Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La plantilla de Fertiberia respalda la convocatoria de seis días de huelga

Los sindicatos convocantes reseñan que la empresa se niega a garantizar el poder adquisitivo «de su principal activo productivo»

Fábrica de Fertiberia en Trasona (Corvera), una de las industrias con alto consumo de gas natural. | Mara Villamuza Javier Cuartas

Una sesenta personas, la mitad de la plantilla de la fábrica de Fertiberia en Trasona (Corvera), acudió ayer de tarde a la asamblea que convocaron SOMA-FITAG-UGT, CC OO y CSIF, los sindicatos convocantes de una huelga de seis días a desarrollar en noviembre y que tiene por objetivo presionar a la compañía para que acepte garantizar el poder adquisitivo de los salarios en el próximo convenio colectivo, que se negocia en Madrid para todas las plantas del grupo.

La previsión de una gran afluencia de trabajadores aconsejó realizar la asamblea fuera de la fábrica, donde se carece de un local apropiado, y por eso se llevó a cabo en el centro social de Trasona. La alta participación de la plantilla evidencia a juicio de los miembros del comité que el personal de la fábrica corverana «tiene desde siempre una gran conciencia reivindicativa y se moviliza cuando tiene que luchar por sus derechos». La última vez que los empleados hicieron huelga fue en 2018; entonces fueron 12 días alternos y la causa, una discrepancia sobre el tiempo que fija el convenio para comer el bocadillo.

«Han pasado cuatro años, pero la conciencia obrera sigue intacta. Esta huelga convocada por la falta de avances en el convenio será probablemente un éxito de seguimiento», expresó el delegado de personal de SOMA-FITAG-UGT Ulpiano Martínez. En parecidos términos se expresó el delegado de CC OO Ángel Fernández: «La plantilla, según lo que se viene comentado durante los últimos días en los tajos y lo expresado en la asamblea de esta tarde (por ayer), está por la labor de parar».

La huelga convocada en el grupo Fertiberia responde al malestar sindical existente por entender que la empresa bloquea las negociaciones del convenio colectivo al negarse a garantizar el poder adquisitivo de los salarios (lo que equivaldría a garantizar una subida de sueldos equivalente al IPC) y empeora las condiciones laborales de la plantilla. Siguiendo el plan sindical acordado se llevarán a cabo dos primeras tandas de huelgas, los días 7, 8, 9 y los días 28, 29, 30 ambas en noviembre.

«La empresa, desde que pertenece al fondo de capital riesgo Triton Partners, gana cada vez más dinero, anuncia inversiones y tiene una estrategia ambiciosa de liderazgo. Todo eso nos parece muy bien, pero los trabajadores son su principal activo y debe de mirar por ellos», manifestó Ángel Fernández a modo de autoafirmación en lo justificado de la huelga.

Compartir el artículo

stats