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Los sindicatos exigen a Barbón que evite que Madrid entierre la industria asturiana

UGT y CC OO piden al presidente regional que demuestre ya la influencia de la que “alardeaba” | “Le votamos para defender a Asturias”, recuerdan

Así fue el acto para celebrar el Primero de mayo en Asturias JUAN PLAZA

Los sindicatos UGT y CC OO advirtieron al presidente asturiano, Adrián Barbón, de que es el momento de que demuestre de una vez por todas “la influencia” que alardeaba tener ante el Gobierno nacional. El objetivo, pidieron, es defender a la industria asturiana, en situación crítica por la falta de ayudas y los altos precios de la electricidad. En abril, la gran empresa asturiana pagó la factura de la luz más alta en diez años. Lo hicieron durante un Primero de Mayo, en Gijón, diferente –sin manifestaciones y limitado a solo 200 participantes–, pero en el que los dos líderes sindicales asturianos, Javier Fernández Lanero de UGT, y José Manuel Zapico de CC OO, mostraron un enfado mayúsculo con el máximo responsable del gobierno regional y con el Ejecutivo de Madrid. No ahorraron adjetivos durante sus discursos para reprochar a ambos el abandono de la industria y la necesidad de una transición mucho más justa.

Zapico lanzó una pregunta al aire: “¿Por qué el Gobierno de España quiere enterrar nuestra industria? El estatuto para las electrointensivas es un timo, y la transición justa es pura propaganda. No queremos ser más una tierra de emigrantes”. Y apuntó directamente al presidente regional. “Barbón debe demostrar la influencia de la que alardeaba en el Consejo de Ministros, no puede ser un mero delegado del Gobierno, le hemos votado para que asuma la defensa de los problemas de Asturias”. En la misma línea se expresión Lanero: “Le exigimos que ejerza toda su influencia para presionar a Madrid porque estamos en emergencia industrial”. El ugetista agregó: “El Gobierno de España está en deuda con Asturias y no entendemos que esa deuda la paguen con una transición injusta. No pueden condenarnos a la irrelevancia. La ministra para la transición ecológica, Teresa Ribera, no puede estar más preocupada del lobo que de defender a los trabajadores de las térmicas”.

El caso es que fue un Primero de Mayo –Día Internacional del Trabajo– extraño por las circunstancias sanitarias. No hubo manifestación, los pasos, las consignas y los petardos de otras ediciones, se cambiaron por un concierto y por una concentración limitada a solo 200 personas. Ambos líderes sindicales recordaron al comienzo de su intervención a los mayores que han muerto solos durante estos meses de pandemia “tirados como perros en las residencias en un auténtico genocidio”, dijo Lanero. El líder de UGT también aprovechó para reconocer la labor de los trabajadores denominados esenciales durante este año. “España está en deuda con estos empleados y eso no se paga con palmadas, se paga con mejoras sanitarias y más recursos humanos”, señaló, y pidió que los trabajadores de los supermercados tengan prioridad en la vacunación.

Ambos exigieron un plan de choque para los jóvenes que frene el éxodo laboral. A mayores, Lanero pidió al Gobierno nacional que “cumpla con sus compromisos y derogue ya la reforma laboral, que nos ha jodido la vida a los trabajadores, como llevaba en su programa electoral. Fuimos nosotros, los trabajadores, los que con nuestros votos llenamos las urnas”. “Toca cumplir y derogar el arma de destrucción masiva de empleo que es la reforma laboral”, dijo Zapico. A unos cuantos kilómetros de Gijón, en Madrid, ocurrió un hecho singular. Yolanda Díaz, diana de estos mensajes y ataques, se convertía en la primera ministra de España en participar en una manifestación del Primero de Mayo. En la capital española, sí que hubo marcha por las calles. Como antes de la pandemia.

Otro de los sectores que se llevó importantes ataques sindicales fue la banca, que plantea otra nueva ronda de despidos después de haber obtenido millonarias ganancias en 2020 “Es una vergüenza, les hemos rescatado nosotros, los ciudadanos, a la banca, y nos lo pagan con miles de despidos”, dijo Lanero. Zapico pidió la puesta en marcha de una banca pública como ya ocurre en Francia. “Necesitamos una sociedad más justa”, añadió el líder de Comisiones, “el virus en España se llama precariedad”, dijo. Tanto Lanero como Zapico cargaron contra Vox y los movimientos fascistas, y llamaron a los madrileños a combatir al partido de Santiago Abascal en las urnas este martes.

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Manifestación del 1 de mayo en Gijón Juan Plaza

Al principio del acto, representantes del Frente Obrero intentaron protestar contra UGT y CC OO. La policía nacional les pidió que abandonaran la plaza mayor de Gijón. Al final, la sangre no llegó al río. Por lo que ambos sindicatos pudieron exhibir su lista de peticiones con en la que figuraba la derogación de la reforma de las pensiones, la subida del salario mínimo interprofesional y acabar con la brecha salarial que Lanero tachó de “inasumible”. El último mensaje lo dejó Zapico: “Queremos poder vivir y trabajar en Asturias, porque ahora las cifras socioeconómicas de la región parecen un parte de guerra”.

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