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Carlos Galán, profesor de piano y exdirector del Conservatorio: “Elegimos a Beethoven y a Mendelssohn para coger la fuerza que perdimos este año”

“Parece razonable incentivar los activos de los docentes de música: si estás activo como concertista, tus alumnos serán mejores”

Carlos Galán, al piano, en el Conservatorio de Avilés.

Carlos Galán, al piano, en el Conservatorio de Avilés.

El profesor de Piano Carlos Galán (Avilés, 1982) fue director del Conservatorio Julián Orbón durante cuatro movidos años. Aspira de nuevo a este puesto ahora que el Ayuntamiento de Avilés ha abierto el proceso de elección de un nuevo responsable del centro educativo, pero esta conversación tiene otro objetivo: comentar el recital que tiene previsto dar el trío “Malats”, la formación musical en la que participa él como pianista junto al violinista Víctor Martínez Soto y al chelista Alberto Gorrochategui, que vuelve a la escena musical mañana domingo en la Cúpula del Niemeyer (12.00 horas), con todo el papel vendido.

–Regresan a la escena después de la pandemia.

–Eso es.

–Y, encima, al Niemeyer.

–El trío nació en 2015 y ese mismo año ofrecimos el primer concierto. Fue en Avilés, en el auditorio de la Casa de Cultura. Nos había programado la Sociedad Filarmónica. La última vez que actuamos en Avilés fue en la Semana de Música Religiosa.

–¿Y cómo ven un escenario tan singular como la cúpula?

–Con cierta incertidumbre. Es un edificio muy especial, con una acústica singular. Vamos a tener que hacer una prueba antes del concierto para acostumbrarnos a ella. Asistí como espectador a algún concierto y notaba cierta reverberación, pero estar en el Niemeyer es siempre una buena cosa.

–Vienen con un programa clásico.

–Mucho. “El trío de los espíritus”, de Beethoven y, después, uno de los más importantes de Mendelssohn. Este es el primer concierto postpandemia y elegimos a estos dos grandes clásicos para coger la fuerza que perdimos durante este año: siempre te ponen en tu puesto.

–¿Sintió que su profesión de músico era peligrosa durante estos meses?

–No hicimos conciertos, los festivales de música de cámara privados se cancelaron, todo estuvo bastante parado, pero, al menos, sonaron las orquestas, la ópera. Poco a poco están volviendo las cosas a su seno.

–En Europa las cosas estuvieron peores, ¿no?

–En Europa paró todo. Los músicos que vienen al Teatro Real, en Madrid, se quedaron admirados de poder seguir saliendo a escena. Se ha demostrado que con las debidas medidas de seguridad aún podemos seguir disfrutando de la cultura.

–¿Asturias pone dificultades a los profesores de los conservatorios que quieren dar recitales?

–Sí. En Madrid, donde tengo plaza de funcionario, en cambio, se incentiva con los permisos artísticos. En Asturias se pueden dar conciertos, pero con muchas restricciones: no puedes cambiar las clases, por ejemplo. Parece razonable incentivar los activos de los profesores: si estás activo como concertista, tus alumnos serán mejores.

–¿Cómo va el proceso de selección de director del Julián Orbón?

–He entregado toda la documentación. Ahora hay que esperar a la comisión de valoración. No la han convocado, pero imagino que será inmediata: buscan un director para el próximo curso.

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