Ayudar a ser madres a las mujeres con enfermedades autoinmunes, objetivo de la nueva unidad del HUCA

Las áreas de Obstetricia y Medicina Interna se alían para atender a pacientes con lupus y otras patologías inmunomediadas

Ofrecerán una consulta previa a la concepción y una valoración del riesgo del embarazo tanto para la madre como para el feto

Equipo del HUCA. De izquierda a derecha,  Dolores Colunga (jefa de servicio de Medicina Interna), Marina Navarro (ginecóloga), Rubén Coto (Unidad de Enfermedades Autoinmunes), Ana Fernández Bernardo (ginecóloga) y José Adánez (jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia).

Equipo del HUCA. De izquierda a derecha, Dolores Colunga (jefa de servicio de Medicina Interna), Marina Navarro (ginecóloga), Rubén Coto (Unidad de Enfermedades Autoinmunes), Ana Fernández Bernardo (ginecóloga) y José Adánez (jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia). / Miki López

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Asesorar y atender a las mujeres con enfermedades autoinmunes sistémicas (mayoritariamente con lupus eritematoso) que quieran ser madres: éste es el cometido de la consulta multisdisciplinar que acaba de poner en marcha el Hospital Universitario central de Asturias (HUCA) con la vocación de dar asistencia a pacientes de toda Asturias, según explicaron los médicos que la integran, pertenecientes a dos servicios: ginecología y medicina interna.

"El objetivo es reducir la incidencia de complicaciones durante la gestación. El lupus afecta a varios órganos y también a la placenta y al feto", subrayó José Manuel Adánez García, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia del complejo sanitario ovetense, quien puntualizó que "el lupus empeora el embarazo, y el embarazo puede empeorar el lupus". ¿Ventajas para las pacientes? Entre otras, "verán que trabajamos en equipo y que están en buenas manos".

El protocolo establece un seguimiento de las pacientes previo a la gestación. "Es difícil que la mujer acuda antes de un embarazo, pero en personas con lupus es mucho más deseable porque el beneficio es mucho mayor; la herramienta más efectiva es acudir antes", indicó el doctor Adánez. Posteriormente, el equipo instaurará un abordaje precoz de las complicaciones durante la gestación y establecerá un plan terapéutico que minimice los riesgos y mejore los resultados del proceso tanto para las gestantes como para sus bebés. 

Dolores Colunga Argüelles, jefa del servicio de Medicina Interna del HUCA, destacó que "nueve de cada diez afectados por el lupus son mujeres". La mayor parte de los diagnósticos tienen lugar "entre los 20 y los 30 años", es decir, en plena etapa de fertilidad. La doctora Colunga indicó que "no se puede trocear un paciente, sino juntar a médicos para que atiendan de forma integral las diversas necesidades que tiene".

Las doctoras Ana Fernández Bernardo y Marina Navarro López, del servicio de Ginecología y Obstetricia del HUCA; y el doctor Rubén Coto Hernández, de la unidad de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas, Inmunodeficiencias y Uveitis, dependiente del servicio de Medicina Interna, todos ellos con experiencia en embarazos de alto riesgo en mujeres con estas patologías, serán los responsables de la consulta.

"La mejor estrategia es que se planifique bien el embarazo y que la mujer llegue a la gestación con un tratamiento que mantenga controlada su enfermedad. Por eso insistimos mucho en la necesidad de que se la valore previamente, porque hay situaciones que requieren algún fármaco especial para mejorar los resultados del embarazo", aseveró el doctor Coto.

La población diana de esta nueva unidad son pacientes con lupus eritematoso sistémico, tengan o no síndrome antifosfolípido o anticuerpos que puedan causar bloqueo cardíaco congénito (anti-Ro/La); mujeres portadoras asintomáticas de anticuerpos antifosfolípidos, además de pacientes con otras enfermedades autoinmunes sistémicas. 

El lupus es una enfermedad crónica en la que el sistema inmunitario del paciente ataca a diferentes órganos y tejidos (piel, articulaciones, riñones, pulmones, sistema nervioso...) y provoca daño e inflamación. No tiene cura, pero se controla con fármacos. Esta patología no afecta a la fertilidad, pero conlleva el riesgo de complicaciones para la madre, como aumento de la presión arterial o preeclampsia. También implica riesgo de trombosis y aumenta la posibilidad de brotes (reagudizaciones de la enfermedad) que pueden ser severos y es preciso controlar.

Según los especialistas, la cifra potencial de mujeres atendidas puede moverse inicialmente entre 20 y 30 al año, provenientes del área sanitaria IV (Oviedo y centro de Asturias), más las que acudan de otras áreas. El programa prevé asesorar en todos los casos sobre el momento más adecuado para quedarse embarazadas, a través de una consulta previa a la concepción. "Lo mejor va a ser que la mujer tenga la enfermedad inactiva durante seis meses, que es lo que aconsejan las guías, y que entre en el embarazo con fármacos que no afecten al bebé", puntualizó Marina Navarro.

También se realizará una valoración del riesgo del embarazo tanto para la madre como para el feto, y se les revisarán y ajustarán los tratamientos –que suelen incluir inmunosupresores, corticoides, antipalúdicos, antiagregantes o anticoagulantes en el caso del síndrome antifosfolipídico–, con el fin de garantizar que sean seguros para la madre y el feto y beneficiosos para ambos durante la gestación.

Asimismo, se les realizará un seguimiento exhaustivo del embarazo y se prepararán el parto, el puerperio y la lactancia vigilando la seguridad y el bienestar de la madre y del bebé recién nacido.

Ana Isabel García, vicepresidenta de la Asociación de Lúpicos de Asturias (ALAS), calificó de "noticia maravillosa" la puesta en marcha de la nueva unidad y destacó que los sanitarios "se merecen todo el apoyo de los pacientes".