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Las razones del adiós de Saúl Blanco, el más grande del baloncesto asturiano

“El corazón me pide que siga, mi cabeza me dice que lo intente, pero mi cuerpo ha dicho basta”, dice el escolta ovetense durante su despedida

Saúl, en el centro, rodeado por compañeros y técnicos: (por la izquierda) Speight, Martí, Meana, Norelia, Huerta, Arteaga, Kabasele, Fall, Bartolomé, Ferreiro, Oluyitan, Frey, Brown, Lezkano, Chuchi y Fran Sánchez.   | BERNABÉ VALLE

Saúl, en el centro, rodeado por compañeros y técnicos: (por la izquierda) Speight, Martí, Meana, Norelia, Huerta, Arteaga, Kabasele, Fall, Bartolomé, Ferreiro, Oluyitan, Frey, Brown, Lezkano, Chuchi y Fran Sánchez. | BERNABÉ VALLE Bernabé Valle

Saúl Blanco deja el baloncesto al final de esta temporada. Al mejor jugador asturiano de siempre le queda por jugar el play-off de ascenso a la ACB, “el último baile”, como él mismo reconoció durante la rueda de prensa que ofreció para despedirse ayer en la Rookie Basket Academy, en Oviedo. Un acto en el que estuvieron buena parte de las personas que han sido importantes en su trayectoria. Además de su familia y amigos, allí estuvieron, entre otros, todos sus compañeros y entrenadores del Liberbank Oviedo Baloncesto; Nacho Galán, que le dirigió en el Círculo Gijón Baloncesto; Higinio Alonso, su representante, o Sabino Suárez, que le entrenó en el Gijón Baloncesto en sus inicios. El ovetense apenas pudo contener las lágrimas al dar a conocer una decisión que, reconoció, ha sido una de las más difíciles de su vida.

Saúl Blanco, emocionado, durante el acto junto a su familia. Bernabé Valle

Para tomarla, el jugador asturiano ha tenido primero que sentarse “delante del espejo”. “He tenido varias conversaciones conmigo mismo y ha llegado el momento, cuando terminen los play-off mi carrera profesional se acaba. El corazón me pide que siga, la cabeza me dice que lo intente, pero mi cuerpo ha dicho basta”. Blanco cumplió 36 años el domingo pasado, una edad que le permitía seguir aspirando a alargar su carrera, pero el escolta explicó con mucha claridad por qué no ha podido ser: “La edad no se mide en el número de años, se mide en el número de ruidos que haces cuando te agachas, y en mi caso son muchísimos más”. Y, una vez tomada la decisión, se siente agradecido por lo que ha podido disfrutar con el baloncesto: “He tenido la suerte de poder trabajar en mi pasión y, como dijo Natxo Lezkano (entrenador del OCB) una vez, he tenido el mejor trabajo del mundo”.

Público aplaudiendo durante el acto. Bernabé Valle

La decisión la quiso tomar y comunicar en el entorno en el que más cómodo se sentía, junto a su gente y en su ciudad: “Acabo de cumplir 36 años, estoy en mi casa, en mi ciudad, rodeado de mi familia, de mis amigos, y cuando termine esta temporada comienza una nueva vida, una vida real, salgo de la burbuja del jugador de baloncesto y nos tenemos que enfrentar a un mundo diferente”.

Blanco también quiso decir algunas palabras para la gente que viene por detrás, para los jóvenes que se quieren dedicar a esto: “Me gustaría terminar parafraseando a Picasso, que es de Málaga, donde estuve casi tres temporadas, y decir que disfrutar del baloncesto como profesional no me llevó mucho, tuve la suerte de hacerlo con 18 años, pero disfrutarlo como un niño me llevó quince años de carrera deportiva. A los que vienen por detrás les digo que el baloncesto es un deporte de fallos y que no tengáis miedo a cometer errores”.

El adiós de Saúl se refiere solo a su faceta de jugador profesional: “Sé que tengo mucho baloncesto dentro todavía y habrá que dejarlo salir de otras formas. Han sido muchos años, me sigo formando, este verano terminaré el curso de entrenador, no sé si será en el baloncesto profesional, haciendo labores en la cancha o fuera de ella, o simplemente disfrutando entrenando en un colegio”.

La despedida incluyó un vídeo en el que aparecieron muchas personalidades del baloncesto español que han compartido momentos con Saúl, como Luis Casimiro, Álex Mumbrú o Berni Rodríguez. Pero habrá que esperar para el adiós definitivo: “Nos quedan dos o nueve partidos, ahí va a estar, no sé lo que va a pasar, pero todo el mundo debería estar orgulloso de nosotros”. Y sentenció: “A nadie le gusta enfrentarse con nosotros”.

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