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José Manuel Ibáñez

Pasar el agua

Entre las tradiciones ancestrales que perduran en Asturias sigue existiendo la conocida “de pasar el agua”, que debe seguir teniendo éxito, vista la cantidad de anuncios que la ofrecen. Supongo que su precio será módico, y aunque resulta poco menos que risible creer en ello, igual al conjunto de problemas que voy a exponer no les vendría mal. Nada se perdería.

Langreo sigue estando gafado en temas importantes en los que no hay modo de “poner el ramu” de un dichosa vez. El soterramiento de las vías lleva en danza desde 2009, y siguen surgiendo pegas y problemas para su finalización. Las piscinas de Pénjamo clausuradas el 2010, ahí siguen en ruina total pese a la lucha por su recuperación. La pista del polideportivo Juan Carlos Beiro inutilizada desde hace tres años nos dicen ahora que se abrirá en breve. Veremos.

La guinda ahora viene con el anuncio de que la obra de acceso al ferial de los Talleres del Conde queda pendiente del juzgado por liquidación de una de las dos empresas adjudicatarias. De Iberdrola ya está todo dicho, con un “ahí os quedáis” y la música a otra parte, con cero compensaciones, más bien putadas, como la hecha al club de piragüistas.

Hay muchas más, pero en las de más calado siempre esta la mano negra del Principado con demoras inexplicables, y más a un gobierno municipal del mismo color, que me imagino no estará precisamente contento con el trato que el concejo recibe. Puestos a superar el “mal de ojo” igual lo de pasar el agua serviría para el conjunto de males. Y barato.

Los ciudadanos están cansados de tanta desidia, y comprobar que sus protestas por los agravios comparativos con otros lugares de la región de nada sirven. Pero los políticos no quieren ponerle el cascabel al gatu. Así que aunque sea cachondeo, prueben con lo del agua.

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