Estas son las cuatro "patas" del museo del Prado en Asturias donde puedes ver sus joyas artísticas

La pinacoteca nacional, que ha iniciado un plan para reorganizar y dar a conocer sus casi 3.500 obras repartidas por toda España

Una mujer contempla el cuadro «Florinda», de José Robles, propiedad del Prado y uno de los últimos depósitos que llegaron al Bellas Artes de Asturias este año, desde el Consulado de Tánger, donde estaba. | Luisma Murias

Una mujer contempla el cuadro «Florinda», de José Robles, propiedad del Prado y uno de los últimos depósitos que llegaron al Bellas Artes de Asturias este año, desde el Consulado de Tánger, donde estaba. | Luisma Murias / A. Rubiera

A. Rubiera

A. Rubiera

El Museo Nacional del Prado celebró a finales del pasado mes un encuentro en Madrid con más de 60 museos de toda España participantes en el proyecto "Prado Extendido". Una iniciativa, desarrollada por la pinacoteca nacional desde hace muchos años –la base está en lo que durante décadas se llamó "El Prado disperso"–, donde el Museo de Bellas Artes de Asturias tuvo gran protagonismo, al ser puesto como ejemplo de una de las experiencias de colaboración más estrechas y frutíferas de cuantas se han llevado a cabo en España. Colaboración que se ha concretado, entre otras, con un gran número de depósitos artísticos hasta llegar a la cifra de los 55 actuales.

Sala del Museo de Covadonga, con uno de los óleos de Don Pelayo, propiedad del Museo del Prado y en depósito en Asturias, a la izquierda.

Sala del Museo de Covadonga, con uno de los óleos de Don Pelayo, propiedad del Museo del Prado y en depósito en Asturias, a la izquierda. / A. Rubiera

En el encuentro madrileño, en el que participó el propio Ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quedó clara la intención de la pinacoteca nacional de "reorganizar el total de 3.424 obras que tiene repartidas en 281 instituciones de todo el territorio español para adecuar sus fondos a las necesidades de los museos que cuentan con depósitos", al mismo estilo que se ha venido haciendo con éxito en Asturias.

El director del Museo Nacional del Prado, Miguel Falomir, detalló que se trata de un proyecto de trabajo permanentemente actualizado que incluirá actividades académicas, estancias de formación en el Prado y colaboraciones en redes sociales y comunicación para ampliar el impacto del legado cultural conjunto.

Entre los impulsos que ha tenido el programa está el de la página web del Museo del Prado, con un apartado especial que se llama "El Prado extendido" y que además de detallar su origen y objetivos, también se actualiza dando cuenta de dónde y con quién hay colaboraciones en cada momento. En ese plano Asturias tiene su presencia y en detalle se informa de que son 4 las entidades regionales que tienen depósitos que son propiedad del Prado. La principal de todas es el propio museo de Bellas Artes, que tiene 55 obras, divididas en 49 pinturas y 6 esculturas. Obras que recorren, según se explica, "algunas de las páginas más interesantes de la historia del arte asturiano y español, pero también internacional, comprendidas entre los siglos XVI y XX". "Desde 1889, año del primer depósito realizado en el Museo de Pinturas de la Academia Provincial de Bellas Artes de San Salvador de Oviedo, de cuyos fondos se nutre una parte de la actual colección del museo asturiano, hasta 2023, en el que se han efectuado los ocho últimos, esa relación ha sido fluida y constante, teniendo en 1990 un momento decisivo con la incorporación de una veintena de obras", se añade.

La página registra que también tiene una obra en deposito la Universidad de Oviedo, en concreto el óleo sobre lienzo "Cristo presentado al pueblo", del siglo XVII y autoría anónima.

La tercera colaboración en Asturias la tiene El Prado con la Basílica de Covadonga, donde los registros recogen que hay dos obras del Prado: "La Anunciación", un óleo sobre lienzo de finales del s.XVI y primer tercio del S.XVII, de Vicente Carducho; y "Don Pelayo en Covadonga", óleo sobre lienzo de 1855, de Luis de Madrazo.

Por último, el Prado tiene también fondos en el Museo de Covadonga –recién reabierto y reformado en su discurso museístico–, en concreto 17 obras que son 16 retratos de gran formato de los Reyes de Asturias, óleos realizados entre 1852 y 1854, de "Bermudo I, el Diácono", "Usenda", "Ramiro I", "Ordoño II, Rey de León", de Isidoro Santos Lozano; "Favila", de Carlos Mª Esquivel; "Ordoño I", "Alfonso III", "Aurelio", "Silo", todos de Eduardo Cano de la Peña; "Fruela II", de León-Joseph Bonnet; "Alfonso II, el Casto", de Mariano de la Roca y Delgado; "Mauregato", de Manuel Iglesias; "Fruela I", de Bernardino Montañés; "Ermesinda", de Joaquín Gutiérrez de la Vega; "Alfonso I", de Manuel Castellano; y "Don Pelayo, rey de Asturias", de Luis de Madrazo; además de una escultura de la Virgen de Covadonga (1908), de Juan Samsó y Lengly.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun,clausuró la jornada en Madrid destacando que la reunión de directoras y directores la consideraba "un hito más en esa conversación ya abierta para acercar las obras del Museo Nacional del Prado a la ciudadanía, a toda la ciudadanía de nuestro país". Según Urtasun, se trata de un proyecto que está "reafirmando la cohesión territorial y la igualdad de las personas de este país a través de la protección y fomento de nuestro patrimonio cultural".

Pero las palabras del Ministro de Cultura provocaron una reacción de enfado del consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, quien aseguró públicamente que la comunidad madrileña "se va a oponer siempre a una medida que suponga una descapitalización por la puerta de atrás de los museos nacionales".

Una mala interpretación, según todos los conocedores, de un proyecto que lleva desarrollándose muchas décadas y que no supone desmembrar ninguna colección ya que solo se saca más aprovechamiento de los fondos que son propiedad del Prado pero que no se exponen en la pinacoteca nacional.

"Las palabras del consejero de Madrid fueron demagógicas. Ni se descapitaliza nada, ni Madrid pierde nada. Se trata de compartir desde la generosidad obras que no están expuestas, que están en almacenes o en despachos de toda España y que, puestos en un mejor contexto pueden fortalecer otros museos", indicó Alfonso Palacio, director del Bellas Artes y la persona que explicó en Madrid el proyecto de colaboración con el Prado del que se ha venido beneficiando Asturias.

Palacio recordó que entre los últimos depósitos que han llegado a Asturias se encontraban obras que estaban dispersas en el Consulado de España en Tánger, en el Museo de Bellas Artes de Málaga, en el Bellas Artes de Sevilla, en la Universidad de Santiago de Compostela y también en una institución en Canarias.

"Este programa permite recuperar patrimonio en el sentido más literal porque hay obras que están arrumbadas y en mal estado de conservación en algunos lugares que, antes de venir como depósito a nuestros museos, son restauradas y puestas en valor; y también es recuperación de patrimonio el hecho de traer de nuevo a Asturias obras de artistas de la región, o que se hicieron aquí, o que tienen algún vínculo, y que fuera de aquí no estaban teniendo una especial relevancia". remarcó.