Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un solar de 460.000 metros cuadrados

La marcha de Iberdrola dejaría libre el suelo de la térmica y de Nitrastur, propiedad de la compañía vasca

En el centro de la imagen, la térmica de Lada, presidida por la gran chimenea, con la subestación a la izquierda y los terrenos de Nitrastur a la derecha.

En el centro de la imagen, la térmica de Lada, presidida por la gran chimenea, con la subestación a la izquierda y los terrenos de Nitrastur a la derecha.

A pesar de la petición de las Administraciones y de los trabajadores, que han planteado instalar en los terrenos de la actual térmica una central de biomasa, Iberdrola no ha puesto sobre la mesa hasta ahora ningún proyecto industrial para su parcela de Lada. Solo ha manifestado que la zona

El complejo termoeléctrico de Lada cumplió el pasado mes de agosto 70 años. Se inauguró en 1949 y llegó a superar los 500 empleos, convirtiéndose en un símbolo de la pujanza industrial de la comarca del Nalón durante siete décadas, además de ser una imagen icónica por sus voluminosas dimensiones y su alargada chimenea a la entrada de Lada y La Felguera. El desmontaje de la central langreana y de la planta de Velilla (Palencia) supondrá para Iberdrola un desembolso de 35 millones de euros. En los últimos años, la compañía vasca había hecho millonarios desembolsos para adecuar estas dos plantas a las normativas medioambientales de emisiones de gases.

Los terrenos de Nitrastur, por su parte, con una superficie que ronda los 200.000 metros cuadrados, son la principal zona de expansión urbanística de Langreo. El nuevo gobierno de Langreo inició el mandato el pasado verano con la intención de retomar uno de los proyectos más ambiciosos del concejo que hasta ahora se ha visto frustrado: la descontaminación y recuperación de los terrenos de Nitrastur. Según explicó entonces el gobierno local, uno de los objetivos es negociar con Iberdrola la cesión o venta de las parcelas.

El área de Nitrastur pertenece, en su mayor parte, a dos empresas: Iberdrola (unos 122.000 metros cuadrados) y Regisa (alrededor de 50.000 metros). Cerrado en 1997, se trata de uno de los conjuntos industriales abandonados más grandes de España. A su importancia histórico-industrial se suma que algunos de sus edificios están considerados por el Docomomo Ibérico como una de las mejores muestras del movimiento moderno en Asturias. También es la principal zona de expansión urbana de Langreo. En 2011, el entonces presidente autonómico, Vicente Álvarez Areces, anunció un plan de recuperación de este espacio como parque tecnológico, empresarial, zona residencial y de ocio. El proyecto nunca llegó a cuajar. Según las estimaciones del Ayuntamiento el coste de la descontaminación podría alcanzar "los 3 o 4 millones", aunque algunas investigaciones, como la del arquitecto langreano Mario Yáñez Aller, sostienen que el desembolso necesario podría llegar a sobrepasar los 20 millones de euros.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats