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Villaviciosa anima a cultivar arándanos: su consumo creció un 40% en la reclusión

"Jugando con los microclimas de Asturias se puede producir de junio a octubre", dice el Serida

Juan Carlos García Rubio, con una planta de arándanos, en Villaviciosa.

Juan Carlos García Rubio, con una planta de arándanos, en Villaviciosa. P. F.

El consumo de frutos rojos durante el confinamiento subió alrededor de un 40 por ciento. La cifra, aportada por Juan Carlos García Rubio, técnico del Serida (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Alimentario), indica a las claras el auge del arándano, cuyos réditos son cada vez mayores gracias a la profesionalización en las técnicas del cultivo. García, que trabaja en el área de experimentación y demostración agroforestal del organismo radicado en Villaviciosa, ve un futuro de lo más prometedor para este y otros frutos rojos en Asturias: "En España, hace 10 años estábamos a 30 gramos de consumo de arándanos per cápita y ahora estamos cerca de 200. Y eso va a más", concreta.

El concejo villaviciosino celebra estos días el Festival del arándano y de los frutos rojos, aunque con muchas restricciones debido a la crisis sanitaria. Hoy, el Teatro Riera acoge una jornada técnica en la que participarán Marcos Miñarro, investigador del Serida; Fernando Gerino Ferreiros, asesor del proyecto Depofroitos; Jesica Panchi, técnico de Bioplanet Ibérica SL, y Luis Duque, director de i+D&Desarrollo de Negocio para la Península Ibérica.

García Rubio, como experto en este tipo de cultivos, ensalza las potencialidades de Asturias a la hora de poder competir con otros países europeos en la comercialización de estos productos. "Jugando con los microclimas de Asturias, podemos tener cultivos desde principios de junio hasta finales de octubre, y eso lo hay en pocos sitios de Europa. Los países del este, sobre todo Polonia, son nuestros competidores, pero producen en mes y medio. Eso es una ventaja a la hora de vender los frutos porque somos más competitivos", argumenta. No obstante, considera que queda mucho camino por andar para promocionar estos productos. "Lo importante es que se creen grupos de producción. Que en Europa se sepa que en la Cornisa Cantábrica hay una época de producción que puede ir desde junio hasta octubre. La marca de calidad 'Alimentos del Paraíso' sería una buena opción", añade.

Los cultivos de arándanos en Asturias crecieron sustancialmente gracias a subvenciones que ayudaban a su puesta en marcha. Con ello, se consiguió que actualmente haya alrededor de 240 hectáreas de cultivos de arándanos y frutos rojos en la región, lo que supone una importante cantidad de ingresos. "En plena producción, estaríamos hablando de un millón de kilos, a un precio medio de cuatro euros, genera unos beneficios de cuatro millones de euros, que superaría a los de la manzana y otras producciones", detalla García Rubio.

La profesionalización de los cultivos, por ende, es crucial para sacar el mayor rédito posible de cada metro cuadrado. Lo más novedoso en este sentido son las estructuras de cubierta que sirven para proteger las plantas de plagas. Se trata de una especie de invernaderos, que se pueden colocar una vez hecha la instalación y la tapan desde metro y medio de altura. Así, se puede cosechar sin tener en cuenta las condiciones meteorológicas.

"Es lo más novedoso que se está haciendo. Es la solución. No te puedes plantear cultivar al aire libre. Una parte importante hay que cubrirla bajo plástico por la lluvia. Estos frutos son muy sensibles a la lluvia. Para cosecharlos tienen que estar secos. Si viene un año malo y cultivas en el exterior, ni con tratamientos se podría salvar la cosecha. A las plagas les viene bien la humedad. Esto tiene que ser cultivo profesional", argumenta García Rubio. A estos cuidados hay que sumar la poda anual, disponer de un sistema de riego y una instalación en condiciones, así como contar con un suelo con un pH adecuado y controlar las plagas y enfermedades.

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