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La obra del cuartel de Mieres sigue parada pese a tener luz verde desde agosto

El Consistorio espera que las tareas, interrumpidas hace 18 meses, se retomen de forma inminente al contar ya la adjudicataria con el permiso

Aspecto actual de la parcela del cuartel de la Guardia Civil. | D. M.

La obra del nuevo cuartel de la Guardia Civil de Mieres sigue acumulando retrasos. El Ministerio del Interior, según fuentes consultadas por este diario, ya dio en agosto autorización a la empresa adjudicataria para que retomase los trabajos que fueron suspendidos hace año y medio por la aparición de bolsas de agua en el subsuelo. De momento, la empresa Ogensa aún no ha desembarcado en la céntrica parcela, pero el Ayuntamiento confía que el proyecto se retome en los próximos días.

Según los planes iniciales, el nuevo cuartel debería estar a estas alturas ya inaugurado. Las obras arrancaron en enero de 2021 con un plazo de ejecución de año y medio. Con los nuevos plazos, el equipamiento no abrirá sus puertas hasta el verano de 2024. Pero ahora lo primordial es que arranque de nuevo la construcción del edificio. El Ministerio sostiene que todo el proceso administrativo está ya solventado y que la contrata tiene luz verde desde hace más de un mes para poner en marcha de nuevo las obras.

Para garantizar una correcta ejecución del proyecto, el Ministerio del Interior ha ampliado en 700.000 euros el presupuesto de la obra para afrontar los imprevistos detectados tras la adjudicación del proyecto. De esta forma la inversión en el nuevo acuartelamiento se ha incrementado hasta los 4,2 millones. Cuando se reactiven las labores la actividad se prolongará durante algo más de año y medio. Después habrá que equipar el inmueble y, finalmente, abordar el traslado de los diferentes servicios. Hay que tener en cuenta que la compañía de Mieres es muy amplia, con servicio de montaña, cinológico (perros), policía judicial, intervención de armas y tráfico, sumando en conjunto un contingente de 81 profesionales.

El proyecto para la construcción del cuartel ya nació con polémica. El documento se modificó en varias ocasiones, ya que los vecinos de la zona no estaban conformes con el tipo de acuartelamiento que se iba a construir. Tras varias negociaciones, se consensuó un proyecto que dejó moderadamente satisfechas a todas las partes.

En enero de 2016, el entonces delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, y el entonces director de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, presentaban en Mieres el nuevo proyecto, que conllevaba una inversión de algo más de nueve millones de euros y que debía de estar listo en 2019. Sin embargo, no fue hasta el año 2020 cuando se adjudicó el proyecto.

La empresa Obras Generales del Norte ganó el concurso con una oferta de 3,53 millones de euros. En enero de 2021, arrancaron los trabajos y las máquinas entraban en la parcela. Sin embargo, a los dos meses, tuvieron que parar por la aparición de las citadas bolsas de agua en el subsuelo.

Deficiencias

En septiembre del año pasado se anunció que se estaban subsanando "deficiencias técnicas" para retomar las obras "a la mayor brevedad posible". Ahora el Ministerio ya considera superado el proceso de readjudicación y el proyecto depende por completo de la planificación de la constructora.

El proyecto recoge un edificio de servicios y un segundo inmueble independiente con diez viviendas. Las dos edificaciones estarán unidas únicamente por el aparcamiento subterráneo. El nuevo complejo contará con un vial interior que unirá las calles Gijón y Avilés y que será de uso exclusivo del acuartelamiento. El acceso a los inmuebles se realizará a través de esta calle. En lo que será el edificio oficial, en la planta baja se habilitarán las dependencias de atención al público, mientras que en el primer piso se ubicarán las oficinas y salas de trabajo de los diferentes servicios.

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