La antigua fábrica coruñesa de Alcoa oficializa el cambio de dueño mientras la de Avilés sigue en trámites

La planta de San Balandrán aún está pendiente de que la Autoridad Portuaria apruebe en diez días la concesión de suelo público a Windar

El interior de una de las naves de la fábrica avilesina de Alu Ibérica, ahora sin actividad. | Mara Villamuza

El interior de una de las naves de la fábrica avilesina de Alu Ibérica, ahora sin actividad. | Mara Villamuza / E. Carballo / S. Fernández,

E. Carballo / S. Fernández,

El nuevo uso que se espera que tengan las antiguas fábricas de aluminio primario de Alcoa en el norte de España se adelanta, de nuevo, en La Coruña. El traspaso de la planta aluminera de Avilés no concluirá hasta finales de este mes, pues hay un plazo administrativo pendiente del Puerto de Avilés que está previsto que se resuelva el martes día 19. Pero en La Coruña, la multinacional japonesa Resonac, que los administradores concursales de la planta gallega habían seleccionado como compradores de Agrela, ya ha escriturado ante notario el cambio de propiedad de la planta, de tal modo que Alu Ibérica LC ya sólo es el nombre de una sociedad que había adquirido el investigado Víctor Rubén Domenech en abril de 2020 al fondo germanosuizo Parter Capital que, a su vez, la había comprado a la propia Alcoa en 2019.

Mientras el camino de la reindustrialización en la ciudad gallega llega a su final –si bien ha de celebrarse el juicio contra los presuntos autores del expolio tanto de la fábrica gallega como de la avilesina; es decir, Domenech y sus socios, entre ellos su expareja Alexandra Camacho–, en Avilés la gestión va un paso por detrás.

Los administradores concursales asturianos han condicionado la venta a la multinacional Windar Renovables a que el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Avilés apruebe la concesión de suelo público a la nueva propietaria. Lo previsto es que esta solicitud se analice el día 19. A partir de ahí, con la concesión del suelo público aprobada, Windar realizará el pago de los 20 millones del precio pactado por el suelo y las instalaciones y, como en La Coruña, podrá disponer de los terrenos de San Balandrán. Entonces será cuando Alu Ibérica AVL sólo será una razón social presuntamente expoliada –a la vista de lo que investiga el Juzgado Central Número 3–.

La operación coruñesa se resume en que la multinacional Resonac –que ocupa las instalaciones anexas a la planta que acaba de adquirir y en las que fabrica grafito para hornos de función de acero– ya ha ingresado los 18,4 millones de euros por los terrenos y las instalaciones de la antigua fábrica de Alu Ibérica en Agrela, en concurso de acreedores.

La formalización de la escritura permitirá a la multinacional japonesa ampliar la fábrica actual, que está "bastante cerca del límite de producción", alquilar parte de los terrenos a Ignis para una planta de hidrógeno y estudiar la construcción de una nueva fábrica de grafito para baterías de coches eléctricos.

La adquisición cuadruplicará los terrenos de Resonac, cuya parcela actual figura en el catastro con algo más de 80.000 metros cuadrados frente a los más de 250.000 de Alu Ibérica, si bien unos 60.000 se cederán a Ignis. Fuentes de la multinacional japonesa indican que comprarán "la práctica totalidad de los terrenos e instalaciones", incluyendo edificaciones y material, excepto el parque móvil.