Buen profesorado y pocos alumnos por aula, claves del éxito educativo asturiano

Los expertos dicen que el buen resultado regional en la prueba educativa es fruto de años "remando en la misma dirección" y piden "no bajar la guardia"

Buen profesorado y pocos alumnos por aula, claves del éxito educativo asturiano

Buen profesorado y pocos alumnos por aula, claves del éxito educativo asturiano

Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Asturias no solo resiste al batacazo educativo mundial, sino que sube ligeramente en el último informe PISA por "cuidar" a su profesorado con una formación permanente puntera, poseer una de las ratios de alumnos por aula más reducidas del país y tener unos niveles de segregación muy bajos, según indican los expertos. Los resultados de hoy, aseguran, son fruto de acciones sostenidas en el tiempo, "remando todos en la misma dirección", y piden "no bajar la guardia" para no caer en los errores de Cataluña y el País Vasco, dos comunidades que no hace mucho estaban en la parte alta de la clasificación y ahora se sitúan por debajo de la media.

Por delante de Finlandia

En un contexto de caídas generalizadas, el Principado "mantiene el tipo" y crece algo respecto a la anterior prueba, la de 2018. Está en segunda posición nacional, tras Castilla y León, y entra dentro del top diez internacional. En matemáticas, los alumnos asturianos de 4º de la ESO incluso superan a los de Finlandia, puestos siempre como ejemplo de éxito. "Esto demuestra que la labor del profesorado es acertada", afirman expertos de la Universidad de Oviedo. Precisamente una de las claves de Asturias, según opina Juan Carlos San Pedro, investigador del departamento de Educación, exdecano de la Facultad de Formación del Profesorado y miembro del Consejo Escolar, está en la formación permanente que se ofrece a los docentes desde los CPR. "El trabajo desarrollado en este sentido ha sido muy bueno. Estos centros participan en proyectos europeos y hasta van un paso por delante de la universidad", apunta.

Manda el Norte

En el informe PISA de este martes, en el que España obtiene sus peores resultados desde que empezó a publicarse esta prueba en el año 2000, hay tres comunidades que destacan sobre el resto: son Castilla y León, Asturias y Cantabria. ¿Es casualidad que estén en el norte? Según Rubén Fernández, profesor titular de la Facultad de Formación del Profesorado y excoordinador de Estudios de Evaluación y Calidad del Gobierno de Asturias, no: "Todas las ediciones PISA así lo han reflejado y otros informes educativos también. Tampoco es una característica exclusiva de España. Nosotros lo hemos estudiado en Estados Unidos, Italia, Bélgica, Argentina, Paraguay...". Y, de hecho, salvo la caída del País Vasco, en los primeros puestos de la clasificación nacional están La Rioja, Galicia y Navarra.

"Asturias ha cuidado a sus profesores y ha hecho un buen trabajo de formación permanente"

Juan Carlos San Pedro

— Profesor titular del departamento de Educación

Menos alumnos por aula

Pero Castilla y León, Asturias y Cantabria comparten más cosas. Por ejemplo, las tres son comunidades pequeñas a nivel escolar y cada vez están perdiendo más población, siendo el caso más acusado el del Principado. Esto lleva a otra posible causa de los buenos resultados en PISA: las bajas ratios en comparación con el resto del país, como también señaló este martes la consejera de Educación, Lydia Espina. En concreto, Asturias tiene una de las cifras más bajas de alumnos por aula: de 25 como máximo en el caso de 4º de la ESO, 5 menos de lo que exige la LOMLOE. En esta línea, el Principado reducirá de manera gradual en todas las etapas las ratios de 25 a 23, empezando el próximo curso por 1º de Primaria.

Hay equidad

Para Rubén Fernández, el último examen PISA muestra que el sistema educativo asturiano –como el castellanoleonés y el cántabro– está "bastante cohesionado". Esto significa que tiene "niveles de segregación muy bajos y una clase media muy potente". En realidad, en toda España es así, pero hay diferencias. Prueba de ello es que en competencia matemática hay un desfase de más de un curso entre los alumnos asturianos y los canarios, que están en la cola. En ciencias y en comprensión lectora, esta desigualdad es de casi un curso. Fernández, que es investigador del grupo de Psicometría de la Universidad de Oviedo, no cree, por otro lado, que la menor presencia de alumnos inmigrantes sea un factor a tener en cuenta, como alega Cataluña para explicar su caída. "Es cierto que estamos por debajo de la media, pero son porcentajes minoritarios en todo el país que no pueden explicar las grandes tendencias", puntualiza. En total, el alumnado extranjero en Asturias representa el 5,9% –es la cuarta cifra más baja– frente al 15,7% de Cataluña.

"El sistema regional está cohesionado, los niveles de segregación son bajos y hay una clase media potente"

Rubén Fernández

— Profesor titular del departamento de Educación

Todos remando en la misma dirección

Celestino Rodríguez, decano de la Facultad de Formación del Profesorado y Educación, sostiene que el traslado de las competencias educativas a las comunidades tienen efectos en los resultados y "no todas las regiones siguieron las mismas directrices". Las claves, por tanto, para estar en lo más alto del ranking son que la administración autonómica "le de importancia a la educación y que no se use como arma política, que los docentes se impliquen, que se reconozca su labor, que haya una formación inicial y permanente, y que la Universidad aporte su granito de arena en la preparación de futuros profesores". En mayor o menor medida, Asturias ha aplicado esta fórmula. "En el Principado y Cantabria, dos comunidades pequeñas, estructuradas y cohesionadas en educación, hemos remado todos en la misma dirección", opina.

Comportamiento "heroico" en pandemia

Gumersindo Rodríguez, presidente de ANPE, el principal sindicato docente de la pública, dice que los buenos resultados de Asturias en PISA "hay que atribuirlos al trabajo de alumnos y profesores, que tuvieron un compartimiento casi heroico por la apuesta por la enseñanza presencial en el tiempos de covid". No obstante, añade Rodríguez, "no podemos dormirnos en los laureles": "Es necesario seguir avanzando en políticas que favorezcan la calidad educativa y un mejor atención al alumnado, mediante la reducción de ratios, la burocracia y la jornada lectiva de los docentes".

"Para sobresalir es clave que los docentes se impliquen y que el Gobierno apueste por la educación"

Celestino Rodríguez

— Decano de la Facultad de Formación del Profesorado

Atención a la diversidad

Rubén Fernández pone más deberes. A juicio de este experto, el mayor reto de la educación asturiana es mejorar en atención a la diversidad, entendida en un sentido amplio. "Precisamente porque nuestro sistema tiene niveles muy bajos de segregación, los grupos que hay en un aula son muy heterogéneos. Eso exige un mayor esfuerzo en atender no solo las diferentes capacidades del alumnado, sino también sus intereses, sus motivaciones, sus condiciones emocionales...", reflexiona. En este sentido, Fernández menciona una contradicción: la comunidad tiene "el doble de tasa de repetición que la media de la OCDE" cuando en PISA los alumnos asturianos sobresalen en todas las competencias. La conclusión es que hay que "darle una vuelta a la medida de la repetición".

La incorporación de docentes

Juan Carlos San Pedro pide "hacer un esfuerzo por mantener actualizado al profesorado", que hoy desempeña un trabajo que "cambia a un ritmo vertiginoso", y sobre todo mejorar la inserción de nuevo profesorado. "Hoy en día puede darse la situación de que un docentes sin experiencia profesional previa entre a trabajar en un colegio como interino. Llevamos una década reclamando que esa incorporación se haga de forma paulatina y siempre acompañada o tutorizada", menciona.

"Falta aplicar las Matemáticas a situaciones reales; la enseñanza pasa hoy por hacer muchas cuentas"

Itziar García

— Profesora titular de Didáctica de la Matemática

La enseñanza de las matemáticas

Itziar García Honrado, profesora titular de Didáctica de la Matemática, pone el foco en la competencia matemática de PISA. Aunque los resultados de España son buenos –si fuese un país, estaría en sexta posición, solo por detrás de Japón, Corea, Estonia, Suiza y Canadá, y está por delante de Países Bajos, Finlandia o Suecia–, García no es muy positiva. "En 4º de la ESO seguimos dando mucha importancia a los algoritmos y a las cuentas; falta una aplicación de las matemáticas a situaciones reales", señala. Esto parece que mejora, apunta, con el nuevo currículo de la LOMLOE. Habrá que esperar para conocer sus efectos.