Tercera Federación

El internacional dominicano que juega en la Tercera asturiana: "Cuando estuve allí sentí la inseguridad"

Muñoz, técnico más bisoño de la categoría, y el dominicano Bryan lideran al Avilés Stadium

Bryan, durante un choque ante el Ceares.

Bryan, durante un choque ante el Ceares. / Marcos León

A sus 27 años, Fer Muñoz es, a distancia del segundo, el entrenador más joven de la Tercera Federación asturiana. Aunque la mayoría de sus futbolistas le superan en edad, dice no sentir la bisoñez como una losa. "No lo veo como un problema -expone-. Al principio, a los jugadores les impacta un poco que sea tan joven. Van observando cómo funcionas, quieren ver que los ayudas, que te implicas. Pero con el paso de los meses nos hemos acostumbrado los unos a los otros".

La receta que ha aplicado Muñoz para granjearse el respeto del vestuario del Avilés Stadium parte de un principio esencial: aplicar el sentido común. "Se trata de ponérnoslo fácil los unos a los otros. Quiero que la gente venga a entrenar contenta, con ganas de pasarlo bien, por eso intento que las sesiones sean llevaderas", relata, auxiliado por una cercanía generacional con los jugadores inusual en un entrenador ("me permite entender mejor sus necesidades").

Muñoz se hizo cargo del Stadium el pasado verano, después de una experiencia en el primer equipo del Podes que, asegura, resultó aún más instructiva en clave humana que futbolística ("aprendí a tratar con un vestuario de gente adulta"). Antes, había dirigido, con éxito, al juvenil del Stadium: "El club se quedó con una buena imagen de mí, por eso me han dado ahora esta oportunidad".

En su primer curso en Tercera, Muñoz está cumpliendo con el objetivo fijado: la salvación. Con 23 puntos, el Stadium respira en la duodécima posición de la tabla, seis unidades por encima de un descenso que marca el Luarca, al que los muchachos de Muñoz derrotaron el pasado domingo (0-2) en parte gracias al buen hacer de Bryan, autor en La Veigona de su quinto gol de la temporada. "Su velocidad nos aporta muchísimo", asegura el entrenador sobre el máximo realizador de los blanquiazules.

Nacido en la República Dominicana, Bryan llegó a España con su padre y con su abuela a los 13 años. Sin embargo, tras jugar en Siero, Ceares y Lugones, regresó al Caribe para jugar en la primera división de su país, donde permaneció tres temporadas. "Estaba teniendo pocos minutos en el Lugones, me contactaron de la República Dominicana y dije que sí porque necesitaba un cambio -recuerda-. Fui un poco a lo loco, no sabía lo que me iba a encontrar. Es un fútbol bastante rápido, hay buen nivel, pero en lo personal se me hizo un poco pesado: la vida allí es más complicada, no puedes estar muy tranquilo porque hay cierta inseguridad, cierta delincuencia".

Internacional con la República Dominicana ("pasé muy buenos momentos con la selección, pude jugar una Copa del Caribe, pero hubo un cambio de seleccionador y dejé de ir"), pasó dos temporadas en el Colloto tras regresar a Asturias antes de incorporarse este curso al Stadium, donde ha encontrado su sitio. "Estoy muy contento. Aunque tenemos nuestros altibajos, estamos compitiendo muy bien", celebra, agradecido a Muñoz por la confianza que le brinda. "Es lo que buscamos todos los jugadores", concluye.