El Alimerka Oviedo Baloncesto conquista Sevilla: victoria por 85-94 ante el Betis en la prórroga

Un recital de Josep Pérez en el añadido da el tercer triunfo seguido al equipo de Javi Rodríguez

Josep Pérez, con el balón, en el partido ante el Fuenlabrada

Josep Pérez, con el balón, en el partido ante el Fuenlabrada / Miki López

Antonio Lorca

Antonio Lorca

El Alimerka Oviedo Baloncesto se sobrepuso a lesiones, a un largo viaje, al talento de un recién descendido como el Betis, que está sufriendo mucho esta temporada, para sumar, con sufrimiento, su sexta victoria de la temporada (85-94), la tercera consecutiva. Es la segunda que ganan los de Javi Rodríguez a domicilio y lo hicieron con otro ejercicio de seriedad, de trabajo en equipo, en el que se olvidaron de las dos bajas con las que llegaron al encuentro, Dan Duscak y Francisco Amarante, para dominar un partido que se les pudo haber escapado al final, pero que Josep Pérez rescató en unos cinco últimos minutos de genio.

El dominio del partido fue del equipo de Oviedo, que hizo mucho daño por dentro, con un Martí espectacular (anotó 20 puntos) y un Elisias que recuerda al del inicio de la temporada, dominando en el rebote y jugando muy bien por encima del aro (17 puntos y 9 rebotes para el estadounidense). El trabajo estaba siendo muy bueno y el OCB se mantuvo siempre por delante en los dos primeros cuartos, consiguiendo una ventaja de diez puntos (33-43) que quizás podía haber sido mayor con un poco más de acierto exterior. Le está costando anotar triples últimamente al equipo.

El Betis le dio las llaves del equipo a Barnes y éste, con un talento individual mayúsculo, fue poco a poco haciendo mella en un Oviedo que se desdibujó un poco, con el exjugador Adrià Domenech haciendo daño en el rebote y con algunos errores evitables. Pero siempre firmes, constantes en el esfuerzo para seguir siempre peleando el partido. Se fue el partido al últimoi cuarto con una renta de seis puntos para Oviedo (59-65) y con la sensación de que el final iba a ser agónico. Y así fue.

Llegaron los errores en los dos aros, costaba anotar, la tensión se notaba, con un Betis que lleva solo dos victorias y un Oviedo que sabía que una victoria en Sevilla vale su peso en oro. Tan solo Horton parecía capaz de anotar en el OCB y, poco a poco, la distancia se iba esfumando hasta que, a 2.19 del final, se puso por delante Betis (71-70). Contestó Horton (71-72) y de nuevo, a 1.30, se adelantó el Betis (73-72). Tenía el balón Oviedo a 43 segundos del final y otra vez Horton se atrevió y anotó un triplazo en el momento más importante (73-75), a 38 segundos del final. Barnes se fue a canasta y empató el partido (75-75) y llegó una acción que lo pudo cambiar todo. A 28 segundos, el balón fue para Horton, que empezó a botar y botar, y en uno de estos botes el balón le dio en una pierna, se fue para atrás y pasó la línea del centro del campo. Campo atrás. El Betis tenía quince segundos para anotar y ganar.

Pero gasó bien su falta Oviedo, que no estaba en bonus, dejando solo tres segundos a Betis, que no pudo anotar y el partido se fue a la prórroga. Y ahí apareció Josep Pérez. Tres triples suyos sentenciaron el partido (83-90) a 1.18 de acabar. Le acompañó un gran trabajo de Sanz, de Elisias y del resto de un equipo que se vuelve a Oviedo con una victoria importantísima con la que concluye una semana de ensueño en la que ha sumado tres victorias en tres partidos. La permanencia está un paso más cerca.