Polémica en la fiesta del cordero del "prau" Llagüezos, que se queda sin 5 de sus 8 asadores al no actualizarse los precios desde hace 21 años

Los cocineros que renuncian a asistir afirman que las retribuciones de la celebración de Interés Turístico Nacional llevan sin mejorarse "desde que entró el euro"

Corderos a la estaca en la última edición de la fiesta que se celebró en el «prau» Llagüezos, en el año 2019. | LNE

Corderos a la estaca en la última edición de la fiesta que se celebró en el «prau» Llagüezos, en el año 2019. | LNE / D. O.

D. O.

Problemas en la fiesta del cordero a la estaca del "prau" Llagüezos, una de las dos celebraciones de las Cuencas reconocidas como de Interés Turístico Nacional (la otra es el Descenso Folklórico del Nalón, que logró el título mucho más recientemente). Cinco de los ocho asadores de corderos que tradicionalmente venían trabajando en la fiesta no participarán en la edición de este año, que tendrá lugar, si el tiempo lo permite, el próximo domingo 2 de julio. El motivo de esta renuncia es que el precio que se paga por asar la carne viene siendo el mismo "desde hace 21 años, desde la entrada del euro". Así lo atestigua Jesús Espinedo, "Chusísimo", uno de los asadores más conocidos de la fiesta. El "prau" Llagüezos, situado a 1.300 metros de altura, se ubica en el límite entre los concejos de Lena y de Quirós, que son los que organizan la fiesta.

Colas para hacerse con las raciones de cordero en la fiesta. | LNE

Colas para hacerse con las raciones de cordero en la fiesta. | LNE / D. O.

El colectivo de asadores se reunió hace unos días con los representantes del Ayuntamiento de Lena, un trabajador municipal que según estos cocineros "lleva años siendo la misma persona, a la que ni le va ni le viene la celebración ni el futuro de esta fiesta". Un futuro que se enfrenta a problemas, como es la pérdida de estos asadores "tradicionales" que llevaban décadas acudiendo al festejo, la competencia de otras actividades de ocio que no dependen tanto del clima –el año pasado no pudo celebrarse por el mal tiempo– y "el cambio de costumbres en la sociedad", tal y como indica el propio Jesús Espinedo. Varios de los asadores que también han renunciado a participar en Llagüezos son de su propia familia, algunos llevaban "40 años" acudiendo. Los asadores quieren desligar este problema de cualquier intencionalidad política. "Esto es una fiesta que sentimos muy adentro, no es un tema político. Se trata de una cuestión de normalidad, en 21 años no se han actualizado los precios. Es algo que propusimos y fue rechazado". A partir de ahí, explica Espinedo, los "dimes y diretes" empezaron a extenderse por las redes sociales. "Hablamos para intentar aclarar las cosas", añade. Entiende que tal vez este año las reuniones para preparar la fiesta se han llevado a cabo con premura, en parte por la cercanía de las elecciones y la reciente constitución de un nuevo equipo de gobierno. Pero "en años anteriores también pasaba así, y los problemas que se producían siempre parten desde un mismo punto, un trabajador municipal al que parece que la fiesta no le importa nada".

En los años de apogeo de la fiesta, llegaban a asarse hasta 130 corderos en un día. Este año están encargados 60, y podrían cocinarse unos 40-50, si hay buena afluencia de público. "Suponemos", indica Jesús Espinedo, que a los 3 asadores que sí se mantienen en la fiesta, se añadirá "alguno más, porque si no, será mucho trabajo. Los ayuntamientos pagan la carne y la leña, es así. Pero hacer cordero a la estaca es un trabajo exigente, que conlleva preparación y planificación, además de estar durante horas entre brasas. Desde fuera puede parecer sencillo, pero no lo es. Y menos, teniendo que preparar varios corderos a la vez. Para alguien de mi experiencia, más de 5 ó 6 simultáneamente ya es complejo".

En definitiva, y cara a próximas ediciones –"queremos que la fiesta siga y que se potencie, la queremos mucho"– la reclamación de los asadores pasa por aumentar el pago de un trabajo que lleva 21 años estancado. "Es una fiesta de Interés Turístico Nacional, tenemos que cuidarla y mimarla" concluyen los asadores.