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El informe de Fomento para insonorizar la autovía en Mieres suma 2 años de espera

El Ministerio no ha contestado a la carta enviada por el Ayuntamiento reclamando información sobre un proyecto “prioritario” para los vecinos

La autovía Oviedo-Campomanes, a su paso por el casco urbano de Mieres. | D. M.

La autovía Oviedo-Campomanes, a su paso por el casco urbano de Mieres. | D. M.

Los grandes barrios de Mieres, con el apoyo del Ayuntamiento, llevan más de una década solicitando al Gobierno central una actuación que mitigue el ruido que produce la autovía entre Campomanes y Oviedo (A-66) a su paso por las poblaciones del concejo, en especial por toda la travesía urbana. A principios de la primavera de 2019, hace ya casi dos años, el Ministerio de Fomento, tras haberlo hecho antes en varias ocasiones, asumió la necesidad de abordar el proyecto, aunque estableciendo el requisito de un nuevo “estudio detallado” para ratificar su “idoneidad, eficacia y alcance”. Hace ya meses el gobierno local solicitó por escrito a Fomento información sobre el estado del citado informe, del que nada se sabe. No hubo respuesta. Se trata de lo que podría calificarse como el “silencio” de las pantallas antirruido.

La Agrupación Vecinal de Mieres mantiene entre sus prioridades el proyecto de insonorización de la autovía: “Se trata de una actuación avalada por los informes y que el movimiento vecinal lleva reclamando desde hace muchos años”, apunta Arsenio Díaz Marentes, presidente del citado colectivo. Son los barrios de San Pedro, Santa Marina, Vega de Arriba, La Peña y Nuevo Santullano los que demandan el proyecto, llegando a lo largo de la última década a convocar diferentes protestas: “Por un lado se reconoce la necesidad y, por otro, no se hace absolutamente nada; solamente dar largas”, señalan los portavoces de los barrios.

Ya en 2010 el Ministerio de Fomento asumió la necesidad “urgente” de abordar una actuación e incluso estableció en líneas generales los objetivos a desarrollar. Sin embargo, desde el mismo ámbito estatal se indicaba en 2019 que estaban contempladas medidas para Mieres dentro del plan de acción contra el ruido elaborado por Fomento, pero remarcando que una vez esta estrategia estuviera cerrada sería necesario un nuevo “estudio detallado” para ratificar su “idoneidad, eficacia y alcance”. El Ayuntamiento y los vecinos asumieron entonces que las pantallas antirruido deberían esperar aún más. Sin embargo, transcurridos dos años, el Ministerio guarda silencio y el citado informe parece no existir. Al menos, Fomento no ha respondido a los escritos del Consistorio reclamando información al respecto.

Instalar las demandadas pantallas requiere de una inversión considerable, pero en principio no se trata de una cantidad que explique que el proyecto lleve más de una década sin encontrar respaldo pese a que los peritajes han avalado su necesidad. Insonorizar la autovía a su paso por el casco urbano de Mieres costaría unos 625.000 euros. El Ayuntamiento encargó en su momento un estudio económico para evaluar el alcance de una actuación. El coste, aparentemente, no parece en principio un impedimento para abordar una actuación que en su momento fue asumida como necesaria por el Ministerio de Fomento, así como por el Defensor del Pueblo.

La valoración económica que ha hecho el Ayuntamiento de Mieres se limita a la instalación de pantallas en la travesía urbana. Se trata de un tramo de 1.800 metros que va desde San Pedro hasta Vega de Arriba. Estas protecciones acústicas absorberían el sonido que producen los coches en la autovía a su paso por la ciudad. Un ruido que, en el caso de las viviendas que están pegadas a la infraestructura, es ensordecedor y dificulta en gran medida el desarrollo de las tareas cotidianas, tal y como han asegurado en numerosas ocasiones los propios afectados.

En principio, el Ayuntamiento ha centrado el cálculo del coste de la insonorización en la travesía urbana, pero Mieres tiene otros dos tramos conflictivos. El segundo por orden de nivel de contaminación acústica afecta a un recorrido de 400 metros a la altura de Santullano. Además, también incluye una actuación en un tramo de 500 metros en la zona de la Peña, si bien se ha clasificado como de nivel bajo.

Fomento no ha dejado de reconocer que Mieres tiene carencias, explicitando en varias ocasiones lo que podría interpretarse como un reconocimiento de los problemas existentes. De hecho, la secretaría general de Infraestructuras incluyó en 2019 a Mieres dentro de los puntos de actuación establecidos en el plan estatal de actuación para paliar la contaminación acústica existente en el entorno de ejes de circulación. Ahora bien, la Administración central decidió necesario hacer más pruebas para establecer la idoneidad y alcance”, una valoración que tiene la actuación nuevamente en punto muerto.

Según estableció el Defensor del Pueblo a principios de 2016 Mieres es una de las cuatro ciudades del país que más sufren esta afección. El organismo citaba entonces también a la SE-30 en Sevilla, la M-40 en Madrid y la autopista Costa del Sol, en Málaga, dentro del informe anual que presentó en el Congreso de los Diputados.

El contexto

  1. La normativa. Fomento alega que Mieres no cuenta con pantallas antirruido porque cuando se construyó la travesía «no había las actuales normativas»
  2. Eje urbano. Según Fomento, en Mieres es necesario intervenir con un nivel de prioridad «alto» en un tramo de 1,8 kilómetros del eje central del casco urbano
  3. La Peña. Misma catalogación reciben otros 400 metros en Santullano. El Ministerio también ve necesario proteger del ruido 500 metros en La Peña

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