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La nueva hidroeléctrica del Occidente requiere dos pantanos y siete kilómetros de túneles

El anteproyecto prevé sendos embalses en Ibias con una capacidad semejante a la de Los Alfilorios y la ocupación de 116 hectáreas

Embalse de Los Alfilorios, de dimensiones análoga a los dos previstos en Ibias SILVEIRA

La central hidroeléctrica reversible que un grupo inversor aragonés proyecta cerca de la sierra de Torga, en el Suroccidente asturiano, requiere la construcción, entre otras infraestructuras, de dos nuevos embalses con tamaños semejantes al del morciniego de Los Alfilorios, que abastece de agua a Oviedo, y la apertura de 7,4 kilómetros de túneles, entre los destinados a un circuito de conducciones subterráneas y las galerías de servicio a la central generadora propiamente dicha, que también estará bajo tierra.

El proyecto que sus promotores (antiguos directivos del grupo Forestalia) denominan “Torga” conlleva hacer una de las mayores centrales hidráulicas de bombeo de España, tecnología cuyo funcionamiento puede sintetizarse así: el agua captada y almacenada en un embalse inferior se bombea hasta un embalse situado a una cota superior cuando el precio de la electricidad necesaria para hacerlo es bajo o existe excedente de generación; cuando la demanda lo precisa o resulta más rentable, se suelta agua desde el depósito superior para que sea turbinada en los equipos de generación eléctrica, situados a la altura del embalse desde el que se bombeó.

La nueva hidroeléctrica del Occidente requiere dos pantanos y siete kilómetros de túneles

El anteproyecto que la sociedad promotora (Desarrollos de Valdetesino, S. L.) ha presentado en el Ministerio de Transición Ecológica concreta que el propósito del nuevo complejo hidroeléctrico será, de materializarse, operar como almacenamiento de energía sobrante de plantas eólicas y fotovoltaicas.

El documento técnico ha sido elaborado por la consultora asturiana Taxus. Señala que las instalaciones estarían próximas a Ibias, Grandas de Salime, Allande y Pesoz. Los dos embalses se ubicarían en territorio ibiense y sus características, así como las de otros elementos del conjunto, se detallan a continuación.

Embalse inferior.

Localizado en el río Luiña, afluente del Ibias, está pensando con una capacidad de 9,29 hectómetros cúbicos –la de Los Alfilorios es de 9,14– y con una superficie de ocupación cercana a 41 hectáreas (40 campos de fútbol). El embalse se utilizaría “tanto para llevar a cabo el llenado de la instalación, como para obtener el agua necesaria par reponer pérdidas asociadas a la evaporación”, exponen los técnicos. Una central de bombeo funciona casi como un circuito cerrado de agua, sin necesidad de una captación permanente.

Embalse superior.

Ubicado en la Sierra de Torga, también en territorio de Ibias y a una altitud de 1.220 metros, unos 700 por encima del embalse del río Luiña. Su capacidad sería de 8,79 hectómetros y ocuparía casi 75 hectáreas de superficie.

La conducción.

Ambos embalses estarían conectados por un circuito de grandes tuberías, parte de ellas subterráneas. Para ello se construirían 7,4 kilómetros de túneles bajo la montaña, con diámetros de entre 2,5 y 7,5 metros, incluidas galerías auxiliares.

La central.

Las turbinas y otros equipos también estarán bajo tierra, en una “caverna”. La potencia total prevista es de 1.580 megavatios, diez veces más que la de la actual central de Salime.

La obra descrita requeriría una fortísima inversión que no se precisa en el anteproyecto. Los autores sí apuntan que el complejo hidroeléctrico podría estar listo en 2026.

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