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Un siglo de la gran riada que anegó Grado

El cronista del concejo recopila datos inéditos sobre el desbordamiento del río Martín en 1921, que dejó una fallecida y destrozó numerosas viviendas

Imagen de los destrozos causados en 1921 por el desbordamiento del río en la villa. | Museo del Pueblo de Asturias

Imagen de los destrozos causados en 1921 por el desbordamiento del río en la villa. | Museo del Pueblo de Asturias

La noche del 20 al 21 de septiembre de 1921 está marcada en la historia de Grado. Una fuerte tormenta desbordó el río Martín, que normalmente discurre con poca agua, colapsando el puente de La Podada y generando un gran torrente que arrastró todo lo que encontró a su paso. La riada provocó la muerte de una vecina, Evarista Suárez, y numerosos destrozos con más de 20 casas derrumbadas. Y aunque ya ha pasado un siglo de aquella tragedia, hoy se siguen desvelando datos e historias de aquella fatídica noche. El cronista oficial de Grado, Gustavo Adolfo Fernández, los contará en una conferencia el lunes 20 de septiembre, en la Casa de Cultura, a las 19.30 horas. Será el mismo día en que se cumpla el centenario del suceso.

Uno de los edificios que destrozó la riada. | Museo del Pueblo de Asturias

Voy a llevar una grabación con unas coplas que se habían hecho sobre la inundación y, también, una grabación inédita del econimista y escritor Valentín Andrés Álvarez, quien estuvo esa noche en la sidrería ‘El Infierno’ con el dueño, Burié, y cuando salió no podía ir a casa por la plaza y la zona del parque porque eran como un lago inmenso”, detalla. Además, Fernández señala que mostrará fotografías nunca antes vistas que han sido cedidas por el Museo del Pueblo de Asturias para la charla.

“La riada tuvo mucha importancia en Grado y la sigue teniendo, por ejemplo, la pirotecnia local se llama ‘La Inundación”, detalla el cronista, quien dedicará un apartado a una de las viviendas derrumbadas por la avenida, el conocido chalet de “Tumballobos”, una casa propiedad de Valentín Sarasola, de estilo modernista de influencia franco-belga, la moda a principios de siglo XX, que fue proyectado por el arquitecto moscón Emilio Fernández-Peña Villa.

Gustavo Adolfo Fernández, ante el monolito con la piedra que recuerda la riada, instalado en el paseo del Río. | Sara Arias

“Era un edificio muy destacado en la época”, añade. De hecho, el único vestigio que queda es una piedra que fue descubierta en la remodelación del Paseo del Río en 2003 y que, desde 2011, está integrada en un monolito en el cruce entre el Paseo del Cubia y el del río Martín. Es una de las curiosidades que dejó tras de sí la riada de 1921, en la que pereció una vecina y se salvaron muchas vidas. “Los vecinos de San Pelayo solicitaron la Orden Civil de Beneficencia para el teniente del cuartel de Grado, José Jiménez Nieto, porque con riesgo de su vida salvó muchas”, explica. El cronista se ha documentado con la prensa regional y nacional que se hizo eco de la noticia, las actas del Ayuntamiento y la Fototeca del Museo del Pueblo de Asturias.

“Se hablará también de las distintas actividades que se organizaron para recaudar fondos para los damnificados como el conocido libro promovido por el Marqués de la Vega de Anzo, por el Club Gradense de La Habana o una corrida benéfica de toros organizada en la plaza de Oviedo”, señaló.

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