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El arreglo de los históricos depósitos de la Rebollada y Villapendi atajará las fugas

La actuación arrancará este verano con una inversión de 333.000 euros que mejorará el suministro de agua en Turón y la zona norte de Mieres

El valle de Turón, que se abastece con los depósitos que se repararán.

El Ayuntamiento de Mieres abordará este verano importantes mejoras en los dos depósitos de agua que abastecen tanto al valle de Turón como a los pueblos de la zona norte del concejo. La administración local acaba de sacar a licitación, por valor de 333.000 euros, la impermeabilización de los grandes vasos de almacenamiento situados en Villapendi y La Rebollada. Se trata de espacios de gran valor arquitectónicos, con protección cultural.

Los trabajos se desarrollarán durante tres meses. La actuación, además de mejorar el estado general de los depósitos, tiene como principal finalidad acabar con las fugas y filtraciones de agua que afecta a las citadas estructuras municipales. Las tareas arrancarán con la limpieza de los depósitos, para lo que se utilizarán dos torres de obra móviles de más de tres metros de altura. Desde ellas se tiene que realizar la aplicación de una hidrolimpieza de los paramentos verticales, los suelos y de la cubierta por el interior del depósito mediante agua a presión. Posteriormente se comenzará a realizar la reparación interior y la preparación para realizar la correcta impermeabilización del vaso. Se comenzará con la reparación estructural, con un saneado que consistirá en retirar toda la parte de la estructura que se encuentre dañada hasta alcanzar un nivel sano de la misma. En los puntos donde el deterioro alcance el nivel de las armaduras se deberá reponer el hormigón alrededor de todo el perímetro afectado. Se prevé el sellado de todas aquellas juntas que presentan la estructuras.

Los problemas estructurales que afectan a los depósitos de agua de Villapendi y La Rebollada están directamente relacionados con su antigüedad, ya que ambos entraron en funcionamiento hace 90 años. Cuentan con un diseño muy similar basado en una estructura cúbico circular desarrollada por el ingeniero Sánchez del Río para esta tipología constructiva. Fueron desarrollado siguiendo el diseño del depósito de aguas que se construyó en Oviedo en 1928.

Capacidad

Ambos depósitos cuentan con capacidad para 5.000 litros. El sistema constructivo se compone de un núcleo torreado central con vanos rasgados entre pilastras de estilo algo historicista y cubierta con bóveda, rodeado por un cuerpo circular configurado por una serie de secciones abovedadas radiales, determinadas por una estructura de arcos que se unen sobre un mismo contrafuerte bien marcado. El esqueleto está revestido con placas de piedra y sobresaliente en planta, que se cubren con el sistema de bóvedas nervadas que caracterizó gran parte de la obra de Sánchez del Río en Asturias , con el uso del hormigón armado. El diseño potencia la zona central del cuerpo circular que rodea la torre donde se alojan las llaves con una estructura de portada de disposición triangular, entre contrafuertes, donde se abre un arco de medio punto.

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