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Charlie Granberg | Músico y muralista sueco, estrella del Focart I

Charlie Granberg, músico: “Nunca hay que explicar las obras de arte: cualquiera que des decepciona”

“Es verdad que tenemos influencias del rock sureño, pero también del hip hop, rap, tecno e incluso “Abba”: son los mejores compositores”

Charlie Granberg subido a la grúa que utilizó para hacer su mural, al fondo, en la Antigua Pescadería.

Charlie Granberg subido a la grúa que utilizó para hacer su mural, al fondo, en la Antigua Pescadería. Mara Villamuza

Aunque Charlie Granberg se llame así, como un británico, en realidad es sueco, de Ljusdal, que está en medio de la lengua escandinava que se come el mar Báltico. Ha sido uno de los invitados estrella del primer Festival de Cultura Urbana de Avilés, que se despide hoy mismo. Y lo ha sido porque ha dejado un mural en la Antigua Pescadería y porque anoche, con su colega en de la banda “Hellsingland Underground” ofreció un recital desenchufado en la iglesia de San Nicolás. Antes de todo eso, sin embargo, habló con LA NUEVA ESPAÑA gracias al trabajo de traducción de Ana Lombao.

–¿Qué fue primero? ¿La música o el espray?

–Ya de niño, lo primero fue el arte. Mi madre es maestra y tenía rollos de papel continuos que yo desplegaba por el suelo y me dedicaba a pintar horas y horas en esos rollos.

–Este de Avilés es su primer mural fuera de Suecia.

–Sí, sí.

–¿Y cómo le ha quedado?

–Estoy encantado con el resultado. Es mucho más pequeño de los que suelo hacer. Me gusta. Esa sencillo y todo el mundo quiere saber qué significado tiene, pero no se lo voy a decir a nadie.

–A me tiene un aire al Dios de la capilla Sixtina.

–Podría ser. Podría ser. O no. Me inspiré en los querubines. Ayer lo hablaba con Peter (Henrikson, su compañero de banda): “A lo mejor tendría que darle un aire más angelical”. Sin embargo, es mejor así. Lo que quiero es jugar con la mente, con las ideas de la gente, que sean ellos los que decidan qué hay en la parede pintado.

–O sea, que no va a desvelar el motivo del mural, ¿no es así?

–Nunca hay que explicar las obras de arte: cualquiera que des decepciona Me ha pasado a mí en muchísimas ocasiones. Tengo mi visión, mi interpretación; hablo con el artista y descubro que mi idea no tiene nada que ver con la suya.

–El arte es una cosa viva, ¿no?

–Le diré que sí, que me inspiré en los querubines de Miguel Ángel, pero también podría valer que el niño apunta a los malos adultos que están acabando con el planeta. Es vuestra culpa.

–Tengo entendido que la primera vez que vino a España fue en 2016.

–En realidad, un poco antes, en 2013. Hicimos una gira con doce o trece conciertos.

–Y se ha quedado encantado.

–Desde luego que sí: nos encanta. Nos encantaría venirnos a vivir a España. Aquí, en el Norte.

–Y eso que viven en el extremo Norte.

–Sí, sí. En invierno hace mucho frío, pero ahora, en esta época, hace una temperatura parecida a la de aquí. También puede hacer muchísimo calor: hemos llegado a los 35º, pero en invierno estamos a -25º. Nieve, hielo y, sobre todo, mucha oscuridad.

–Explíqueme eso de que los críticos dicen que hacen música sureña, pero que ustedes lo niegan, que lo que hacen es música norteña.

–Pasa lo mismo que con lo de explicar las obras de arte. Todo el mundo quiere poner una etiqueta, clasificarnos, meternos en un cajón. Llevo haciendo rock desde hace quince años, por mucho que digan los periodistas. No es sureño: es norteño. Nosotros venimos del Norte. En Myspace siempre hay que poner una etiqueta sobre el tipo de música que haces y pusimos “norteña”. Es verdad que tenemos ingluencias del rock sureño, pero también del hip hop, rap, tecno e incluso “Abba”.

–¿“Abba”?

–Sí, sí. Son los mejores compositores del mundo. Mucha gente se sorprende.

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