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Los recursos turísticos de la comarca

Un nuevo reto en el Angliru

Cuatro jóvenes lavianeses ya preparan la apertura del hotel del emblemático paraje, que ligarán a actos deportivos y culturales

Por la izquierda, Rosana Artesero, Omar Barbón, José Ángel Calvo y Diego Hevia, en el hotel del Angliru. J. R. Silveira

Un centro de referencia para la comarca. Ese es el objetivo que los cuatro miembros de la empresa lavianesa "Breaking Walls" se han marcado para afrontar la puesta en marcha del hotel del Angliru tras haberse hecho con su gestión por un periodo de 15 años. Ilusión, ganas y esfuerzo no les falta, y ya trabajan a jornada completa en el equipamiento y reforma del inmueble -en la que invertirán en torno a 60.000 euros- para que el 1 de marzo pueda comenzar a pedalear en esta nueva aventura.

Diego Hevia, José Ángel Calvo, Rosana Artesero y Omar Barbón son los cuatro pilares de "Breaking Walls". Salvo Hevia, ninguno de los otros tres miembros de la empresa tiene relación con la hostelería -uno es arquitecto, otra enfermera y otro graduado social-, pero la necesidad de buscarse un futuro fue fundamental a la hora de emprender este camino juntos. "Lo cierto es que nos planteamos comenzar a trabajar juntos por la necesidad que te marca la situación económica, viendo como está cayendo el empleo, pensamos que teníamos que buscarnos la vida por nuestra cuenta", explica Omar Barbón, que ejerce como portavoz de los cuatro jóvenes. "Decidimos hacerlo en algo que nos gusta, y pensamos que un negocio de este tipo es algo en lo que podemos encajar, que tiene mercado y podemos trabajar para nosotros mismos", asegura.

La idea surgió de Diego Hevia y de José Ángel Calvo. Pensaron fundar una empresa de organización de eventos deportivos, lúdicos y culturales. Rosana y Omar se sumaron al proyecto y "con esa empresa, surgió la necesidad de tener un centro operacional, y se nos ocurrió que estando el hotel del Angliru en fase de licitación, podía ser un buen entorno para poner en marcha el proyecto".

Se presentaron al concurso, ganaron, y ahora llega la hora de desarrollar todas sus ideas. "Lo que tenemos en mente es dar mucho contenido al hotel: organizar eventos deportivos y culturales, de forma en que no se quede en un mero establecimiento hostelero, sino que genere una actividad complementaria y atractiva para el turista", asegura Omar Barbón. Quieren darle un impulso a la zona, y entre los proyectos que barajan están jornadas gastronómicas, descensos de carrilanas, campeonatos de trial e incluso un rally de vehículos clásicos. "Estamos en un marco incomparable y tenemos que aprovecharlo", explican los cuatro jóvenes desde la terraza de una de las habitaciones del hotel, aún vacía, pero que en sus mentes ya ven totalmente equipada y llena de clientes.

También están muy concienciados con hacer actividades para personas con discapacidad. "En la medida de lo posible, y con todas las actividades que hagamos, siempre va a haber recorridos habilitados para gente discapacitada, porque pensamos que es un colectivo muy abandonado en este tipo de actividades y para nosotros es muy importante contar con todo el mundo", asegura José Ángel Calvo.

Y en sus mentes, una objetivo primordial: recuperar la marcha al Angliru, una prueba atlética que desapareció y que ahora quieren volver a darle auge para que se convierta en una seña de identidad de la zona y del hotel. "Queremos integrarnos en la zona y con estas actividades no solo queremos impulsar el propio hotel, que es evidentemente una meta, pero también que el concejo y la comarca se vean beneficiados y trabajemos juntos para lograr un beneficio común", aseguran los jóvenes.

Nombres de puertos

Mientras pasean por las salas del hotel, todavía vacías, van señalando dónde estará cada departamento. En la planta baja, explica Rosana Artesero, "se ubicará la recepción y el restaurante". La capacidad del hotel rural Angliru, será de 36 personas, 12 en las seis habitaciones que dispone y otras 24 en literas que colocarán en la segunda planta . "Queremos atraer a grupos y por eso haremos dos habitaciones con literas", indicó Diego Hevia.

Además, el ciclismo será parte fundamental del hotel y sus actividades. Las habitaciones tendrán nombre de puertos asturianos, como Angliru, Cotobello o los Lagos. Aprovechando el nombre de la cima riosana "atraer a mercados de países con gran tradición ciclista como Francia, Bélgica y Holanda". En esa tesitura, también se plantean crear paquetes, con el hotel rural como base, en los que promocionar jornadas por todas las cimas asturianas en las que ha terminado la Vuelta. "Sería muy interesante para toda la gente a la que le gusta el ciclismo", indican los jóvenes.

Por delante tienen tres meses de preparativos, de alguna obra para rematar su proyecto, de papeleo, de promoción, pero sobre todo de mucha ilusión por llegar al día señalado, el día 1 de marzo, cuando el Angliru sume un atractivo más, con la apertura del hotel, a todo su potencial.

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