Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La gran industria asturiana tiene carga de trabajo asegurada para lo que resta de año

El metal es la rama fabril más optimista: el 80% de las empresas afirman que su nivel de actividad es ahora mismo “muy elevado”

Uno de los hornos altos de Arcelor en Veriña.

Uno de los hornos altos de Arcelor en Veriña.

La industria asturiana encara el futuro con optimismo. La recuperación en el sector, pilar de la economía regional, va tomando cuerpo y las perspectivas son muy buenas, según coinciden trabajadores y empresarios. Especialmente, entre las grandes compañías. El grosor de esa mejoría lo comienzan a mostrar algunas estadísticas, como la de clima industrial que elabora la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei). Según esa encuesta, prácticamente toda la industria asturiana tiene trabajo asegurado para los próximos meses. Algunas ramas de este heterogéneo sector tienen ya pedidos para acabar sin apuros este incierto 2021. Así, el informe señala que, en general, la industria tiene carga y pedidos concertados para los próximos cuatro meses. Aunque, hay ramas, como la del metal, que miran mucho más a largo plazo y tienen asegurada la actividad para todo este ejercicio.

Todo pese a que las amenazas son muchas. En esa lista negra figuran los precios de la luz y los de las materias primeras, que andan desorbitados. Aunque en este caso, eso beneficia a ArcelorMittal, que vende ahora su acero muchísimo más caro que hace unos meses, lo que le ha llevado a registrar unos beneficios históricos.

Volviendo a la encuesta de Sadei, en la que se testa el estado de salud de la industria, el diagnóstico es muy positivo. Un tercio de las compañías considera que sus actuales niveles de producción son “elevados”. Aunque el grado de optimismo, en este caso, varía por ramas de actividad. El 80% de los empresarios del metal, viga maestra del sector industrial asturiano, confiesan que sus niveles de producción son muy altos y que tienen trabajo asegurado para, como mínimo, los 140 próximos días del calendario. Al otro lado de la moneda, la industria textil es la más pesimista. Y la que menos claro tiene su futuro.

La encuesta también aporta perspectivas a medio plazo. El 92% de la industria asturiana estima que los buenos niveles de producción actuales se mantendrán durante los próximos meses. También hay una proporción relevante, del 22%, que asegura que está preocupado porque los precios de las materias primas continúen subiendo, lo que puede afectar a su competitividad. Hay grandes empresas de la región, como ArcelorMittal, que aseguran que se sentían sorprendidas por la fuerza en la que se está recuperando la demanda. Aguas abajo, el metal también está notando ese repunte de la actividad. Ya con cierta intensidad, pese a la traba de los precios de los materiales.

“Está habiendo un repunte de la carga de trabajo y se están contratando nuevos proyectos”, dice el secretario general de la Federación de Industria de CC OO, Damián Manzano. Y añade: “Lo que se espera es que ahora los fondos europeos puedan dar un empujón mayor a la actividad”. Los últimos datos de producción industrial también los acaba de divulgar Sadei y señalan que en junio la actividad creció un 16% en comparación con el atípico mismo mes del año pasado, en el que estaban comenzando a levantarse las primeras restricciones del confinamiento. Las cifras del paro también constatan la mejoría. La industria asturiana bajó en julio de los 5.000 parados por primera vez en los últimos 17 años. El secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Afines (FICA) de UGT en Asturias, Jenaro Martínez Paramio, asegura que “esa mejora laboral se traduzca en una mayor calidad y estabilidad laboral”.

Compartir el artículo

stats