Subidón del Alimerka Oviedo Baloncesto: gana (85-94) en el campo del Betis

El OCB gana en la prórroga en el campo del Betis cuajando otro gran partido, que se le pudo escapar en la última acción, y suma tres victorias en ocho días

El jugador del Betis  Rogic lanza a canasta  ante la oposición de Hall Elisias, con Polanco de espaldas, ayer, en Sevilla.

El jugador del Betis Rogic lanza a canasta ante la oposición de Hall Elisias, con Polanco de espaldas, ayer, en Sevilla. / Real Betis Baloncesto

Antonio Lorca

Antonio Lorca

Real Betis, 85-Alimerka Oviedo, 94

Real Betis, 85-Alimerka Oviedo, 94

Cuartos: 18-21; 15-22; 26-22; 16-10; 10-19

Árbitros: Francisco José Zafra, Asunción Langa y Eduard Colomer. Excluyeron por 5 faltas al visitante Marc Martí.

Palacio Municial de Deportes San Pablo de Sevilla.

Una de las virtudes del Alimerka Oviedo es que no se suele desesperar cuando empieza a cometer errores. Le sucede en muchas ocasiones, fruto quizás de la inexperiencia, y da la sensación de que está aprendiendo a convivir con ello. El equipo de Javi Rodríguez sumó en la prórroga, nada menos que en Sevilla, una victoria épica que tiene un valor enorme ante todo un Betis, equipo recién descendido de la ACB que está sufriendo más de la cuenta esta temporada en la LEB Oro y al que las idas y venidas de jugadores le han impedido hasta ahora rendir como desean. Aun así, la pasada jornada ya dieron muestras de recuperación ganando con claridad al Menorca y, en cambio, en este partido fueron dominados por el equipo asturiano.

Es la tercera victoria seguida del Alimerka Oviedo, que se ha recuperado de un bache y que ahora, con seis victorias y cinco derrotas, vive en una zona tranquila de la clasificación y se siente cada vez más cómodo y más seguro con el estilo de Javi Rodríguez. El equipo se sobrepuso además a las bajas de Amarante y Duscak, que dejaron muy tocado el juego exterior del OCB, para sumar un triunfo coral en el que los grandes protagonistas fueron Martí, Elisias, Horton y, sobre todo, en un final espectacular, Josep Pérez. Errático en sus lanzamientos hasta la prórroga, el valenciano finiquitó el partido con tres tiples en el tiempo añadido.

Una actuación que quizás el que más celebró fue Demetric Horton, que tuvo un fallo que pudo costarle caro a su equipo. Lo cierto es que fue el escolta estadounidense el que más personalidad le puso al partido en el ajustado tramo final del cuarto parcial y también el que cometió el error más grave. Tras un partido en el que la iniciativa había sido siempre del equipo visitante, que dominó en el marcador desde el inicio, un gran Barnes se echó al Betis a la espalda y fue reduciendo le ventaja hasta que, a 2.40 del final, el equipo sevillano se puso por delante (71-70). Respondió Horton (71-72) y, tras un error en un triple de Josep Pérez, de nuevo el Betis se puso por delante (73-72) a 1.30 de acabar. Fue el momento de Horton, que asumió un triple que encestó (73-75) a 38 segundos del final. Barnes empató a 75 a continuación y dejó 28 segundos al OCB para anotar la canasta de la victoria. Horton botó y botó el balón, que le dio en una pierna, se le fue para atrás y superó la línea central. Campo atrás y balón para el Betis con 15 segundos.

Pero ahí supo estar muy serio y tranquilo el OCB, que defendió, utilizó la falta que tenía antes del bonus y llevó el partido a la prórroga. Sentado en el banquillo, Horton vio cómo, tras unos primeros instante de tanteo, Josep Pérez entró en ebullición y condujo a su equipo la victoria en un pabellón con tanta solera como el de San Pablo. 19 puntos anotó el equipo carbayón en cinco minutos para dar un golpe encima de la mesa y sumar tres victorias en tan solo ocho días.

El final fue épico, casi heroico, pero si algo destacó del conjunto ovetense fue lo de antes. El buen trabajo que hizo, su forma de jugar en equipo, el buen momento por el que de nuevo atraviesa Elisias, el dominio en el rebote, la versatilidad de Cosialls, el trabajo de Sanz y Lobaco, la participación una vez más del canterano Fernando Suárez... Todo ello permitió al Oviedo tener buenas ventajas y llegar a ese final ajustado. ¡Ah! Falta algo. Lo más importante. El Oviedo tiene s un capitán, Marc Martí, al que es una auténtica delicia ver bailar sobre el parqué.