Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El escriba de Volterra

Raúl Quinto narra en “La canción de NOF4” el inefable avatar de una conciencia desdichada

Cultura - Libros

Foucault, el pensador que con más envergadura intelectual y con más brío estilístico rastreó la aventura de la locura en Occidente, desde las representaciones de El Bosco y la epopeya de la “Stultifera navis” de Brant hasta la liberación del asilado defendida por los heroicos Pinel y Tuke, coronó su memorable investigación con una idea que obliga a reconsiderar cierto tipo de creación. Porque la locura, anuncia el pensador francés, significa “la ausencia de obra”. Cómo interpretar entonces, desde esta conclusión en apariencia desalentadora, la tarea de poetas como Hölderlin o de pintores como Dadd. Y cómo dialogar, en el límite, con la experiencia de aquellos que engrosan las filas del arte marginal, nombres que hoy ya forman parte del imaginario colectivo, como en los casos de Adolf Wölfli o Henry J. Darger. Algunas de estas cuestiones son las que resuenan en el extraordinario “La canción de NOF4”, de Raúl Quinto, uno de los libros más seductores de 2021.

Quinto despliega en su breve obra la vida, pasión y muerte de Fernando Oreste Nannetti, un recluso del manicomio de San Girolamo in Volterra, en la provincia de Pisa, en cuyos muros, literalmente, este hombre abandonado por todos grabó durante varias décadas un palimpsesto de setenta metros de largo valiéndose de la hebilla del chaleco de su uniforme de lunático. Como una antena humana sintonizada en la frecuencia de un cosmos ciego, opaco para el resto de oyentes, Nannetti tradujo a palabras y a dibujos no sabemos si órdenes, cábalas, arcanos, delirios, metáforas, sagas, paradojas o el simple, inefable avatar de una conciencia desdichada, la de un individuo desgajado de la comunidad y sometido a la existencia química de los desterrados. En ese muro de agravios y de aleluyas Nannetti acuñó los hitos de una posible biografía que aun hoy se resiste a ser traducida, a ser comprendida, y que sin embargo, o quizá precisamente por ello, conserva la fascinación de un espacio prístino, seminal, en el que la lógica no encuentra sosiego.

De hecho, y aunque Quinto podría haber acercado su libro a lo monstruoso, quedándose en el hallazgo y recuento de una anomalía, en la descripción de otro episodio más de la historia de la excentricidad, lo apasionante de su trabajo consiste en que aproxima su fascinación por Nannetti al terreno de la escritura, de lo que la escritura significa y es, de la pregunta por el sentido y finalidad de la escritura. Son páginas muy hondas, de una rara belleza casi epigramática, las que Quinto dedica a esta investigación, como cuando señala que “escribir es una forma sofisticada de supervivencia para un animal asustado” o cuando vincula los huecos dejados en la argamasa por la hebilla de Nannetti con las inscripciones cuneiformes en las tablillas sumerias. Una pesquisa, en definitiva, de insólita, conmovedora belleza, que nos obliga a una pregunta sin respuesta, o cuya respuesta sólo puede ser otra grieta en el muro: ¿qué le susurra a los cuerdos el mensaje de los locos?

Cubierta del libro

Cubierta del libro

La canción de NOF4

Raúl Quinto

Jekyll & Jill, 128 páginas, 15,20 euros

Compartir el artículo

stats