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sergio suárez lópez | Presidente del Consejo Regulador de la IGP Faba Asturiana

“La rotación de cultivos es uno de los objetivos para que la faba sea rentable”

“El certamen de la Faba Asturiana en Grado aporta difusión y publicidad y todos los que participan vienen con mucho interés por ganar la cata”

Sergio Suárez.

Sergio Suárez. S. A.

Sergio Suárez López (1980, Coaña) es el mayor productor de Faba Asturiana de la región y, desde el pasado noviembre, preside el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Faba Asturiana, con sede en Grado. Una legumbre que mañana será protagonista en la villa moscona, que, sin celebración de la Primera Flor, sí acogerá la décimo tercera edición del certamen para elegir la mejor Faba Asturiana. También con un Mercadón, pasado mañana, que se reduce por la crisis sanitaria y se traslada del parque de Arriba a la plaza del Ayuntamiento con la exclusiva presencia de los diez productores que participarán en la cata.

–Lleva unos meses en la presidencia del Consejo, ¿cómo ha sido esta primera etapa?

–La verdad es que da gusto. Cuando se juntan seis profesionales que, además, son amigos y van con las ideas claras, las cosas pueden salir bien. En el Consejo Regulador están las tres empresas más importantes del sector y tres agricultores que llevamos muchos años y podemos decir que vamos todos de la mano. Creo que un proyecto como éste necesita gente con experiencia y las ideas claras, además es un sector con un potencial brutal que no se está desarrollando y es eso, precisamente, lo que queremos desarrollar y poner en valor.

–¿Qué falta para que despegue?

–Falta formación y asesoramiento. Es uno de los principales aspectos que estamos trabajando desde el Consejo porque hay que empezar con los pies en la tierra y conocer el sector, cómo se empieza a trabajar, qué demandan las empresas y hacia dónde va el mercado. Este año vamos a empezar con la formación con un curso cualificado y específico sobre la faba, desde el manejo al mercado, todo sobre el cultivo para que los que se incorporan ahora no cometan los mismos errores que los que llevamos años, que aprendimos a golpes. Y, después del curso, ofrecer un asesoramiento durante el cultivo para resolver dudas y facilitar el trabajo diario. Así esperamos conseguir que los jóvenes que se incorporan no abandonen la actividad y vean que las explotaciones agrarias son rentables.

–¿Es posible vivir de la Faba Asturiana?

–Sí, hay posibilidades siempre que se haga con profesionalidad y contando con un mínimo de tres o cuatro hectáreas, porque si no es difícil poder aguantar. De hecho, la faba tiene que dejar de ser un complemento para ser el medio principal de vida y buscar otras rentas complementarias, que es en lo que estamos trabajando ahora desde el Consejo. Hay que tener en cuenta que la verdina está tres meses en la tierra y la faba está cinco meses, por lo tanto hay meses que la tierra está en barbecho y queremos conseguir que las explotaciones sean rentables como modo de vida y actividad principal.

–¿Qué planean?

–Estamos estudiando cultivos hortícolas de invierno. Acabamos de aterrizar como directiva, pero la rotación de cultivos es uno de los objetivos para que el terreno sea rentable y sostenible durante todo el año.

–¿Cómo es la producción recogida el pasado otoño?

–Por lo que dicen los productores, salió muy buena y, según los datos que manejamos, también. Ahora mismo estamos certificando la campaña 2020-2021, que son las fabas sembradas el año pasado, cuya cosecha finalizará el 31 de marzo de 2022 y ya llevamos 71.000 kilos de faba asturiana IGP certificada y puesta en el mercado. Estamos en abril y creo que, este año, va a ser difícil encontrar faba.

–¿Por qué?

–Los datos que manejamos nos dicen que hay mucha demanda para la Faba Asturiana que hay. Tocamos a fabada y media por asturiano al año.

–Del total de 203 toneladas amparables se han certificado sólo 71.

–¿Qué pasa? A día de hoy el agricultor puede hacer venta directa. Normalmente se hace en formato de 25 kilos, a granel, que es como lo piden muchos restaurantes o tiendas. Es Faba Asturiana, sí. ¿Se vende como Faba Asturiana? No. Se vende como alubia blanca o nacional, aunque sea hermana de la que está certificada. Es muy triste que tengamos esa demanda del mercado y no la podamos certificar como Faba Asturiana IGP cuando esa legumbre pasó todos los controles del Consejo.

–¿Por qué?

–Cuando en la tienda abren ese saco de 25 kilos ya no pueden venderlo como Faba Asturiana certificada aunque lo sea. Por ello hemos autorizado el formato de 25 kilos para poder seguir la trazabilidad, pero no se puede certificar. Son muchísimos kilos de la producción total anual, el 40% por lo menos. En la cosecha 2019-2020 de 188 toneladas se certificaron 109, es decir, que 79 toneladas salieron en graneles de 25 kilos la mayor parte. Debemos avanzar porque el mercado exige y tenemos que poner facilidades, no ir contracorriente, por lo que en cuanto se pueda controlar la trazabilidad se hará la certificación.

–La Primera Flor de Grado está suspendida, pero sí se mantiene el certamen para elegir la mejor Faba Asturiana. ¿Cómo será esta edición marcada por la pandemia?

–Pese a la crisis sanitaria, hubo muy buena aceptación. Hicimos un sondeo previo para ver si había interés y participan diez productores. El certamen aporta difusión y publicidad y todos los que participan vienen con mucho interés por ganar la cata. También tenemos el Mercadón de la Faba Asturiana, que será solo con los diez productores de la cata.

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