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El roscón de Reyes en Avilés está relleno de versos de Gloria Fuertes

Los confiteros de la comarca hacen balance de la recta final de la campaña navideña: “Han subido los encargos porque la gente celebrará en casa”

La confitera Margo Rodríguez muestra los roscones de Reyes de su confitería de Avilés Mara Villamuza

En el roscón de Reyes de este año no busquen una figura ni una haba. En el caso de los elaborados por la confitera avilesina Margo Rodríguez, de La Colosal, encontrarán un poema de la querida Gloria Fuertes. Sin embargo, no en todos será el mismo. Este año Rodríguez se ha decantado por introducir tres diferentes en los más de 300 roscones que ha elaborado para la recta final de esta Navidad: “Villancico del niño dormilón”, “El camello cojito” y “Jesús, María y José”. “Es el tercer año que meto poemas en los roscones”, asegura la confitera, socia fundadora de la iniciativa Asturias Capital Mundial de la Poesía.

En plena campaña de Reyes, las confiterías de la comarca aseguran que el nivel de ventas no ha disminuido a pesar de la pandemia y las restricciones. De hecho, explican, les ha beneficiado en parte: “Han subido los encargos porque la gente hará las celebraciones desde casa”. En el caso de La Colosal “se ha mantenido la clientela”, celebra la dueña, Margo Rodríguez, quien explica que “se trata de una fecha muy tradicional y la gente suele ser fiel”. En su local los más demandados este año han sido los de hojaldre y bollería. En el caso de La Casería, “la gente está comprando roscones al ritmo habitual”, festeja la gerente del establecimiento, Rosa García: “El que más nos piden es el de hojaldre y almendra”.

La confitera María del Carmen González con dos de sus roscones de Reyes en su local, situado en Salinas. Nel Oliveira

En Confitería Grao triunfa lo más clásico: bollería con mantequilla y hojaldre con almendra. “Las ventas siguen más o menos como todos los años. Notamos que bajaron más en plena Navidad que en esta recta final”, explica el titular del negocio, Javier Menéndez, quien celebra que “es una época en la que suben los encargos para poner la guinda a las fiestas”.

Por su parte, en Confitería Carmen, como cada año el roscón más demandado es el de hojaldre. “Pero además mucho más que el de bollería”, subraya la propietaria del establecimiento, María del Carmen González. Respecto a su clientela, la confitera celebra que “sigue siendo fiel”. “Este año incluso estoy recibiendo más encargos de bares, asociaciones y geriátricos porque no se puede salir”, remata González.

Inés Caneiro, Mohamed Ahmani y Mercedes Vecino presentan los roscones que venden en su local situado en centro comercial El Atrio de Avilés. | Nel Oliveira

Tanto el roscón de hojaldre con almendra como el de levadura solo o con crema son los más demandados en la confitería Josmar. “Estamos más o menos pedidos por un igual”, señala la dueña del local, Pilar Suárez. Coincide con el resto de sus compañeros de gremio en que “hay más encargos de otros años porque la gente se reunirá en casa para celebrar el fin de la Navidad”.

En definitiva, los negocios de la comarca han notado un aumento en la demanda de roscones de Reyes a pesar de la situación sanitaria y las restricciones que esta acarrea. El hecho de que previsiblemente las familias y grupos de amigos opten por los sus hogares para poner la guinda final a la temporada navideña ha provocado una subida en los encargos, según comentan todos. De esta forma, de la manera más dulce y golosa, un sinfín de familias asturianas culminarán una Navidad marcada por las mascarillas y el distanciamiento social en fechas tan señaladas como Nochebuena o Nochevieja.

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