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Protestas

La huelga del transporte llega a los supermercados y amenaza varias empresas

Fabricantes y distribuidores alertan de que el suministro de productos es ya "un problema de Estado"

Una protestas de transportistas. EFE

El paro del transporte amenaza con afectar a los consumidores. Pese a que no se registran situaciones de desabastecimiento generalizadas en España, la tensión entre los profesionales del transporte obliga ya a fabricantes y distribuidores a tomar soluciones de urgencia para minimizar el impacto en la cadena de suministro de productos. Los transportistas exigen la compensación automática por el alza del combustible y ayudas directas.

Las organizaciones del sector del gran consumo integradas en la asociación Aecoc alertan de que el paro del transporte requiere una solución de "máxima urgencia" al considerar que "es ya un problema de Estado". Aecoc, que agrupa a más de 30.000 empresas, considera que los convocantes del paro están "coaccionando al resto de sectores" y que el conflicto amenaza ya la producción por lo que "peligran más de 100.000 puestos de trabajo".

La empresa Danone llegó a advertir "de una inminente ruptura de suministro en toda España" y que de no llegarse a un acuerdo entre los convocantes y el Gobierno podría llegar a paralizar la actividad de sus cuatro plantas lecheras en España y otras tres embotelladoras de agua. Otras firmas lecheras como Pascual reconocen problemas en el reparto al comercio sin llegar a situaciones de colapso, con más incidencias en el norte de España y Andalucía "que se solucionan en cada caso". 

El director general de la patronal de supermercados Asedas, Ignacio García Magarzo, reconoce que la situación actual "pone en riesgo la cadena de suministro" y que si se mantiene obligará a las cadenas de distribución a "buscar alternativas". No se descarta, no obstante, que "algunos productos van a faltar en los lineales", reconoce. Para Mauricio García de Quevedo, director general de la patronal de fabricantes de productos de alimentación y bebidas Fiab, "el conflicto ha dejado de ser laboral para ser una cuestión de Estado que amenaza el abastecimiento y la economía". "Empresas del sector han comunicado que van a tener que paralizar su producción y otras lo harán en breve si no les llega mercancía", aseguró García. 

La Plataforma para la Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional mantiene la convocatoria del paro hasta que no sea aceptada por el Gobierno para negociar. Esta organización no forma parte del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), que agrupa a 11 patronales del sector y que es el interlocutor del sector en las negociaciones con el Gobierno.

El Ejecutivo se ha comprometido a compensar el incremento del precio de los combustibles con una partida de 500 millones de euros. La fecha para conocer el desglose exacto de esta ayuda es el viernes 25 de marzo. La patronal Fenadismer reconoció que al no especificarse todavía ese reparto de las ayudas no existen motivos para calmar la tensión entre los transportistas, lo que en la práctica ha avivado el conflicto. El CNTC considera que las empresas de transporte cuentan ya con las herramientas para poder repercutir los costes, tales como la cláusula de revisión obligatoria de la variación del precio del combustible que ahora se actualizará semanalmente, por lo que insta a abandonar las movilizaciones y reforzar a los profesionales en la negociación. 

Convoyes

La movilización de transportistas ha tenido más impacto del que podría presuponerse por la representatividad de la Plataforma. Pocos camiones son capaces de bloquear carreteras o accesos a infraestructuras logísticas clave. Es el caso de los puertos, que se han visto afectados en su operativa hasta rozar el bloqueo, especialmente en el caso del de Bilbao o el de Gijón. En el caso del puerto de Barcelona, la acción de los piquetes supuso restringir la salida de contenedores, aunque fuentes de empresas de la zona portuaria aseguraron que pudieron sacar mercancía casi con normalidad. Para eludir problemas, algunas empresas cargadoras reconocieron que se establecieron convoyes de vehículos con notificación de ruta a Mossos y Guardia Civil para evitar bloqueos.

Algunas líneas de producción de Nestlé en Girona se vieron afectadas por los paros del transporte. Las protestas tuvieron especial seguimiento en la zona norte, que afectaron a las plantas de Nestlé en La Penilla –ubicada en Cantabria y especializada en lácteos y chocolate- o Pontecesures –ubicada en Galicia y especializada en lácteos-. También la planta de Herrera del Duque (Extremadura) tuvo problemas de suministro. La fábrica de la multinacional en Girona, donde emplea a 800 trabajadores, tuvo problemas en algunas líneas de producción de cápsulas Dolce Gusto (de café y lácteos) por falta de estuches para el empaquetado. Otro producto afectado es el de Nescafé. La empresa tuvo que buscar un proveedor alternativo para los envases, informa Gabriel Ubieto.

Las cadenas de distribución son reacias a comunicar los problemas de suministro concretos que registran, dado que todas compiten por completar sus estantes con proveedores alternativos. Los productos con más problemas son el aceite de girasol y la leche, pero también existen dificultades de aprovisionamiento de galletas y pastas. Incluso Amazon informa de que la disponibilidad de productos de alimentación en su web puede ser limitada. En el caso de los envíos en un día de Prime también se advierte al comprador de que pasan a la entrega de dos días.

La falta de pescado, que Mercabarna calculó en un 10% puede ser más achacable al temporal que a problemas de transporte. En cualquier caso en el mercado mayorista reconocieron un 20% menos de producto. La consultora Nielsen calcula que las ventas de producto en supermercados han aumentado en torno al 23%, especialmente perceptible en artículos con fechas de caducidad largas.

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