2-1: El Avilés tumba al Arandina y consigue la primera victoria en casa

Natalio y Davo Fernández, con sus goles, dieron la victoria a los blanquiazules, que sufrieron en la segunda mitad para amarrar el resultado

Noé Menéndez

Noé Menéndez

A la decimocuarta fue la vencida. Gracias a los goles de Natalio y Davo Fernández el Avilés ha conseguido su primera victoria de la temporada en el Suárez Puerta, aunque estuvo a punto de escaparse en los últimos instantes. Aun así, el sacrificio defensivo en la segunda mitad sirvió para amarrar unos tres puntos que se antojaban vitales para darle la vuelta a la situación que están viviendo los blanquiazules.

Avilés: Álvaro Fernández; Senra, Julio, Orfila, Jesús del Amo; Cortina, Jorge, Davo Fernández, Joel del Pino; Natalio y Claudio.

Cambios: Trabanco, min. 61, por Senra. Alorda, min. 61, por Joel del Pino. Iván Serrano, min, 72, por Davo Fernández. Isma Cerro, min. 72, por Natalio. Espina, min. 83, por Claudio.

Arandina: Jara; Otu, Pesca, Fernando Bajo, Ochoa, Hajimari; Carmelo, Zazu, Vitolo; Frodo y Cabral.

Cambios: Manzano, min. 67, por Fernando Bajo. Ayoub, min. 75, por Carmelo. Átomo, min. 86, por Cabral

Goles: 1-0, minuto 11: Natalio. 2-0, minuto 51: Davo Fernández. 2-1, minuto 60: Frodo, de penalti.

Árbitro: Gómez Landeiro (Galicia). Amonestó a los locales Cortina, Jorge y Senra y a los visitantes Fernando Bajo, Pesca y Manzano.

Suárez Puerta.

El Avilés salió al encuentro tibio, con dudas. Quizás los diez grados que congelaban las manos de los aficionados blanquiazules influyeron, pero el Arandina saltó con más hambre al duelo. Prueba de ello fueron los primeros acercamientos, que tuvieron a los de las camisetas amarillas como protagonistas. Pero tras los primeros cinco minutos, los avilesinos dieron muestra de querer hacerse con el primer triunfo en casa.

Manolo Sánchez Murias optó por acercar a Natalio a la punta del ataque, formando con un 4-4-2 con Jorge y Cortina en el doble pivote, y el experimento dio ya resultado en el minuto once. El valenciano, que a pesar de ser uno de los veteranos del equipo aún no ha perdido su instinto goleador, cazó un rechace de la defensa burgalesa para poner el primer tanto en el marcador. La jugada, antes de acabar en las botas del capitán, pasó por todo el ataque blanquiazul, desde Joel del Pino hasta Davo Fernández, prueba del estilo combinativo que quiere demostrar el Avilés.

Eso sí, a pesar de la tranquilidad que dio ese gol, ni cinco minutos tardaron los seguidores del Avilés en llevarse las manos a la cabeza. Y es que Carmelo rompió por velocidad a Julio y se plantó en uno contra uno ante Álvaro Fernández. El madrileño hizo valer su condición de mejor jugador del mes de noviembre para sacar su disparo, haciéndose gigante lejos de la portería, y solventó así la acción más peligrosa del Arandina en toda la primera parte.

Tras este susto los blanquiazules se hicieron con la batuta del encuentro. Cortina y Jorge empezaron a imponer su ley en el centro del campo, dominando los duelos ante los jugadores burgaleses, pero el protagonismo fue para Natalio. El juego pasaba todo por el valenciano, cuyo tanto le sirvió para asumir galones y echarse a la espalda al equipo. Pero, a pesar del dominio, los avilesinos no fueron capaces de irse al descanso con otro tanto más en su casillero.

Davo Fernández, nada más salir de vestuario, se encargó de anotar el tanto de la calma. El Avilés recuperó la pelota tras una gran presión tras pérdida y el balón le cayó, una vez más, a Natalio. El valenciano, totalmente libre de marca, puso un centro raso y el mierense, con un espectacular disparo, empaló desde la línea del área, colando el balón por la escuadra del Arandina. Su celebración, con rabia y dedicando un beso a la grada, dio muestra de la necesidad que tenían los blanquiazules de ver puerta.

Pero poco dura la alegría en casa del pobre. Casi no dio tiempo ni a celebrar el segundo de los goles blanquiazules cuando Cabral se internó en el área y, cuando se disponía a batirse en duelo con Julio, el central mierense cometió un penalti que el árbitro no dudo en señalar. Frodo no falló desde los once metros y, engañando a Álvaro Fernández,

El tanto del Arandina sacó a la palestra los fantasmas del Avilés. Con el miedo a que se escapase la primera victoria en casa de la temporada, los blanquiazules se centraron en defender el resultado antes de ir a buscar un tanto que trasmitiese calma a los locales. Los burgaleses se hicieron con el control del balón, ganando casi la totalidad de los duelos aéreos y plantándose con cierta facilidad en el área avilesina. Sánchez Murias quiso proteger el resultado y dió entrada a Iván Serrano por el goleador Davo Fernández, colocando un doble lateral para intentar frenar los ataques del conjunto amarillo.

A punto estuvo de entrar el segundo de los burgaleses con un disparo de Manzano que se estrelló con la madera y otro cabezazo que hizo emplearse a fondo a Álvaro Fernández, pero finalmente el marcador no se movió. El Avilés consigue el primer triunfo en casa de toda la temporada en un encuentro en el que se tuvo que esforzar al máximo para que los puntos no se acabasen marchando. Ahora toca confiar que este sea el punto de inflexión que sirva para darle la vuelta al mal año que están firmando los blanquiazules.