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Tres viajeros pasan la noche en el apeadero de Avilés por una cancelación de Feve

Los afectados regresaban a Gijón en el último servicio del día

Un viajero en el apeadero de Avilés. RICARDO SOLÍS

La queja es de uno de los viajeros, Emilio Rabanal, pero los afectados fueron tres personas. Su denuncia es a cuenta de la enésima cancelación de los servicios de Cercanías de Feve, sin previo aviso, en el último servicio del día. El denunciante, que viajaba con una bicicleta, fue a coger el último tren al apeadero de Avilés, con salida a las 23.01 horas. En el andén se encontraban otras dos personas esperando la misma línea. Poco antes de la hora de salida por megafonía se anunció la llegada al apeadero de un tren que, finalmente, nunca llegaría.

En un principio nada parecía extraño. Es normal que haya retrasos, pensaron los afectados. Pero los viajeros comenzaron a impacientarse. A las 23.01 horas, precisamente cuando tenía que salir el tren, se apagaron las luces del apeadero. Ya hacía tiempo que había desaparecido el personal que atendía las estaciones de Cercanías. Sin más personas a las que consultar que ellos mismos, los viajeros se quedaron encerrados en el apeadero. Uno de ellos trató de ponerse en contacto con Feve, pero resultó ser misión imposible. Cada uno tenía compromisos al día siguiente que hacían necesario coger ese transporte con destino a Gijón. Y se decidieron a cruzar “peligrosamente” las vías hasta la salida, reconocen.

Optaron por un servicio de taxi para volver a Gijón y cumplir con sus obligaciones laborales. El lunes pusieron una reclamación en la estación de Sanz Crespo de Gijón por lo sucedido, pidiendo compensación por los gastos producidos. En el email de respuesta a esa queja se reconoce que se suprimieron varios trenes por una avería en el control de trafico centralizado de Adif. La compañía denegó cualquier compensación y exigió la presentación del billete para facilitar la devolución del importe de vuelta a Gijón. En la contestación se dice que el tráfico ferroviario se sustituyó por taxis y autobuses. Del apeadero de Avilés en este caso se olvidaron, aseguran los afectados. La situación hubiera sido peor si alguno de ellos hubiera ido en silla de ruedas, pues al cerrarse la única salida quedaría atrapado en el apeadero.

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