahora corren trenes a doscientos kilómetros por hora. Al ver abierto el paso ferroviario de Asturias a la Meseta, la memoria de Ana María Pastor Julián (Cubillos del Pan, Zamora, 1957) no ha podido evitar volver a los túneles inundados que se encontró al sentarse en 2011 en el despacho de la ministra de Fomento. Habían pasado siete años desde la primera dovela y seis desde el inicio de la excavación, ya habían fallado cuatro plazos de apertura… Pastor, hoy diputada en el Congreso por Pontevedra y secretaria de Sanidad en la estructura directiva del PP de Alberto Núñez Feijóo, condujo la Variante de Pajares en el primer mandato de Mariano Rajoy (2011-2016), avanzando por el camino tortuoso e inestable de la canalización de las filtraciones a los tubos, del deslizamiento de la ladera de Campomanes y de la búsqueda de soluciones de anchos de vía compatibles con los tráficos de pasajeros y mercancías.

Inauguró el AVE hasta León en 2015 y salió del Ministerio para presidir el Congreso (2016-2019) dejando un plan de puesta en servicio de la Variante que luego la política cambió, y ahí la larga historia de veinte años de la conexión ferroviaria con la Meseta viró, reviró y se volvió a enredar hasta llegar, el miércoles pasado, a la circulación del tren inaugural a la que la exministra prefirió no asistir y sobre la que ahora prefiere no hablar. Médica de formación y dos veces ministra –también de Sanidad, con José María Aznar (2002-2004)–, enfila su novena legislatura consecutiva en el Congreso.

–¿Qué debe traer el AVE para el futuro de Asturias?

–En primer lugar, quiero felicitar a todos los asturianos, porque esta infraestructura es, junto con la A-8, que tuve la oportunidad de culminar como ministra de Fomento, clave para el desarrollo de esta región tan querida. No hace falta que yo le explique hasta qué punto ha sido difícil históricamente la comunicación de Asturias con Castilla y León y el resto de España. Aunque las carreteras han mejorado mucho y el aeropuerto ha ganado tráfico, a ningún asturiano se le escapa que la culminación de la Variante abre un nuevo abanico de posibilidades para la comunidad. Solo tienen que preguntar a cualquier otra ciudad española a la que haya llegado la alta velocidad en las últimas décadas. Más turismo, más relaciones comerciales y más oportunidades.

–¿De qué y de quiénes depende? ¿Qué hay que saber hacer bien para aprovechar esta oportunidad?

–El AVE acerca las ciudades y reduce las distancias, pero hay que saber posicionarse, como lo ha hecho Asturias y sus ciudadanos, como destino atractivo. Asturias tiene todo lo que se necesita para conseguirlo y hay proyectos exitosos que otras ciudades que cuentan con alta velocidad desde hace varios años han puesto en marcha y que son trasladables también a Asturias. El abanico de posibilidades es muy amplio y las oportunidades, inmensas.

–Hay quien apunta que cuando una infraestructura acerca dos polos de crecimiento de tamaños diferentes, el grande siempre tiende a ganar más que el pequeño. ¿Cuál es su receta para evitarlo?

–No estoy de acuerdo. La historia reciente de nuestro país nos dice precisamente lo contrario. Allí donde ha llegado, la alta velocidad ha significado una expansión para el comercio, el turismo y las opciones como destino de congresos, negocios, etcétera… Como ministra de Fomento, siempre sostuve que tener una buena red de transporte es la mejor manera de igualar las oportunidades de todos los españoles.

–¿Qué papel debe jugar la entrada en la línea de los trenes de bajo coste de Renfe o de las operadoras privadas?

–Allí donde la oferta de trenes se ha ampliado se ha multiplicado el tráfico. Por el momento, la competencia ha significado precios más asequibles y una mayor oferta para los viajeros.

–¿Y el desarrollo pendiente de la zona logística de Gijón?

–Los grandes proyectos de infraestructuras del transporte necesitan apuestas decididas y sostenidas en el tiempo. Las inversiones de un solo gobierno apenas tienen efectos si no existe continuidad. La pregunta debería dirigirse a los gobiernos socialistas asturiano y central, pero en todo caso, es necesario impulsar de manera decidida la logística y el desarrollo del Corredor Atlántico.

–Han sido casi veinte años de obras y 18 fechas de apertura, la primera 2010. ¿Asturias ha dejado escapar muchos trenes con los sucesivos retrasos?

–Como responsable del ministerio de Fomento, destinamos al AVE Madrid-Asturias más de 2.000 millones de euros en los cinco presupuestos que elaboramos. Esta cifra le puede dar una idea de la importancia que le otorgamos.

–La Variante que se encontró era «un lago inmenso», según sus palabras. ¿Qué había pasado? ¿Hubo errores de planificación o de ejecución?

–Lo que me encontré fue una obra de plataforma sin finalizar y los túneles llenos de agua, con problemas de filtraciones. Todos saben de las dificultades orográficas y morfológicas del macizo cantábrico, por eso esta obra ha significado un gran reto de ingeniería técnica y constructiva no exenta, claro está, de problemas técnicos hasta su finalización. Quiero agradecer el trabajo incansable de todos los ingenieros y equipos técnicos y de los excelentes profesionales del ADIF que lo han hecho posible.

–La obra tuvo una afección muy importante sobre muchos acuíferos de la provincia de León. ¿No hubo forma de evitarlo?

–A la propia obra de ingeniería que supone construir unos túneles de esa longitud por donde pasarán trenes a enorme velocidad hubo que añadir un estudio para reconducir ciertos acuíferos generando la afectación indispensable en el ecosistema de la zona. En mis años en el Ministerio le dimos a esos trabajos la máxima prioridad, pero muchas veces son estudios muy complejos. Como le decía, nos encontramos con un túnel lleno de agua.

–Se fue del Ministerio dejando hecha una planificación, con la apertura de un solo túnel en ancho ibérico, que su sucesor, de su mismo partido, modificó para obtener el voto de Foro Asturias a los presupuestos de 2017. ¿Contribuyó aquello a retrasar más la obra?

–Lo importante ahora es que el esfuerzo económico de varias décadas se hace realidad. Y por el esfuerzo de todos, se ha podido culminar esta gran obra.

–Hay quien sostiene que pudo haber habido en ocasiones más criterios políticos que razones de complejidad técnica detrás de los múltiples vaivenes que ha sufrido la obra, con hasta dieciocho fechas de apertura. ¿Es ese cambio un ejemplo?

–Yo solo puedo hablar de mi actuación, y está claro que mi objetivo principal en la legislatura fue el de mejorar la vertebración y la cohesión entre todos los territorios de España. En cuanto a la materialización de los proyectos, siempre he creído en los criterios de nuestros técnicos. No solo tienen una enorme experiencia en España, sino que son conocidos y respetados en todo el mundo. He viajado a muchos lugares a ver proyectos realizados por empresas españolas y siempre he recogido admiración y respeto por nuestra ingeniería y nuestros magníficos profesionales, que son el mejor referente del gran país que tenemos.

–En su etapa como ministra, confiaba en poder abrir los túneles en 2015. ¿Qué parte de responsabilidad le toca en la larga espera de los asturianos por la Variante?

–Como le decía, a los responsables políticos nos corresponde asignar los recursos económicos para que las obras sean una realidad. Y en este caso, destinamos a través de los presupuestos de 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016 más de 2.000 millones de euros para el AVE Madrid-Asturias. En la Variante, como usted sabe, surgieron numerosos imprevistos. A las filtraciones de auténticos ríos le siguió tiempo después la inestabilidad de algunas laderas, etcétera. Desde entonces he vuelto muchas veces a Asturias y lo he explicado a quien me ha preguntado. ¿Han dedicado el mismo volumen de recursos quienes han dirigido el Ministerio desde entonces? ¿Qué otras situaciones inesperadas han surgido? No me corresponde a mí valorar el porqué de los sucesivos retrasos.

–La inversión final ha duplicado los 2.000 millones de euros que se previeron inicialmente. ¿Qué explicación encuentra a tan enorme desvío?

–La Variante fue, desde su concepción, un reto para la ingeniería de nuestro país. El cálculo de su coste lo hicieron los ingenieros y quienes gestionaban el Gobierno entonces creyeron en sus cálculos. Con el tiempo, y no es nada extraño en las obras de esta envergadura, surgieron diferentes imprevistos que incrementaron la dificultad y el coste. Es el precio de ser pioneros en la construcción de obras de la máxima dificultad técnica a nivel mundial. No es algo que suceda solo en España. Al contrario. Sin apuntar a ningún proyecto concreto, me vienen a la cabeza algunos con sobrecostes mayores y retrasos inimaginables. Yo siempre me quedo con la parte positiva, con la calidad de la obra y con su utilidad para la sociedad. Y con que la ingeniería española es una de las mejores del mundo.

–¿Qué haría usted con la rampa de Pajares?

–Me va a permitir que no me aventure a opinar sobre una cuestión que está más en el ámbito de los técnicos que de quienes nos dedicamos a la gestión pública. Desconfíe usted de quienes opinan a la ligera de cuestiones tan complejas sin haberlas estudiado a fondo.

–El ciclo político ha empezado más crispado y enrarecido que nunca. ¿Qué legislatura espera?

–Este periodo político comienza fruto de un chantaje. El presidente del Gobierno comienza su mandato preso de una persona que hoy por hoy sigue siendo un fugado de la Justicia. Las alianzas que Pedro Sánchez ha tejido para conseguir su investidura son tantas y tan frágiles que no creo que la legislatura nos depare nada bueno para la estabilidad que todos los países necesitan para progresar. A nadie puede extrañar que los próximos meses se desenvuelvan en una montaña rusa de amenazas y pactos de última hora, con votaciones que se resuelven en el último minuto a precios impensables.

El señor Sánchez ha cedido en todo a cambio de ser presidente, y ésta será la legislatura del chantaje desde el principio hasta el final.–¿No vislumbra ninguna posibilidad de enmienda?

–El presidente del Gobierno dijo que no habría indultos y cedió. Prometió que endurecería las penas de corrupción y las redujo. Garantizó que no habría amnistía y ya la están tramitando. Dijo que traería a Puigdemont para ser juzgado y hoy Sánchez pretende gobernar a los españoles desde Ginebra. Exigimos conocer toda la verdad inmediatamente: por qué España tiene que negociar su futuro en el extranjero, quién va a mediar, qué se va a negociar, cuántas veces y quién lo va a pagar. No asistiremos impasibles a un gobierno que quiere desmantelar la Constitución, apropiarse de las instituciones y debilitar el estado de derecho. Que nadie cuente con el PP para pasar por alto esta humillación del Gobierno. Defenderemos nuestra Constitución y sus principios irrenunciables.

–¿De qué modo espera que a Pedro Sánchez le pasen factura sus acuerdos con los independentistas?

–España ya es un clamor en contra de lo que ha hecho Sánchez: ciudadanos, asociaciones, juristas y también socialistas, a los que Sánchez prometió una cosa y ha hecho la contraria. Han mostrado su disconformidad los socialistas históricos y también los compañeros socialistas en la UE, que están reclamando explicaciones al señor Sánchez. Pactar el perdón para alguien que afirma que tan pronto sea perdonado volverá a cometer el mismo delito por el que se le condenó creo que a una inmensa mayoría de los españoles le produce un profundo rechazo. Lo sabemos usted, yo y todo el mundo.