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El francés que pinta en español

Bernard Bougenaux, que expone en La Fruta, adora la cultura nacional: "Aquí los bares son instituciones sociales"

Bernard Bougenaux, en la sala avilesina donde expone sus obras.

Bernard Bougenaux, en la sala avilesina donde expone sus obras. R. SOLÍS

Bernard Bougenaux, nacido en París, confiesa que vive "atrapado y fascinado" por España y más especialmente por Asturias, cuyos paisajes, gastronomía, historia y gentes le resultan, según los casos, "placenteras e inspiradoras". Estos días expone en la sala Bocana de la calle La Fruta, junto a otros seis artistas multidisciplinares. Sus obras -méritos plásticos al margen- son unas de las que tienen más relato intrínseco de todas las expuestas; porque hablan de la curiosa relación de este hispanista aficionado con un país que hasta hace poco le era desconocido y del que ahora quiere saberlo todo porque todo le resulta interesante.

Para muestra, dos botones: uno de los grabados representa un cuélebre, un acercamiento a la mitología asturiana de alguien que acaba de descubrirla, y otro es una selección de versos de los poetas con los que Bernard Bougenaux aprende español: Juan Goytisolo, Luis Felipe, Ángel González, Antonio Machado... y hasta Joaquín Sabina, al que el artista devenido en forofo de España tiene por "el gran poeta popular" de la historia reciente del país. "Aunque canta fatal", añade, con una sonrisa.

Lo de familiarizarse con el español leyendo poesía es un método de aprendizaje no testado, pero que a Bougenaux le parece funcionar. Lo ha perfeccionado buscando en Youtube entrevistas realizadas a personas de su agrado, siempre relacionadas con la cultura y a poder ser con Jesús Quintero en el papel de interrogador: Antonio Gala, Vargas Llosa, Paco Umbral, incluso Fernando Sánchez Dragó, aunque de este último tiene una opinión un tanto crítica.

El grabador francés asegura que la lectura de la poesía española le inspira para hacer grabados además de enriquecerle culturalmente "del mismo modo que me llena mucho hablar con la gente, siempre que no sea de fútbol o política, claro". De Asturias dice que le da una "carga extraordinaria de energía" y siente un especial fascinación por su vocación de "resistencia" a lo largo de la historia, algo que -está convencido- "ha modelado la forma de ser de los asturianos". También admira la conservación del medio rural, la perpetuación de la agricultura tradicional y la "mágica conjunción de una tierra con mar y montaña".

Bernard Bougenaux se declara un enamorado de "la cultura del bar de la esquina". Es decir, de la posibilidad de entrar a un establecimiento a tomar un café y ser ilustrado por algún parroquiano sobre el asunto más peregrino. "Este carácter de institución social de los bares españoles es impensable en Francia; allí la gente solo va a los bares a beber, no a hablar", asegura, con la mirada viva. Ahondando en las comparativas, el artista no duda en definir a su país natal como un colectivo que es "víctima de un estado depresivo contagioso".

Las obras de Bougenaux y las del resto de artistas invitados a la muestra pueden visitarse en la sala Bocana hasta finales de mes; la entrada es gratuita. También en la casa de cultura de Llanes, en este caso con carácter monográfico. Una oportunidad de contemplar trabajos diferentes realizados por distintos artistas y que tiene en común el deseo de transmitir al espectador nuevas ideas e impresiones.

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