La advertencia de los sanitarios al Principado tras su primera reunión por la reforma sanitaria: "No vale solo con reducir áreas"

Médicos y enfermeras reclaman al Gobierno cambios "profundos" en las políticas de personal

El PP rechaza el plan: "Provocará cierres y reduce a policlínicas los hospitales comarcales"

"No apoyaremos ningún acuerdo que debilite el sistema asistencial", avisa Pumares (Foro)

Concepción Saavedra, segunda por la derecha, junto a su equipo, ayer, durante la reunión mantenida ayer con los sindicatos sanitarios.

Concepción Saavedra, segunda por la derecha, junto a su equipo, ayer, durante la reunión mantenida ayer con los sindicatos sanitarios.

Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Los profesionales sanitarios salieron ayer de la primera reunión para negociar el nuevo mapa asistencial igual que entraron: "sin tener claro" en qué les beneficiará la reducción a tres de las ocho áreas actuales. La consejera de Salud, Concepción Saavedra, abrió con los sindicatos y los grupos parlamentarios de PP, Foro, IU y PSOE un periodo "largo" de diálogo para pactar la reordenación de la estructura sanitaria de la región, después de 40 años. Su propuesta, adelantada por LA NUEVA ESPAÑA, consiste en que el Noroccidente se fusione con Avilés; el Suroccidente y el Caudal se unan a Oviedo y los concejos del centro; y el Oriente y el Nalón se sumen a Gijón.

Médicos y enfermeras afirmaron ayer que, pese a las buenas palabras del Gobierno, el plan no recoge "nada" de la situación en la que quedarán los trabajadores y advirtieron de que la solución a sus problemas no consiste en un mapa. "Se necesitan modificaciones profundas en las normativas de personal", dijeron. Empezando por los puestos de difícil cobertura, continuando por el sistemas de contrataciones y terminando con los procesos de selección.

En rueda de prensa, Concepción Saavedra volvió a insistir –como lo hizo el sábado– en las ventajas de su propuesta. En primer lugar, explicó, "los profesionales trabajarán en servicios más grandes y, por tanto, (los de las alas) tendrán acceso a la última tecnología; no estarán tan aislados". En segundo lugar, "al ser áreas tan amplias, podremos cumplir los criterios del Ministerio y tener mayor capacidad docente, formando a un mayor número de profesionales". Y, por último, "incluiremos en el decreto de reordenación los puestos de difícil cobertura para atraer sanitarios a zonas periféricas". La titular de Salud salió de la ronda de contactos con la percepción de que su borrador fue "bien recibido", aunque criticó la actitud "inmovilista" y de "negación" del PP.

Los populares fueron los más críticos con el plan del Gobierno de Barbón al señalar que el documento es "pura palabrería, reduce los hospitales comarcales a policlínicas y provocará un colapso mayúsculo en Oviedo, Gijón y Avilés". "Espero que haya moderación por parte del PP y me gustaría que no se lancen ideas que no son ciertas y que crean malestar y preocupación", manifestó Saavedra. Las negociaciones, que también se abrirán a colegios profesionales, sociedades científicas, asociaciones de pacientes, alcaldes y la Federación Asturiana de Concejos, se mantendrán durante todo enero y febrero "o un poco más", con la intención de que en marzo esté el documento definitivo.

Tras el encuentro de ayer, el Sindicato Médico de Asturias (SIMPA) considera que el plan del Principado es "valiente, pero incipiente" y avisa que la reordenación del sistema sanitario no solo pasa por cambiar el mapa de áreas sino también por realizar modificaciones "profundas" en las normativas de personal. Si eso se consiguiese, afirmó su secretario general, Antonio Vidal, sería "un gran avance para la sanidad pública asturiana". Sin embargo, a día de hoy, está todo por negociar.

"No apoyaremos ningún acuerdo que debilite el sistema asistencial", avisa Pumares (Foro)

"Ayer, simplemente nos presentaron el documento que ya está en su web y que da muchas explicaciones sobre las utilidades de reducir las áreas sanitarias. Las ventajas para los usuarios y la gestión parecen razonables, pero en el plan no figura nada sobre la nueva situación de los profesionales", valoró Vidal. En la reunión, añadió, "todos los sindicatos incidimos en que esto parece una fórmula para hacer que el profesional esté disponible en áreas más grandes y con una movilidad indeterminada".

En SICEPA-USIPA no tienen aún claro qué ventajas traerá la nueva reorganización a los profesionales sanitarios. "En el documento no se expone con la suficiente claridad cómo esta propuesta mejora el modelo actual y en la reunión no aclararon nada. Dicen que no va a haber más movilidades, pero luego el texto recoge otra cosa", expresó la coordinadora, Graciela Martínez. Los objetivos de su sindicato en esta negociación son "claros": "mejorar en la asistencia en salud a la ciudadanía, y no permitir la merma de ningún derecho para los y las profesionales". En la misma línea, Mavisa Costillas, del Sindicato de Enfermería (SATSE), destacó que "el documento no explica prácticamente nada de qué pasará con los profesionales". Y más en concreto, con las movilidades.

 "El plan viene a decir que a un profesional de Oviedo se le puede mandar a Cangas del Narcea para cubrir la escasez de profesionales existente. Sobre todo, nos preocupa la situación de los enfermeros y los fisioterapeutas", expresó Costilla, que insistió que "la solución no pasa por modificar el mapa de áreas sanitarias". "Hay que definir los puestos de difícil cobertura y estos no serán más atractivos con tres áreas; al revés", comentó. 

Adrián Redondo, de CC OO, dijo que la Consejería muestra "buena disposición" a dialogar, pero "habrá que ver lo que pasa luego". "Nosotros somos de hechos, no de palabras", apuntó. Y a su juicio, queda mucho camino por recorrer en materia de personal. "No se concreta absolutamente nada. Hay un montón de elementos colaterales a la reordenación del mapa por abordar, como el decreto de puestos de difícil cobertura. Y en materia de gestión nos preocupa que el documento demuestra que la gestión hecha hasta ahora en el Sespa no era buena", abundó. 

"Tenemos serias dudas de que esta reordenación no implique más movilidad de personal y/o de los usuarios. Nos dicen que no va a cambiar ninguna de las dos situaciones. Insistimos en que quede todo bien reflejado en la negociación del pacto de contrataciones del Sespa", afirmó Tatiana Soto, secretaria de Salud de UGT. "También tenemos dudas de la eficacia del nuevo mapa: hay dos áreas que van a tener mucha carga de población", alertó la dirigente sindical. 

Los primeros grupos parlemantarios en reunirse con la consejera de Salud y el viceconsejero Pablo García fueron el PP, Foro, Convocatoria-IU y PSOE. Los populares fueron especialmente duros con la propuesta de Saavedra, que tacharon de "simple palabrería, de no incluir medidas ni tener intención alguna de mejorar la sanidad, reducir las listas de espera o afrontar la falta de profesionales con el aumento de plazas". Por todo eso, avanzó la diputada Pilar Fernández Pardo, el Partido Popular no apoyará el nuevo mapa sanitario. Sobre ello también se pronunció el presidente de la formación, Álvaro Queipo: "En cambios hacia el precipicio, el PP no estará. Nadie nos explica qué traer mejor este cambio". Queipo convocó para esta tarde una reunión telemática de urgencia con todos los alcaldes populares para analizar el documento. 

En el PP, en palabras de Fernández Pardo, que estuvo acompañada por Beatriz Polledo, solo ven desventajas. "A medio plazo provocará el desmantelamiento o cierre de centros sanitarios. Además, los hospitales comarcales de las alas se convertirán en policlínicas y esto provocará un colapso mayúsculo en los hospitales de referencia de Oviedo, Gijón y Avilés".

El diputado del Grupo Mixto-Foro, Adrián Pumares, fue más suave en su valoración. Defendió que si bien las conexiones por carretera "mejoraron mucho en los últimos 40 años" para justificar una reordenación de ocho áreas sanitarias en tres, "no es menos cierto que tenemos graves carencias en el sistema de transporte público". En cualquier caso, apostilló, "creemos que reordenar el mapa es necesario". En este sentido, fijó las "líneas rojas" de su agrupación: "No vamos a permitir ni nos sumaremos a ningún acuerdo que debilite el sistema asistencial, cerrando consultorios periféricos u hospitales comarcales. La Consejería nos ha dicho que en ningún caso esa es la intención. Y tampoco apoyaremos un modelo que empeore las condiciones laborales de los profesionales sanitarios con el gran déficit que tenemos". 

Xabel Vegas, portavoz de Convocatoria-IU, tildó de "sensato" y "razonable" la propuesta del Gobierno. "Es un plan que va encaminado a eliminar burocracia, pero que parte de una premisa que para nosotros es central: que se van a mantener todos los recursos, tanto hospitalarios como de atención primaria para los ciudadanos y que los ciudadanos no sólo no van a ver mermada su atención sanitaria, sino que van a ver aumentada la cartera de servicios de la que disponen", dijo. En cualquier caso, el diputado recordó que aún se está en "un primer paso" de lo que debería ser un proceso "participativo" y "de escucha". 

Dolores Carcedo, portavoz del PSOE en la Junta, defendió que "el documento base presentado mantiene y mejora la red asistencial existente, refuerza la atención primaria y garantiza todas las prestaciones a toda la población con una respuesta más ágil". Medidas, añadió, "para reforzar la sanidad pública que, como siempre, el PP ataca con excusas y mentiras".

Los contactos con Vox y Podemos se producirán a lo largo de la semana. Sara Álvarez Rouco, diputada del partido de Abascal, avanzó no obstante ayer su postura. "Contra lo que quieren hacernos creer, la Consejera no pretende abrir ningún proceso de escucha. Todo el revuelo montado alrededor de la reducción de las áreas sanitarias es para evitar que se hable de los 100.000 pacientes en espera de consulta de especialidades o de los 25.000 que esperan una intervención quirúrgica". Por su parte, Covadonga Tomé, de Podemos, llama a "recuperar el protagonismo de la atención primaria" y a alcanzar "un consenso con los profesionales" para renovar el mapa.