Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Remodelación

Reordenación del tráfico, nuevas vías y una plaza exterior: así será la nueva la estación de Chamartín

La estación tendrá un nuevo vestíbulo y cuatro vías más destinadas a la alta velocidad | Las obras son previas a una gran remodelación que durará cinco años

Recreación virtual de cómo quedará la estación de Chamartín cuando finalice su remodelación integral en 5 años.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) tiene previsto iniciar la próxima semana unas obras de adecuación de la estación de Chamartín para preparar el vestíbulo y vías de cara a la llegada de los AVE de Alicante, y después los de Murcia, este mismo año si se cumplen las previsiones. El objetivo es evitar cortes de circulación una vez esté operativo el túnel entre Chamartín y Atocha y las dos vías entre Atocha y Torrejón de Velasco. Los trabajos se ejecutarán a partir del 9 de mayo y durante todo el mes de junio, actuando en cinco vías no operativas al tráfico.

Los trabajos incluyen demoliciones y cimentaciones profundas de hasta 25 metros. Las actuaciones forman parte del proyecto de ampliación de vías y su vestíbulo y son previas a la remodelación integral de la estación y su entorno -el concurso global ya en marcha- y que la convertirán en un hub de transporte referente internacional de diseño y sostenibilidad, según el Ministerio de Transportes. Los trabajos coinciden con los últimos flecos para el traslado de la estación de Puerta de Atocha a Chamartín de la mayoría de los AVE del corredor Alicante-Madrid, que dependen ahora de la apertura del túnel, que evitará que los trenes entren por el acceso sur a Atocha, con problemas de congestión.

El traslado de las operaciones del AVE que cubre el corredor Alicante-Madrid no tiene aún fecha, pues depende la apertura del nuevo túnel, que podría ya estar operativo en julio, la formación de los maquinistas y el final de la negociación para determinar qué trenes AVE seguirán parando en Puerta de Atocha. La llegada de los AVE de Alicante y Chamartín va a tener, por otro lado, una derivada positiva y es que en cuanto empiezan a circular, la Costa Blanca se quedará a una cinco horas en tren de Galicia, ya que se podrá viajar en AVE entre Alicante y Ourense, según tiene previsto el Ministerio de Transportes.

Adif Alta Velocidad adelanta así las primeras actuaciones de la futura plaza exterior de Madrid-Chamartín-Clara Campoamor, con las que se dotará a la estación de un nuevo vestíbulo y cuatro vías más destinadas a la alta velocidad, antes de su remodelación integral -que surgirá de un concurso global ya en marcha- y que la convertirán en un hub de transportes referente internacional de diseño y sostenibilidad.

Las obras se realizan antes de la puesta en servicio del túnel entre Chamartín y Atocha -además de dos nuevas vías entre Atocha y Torrejón de Velasco-, con el fin de evitar cortes de circulación una vez esté operativa esta nueva infraestructura ferroviaria, y cuyo túnel unirá la alta velocidad entre las estaciones de Madrid-Chamartín-Clara Campoamor y Madrid-Puerta de Atocha y permitirá conectar todos los corredores, conformando una red única y transversal entre las principales ciudades del país.

La actuación, que se acometerá entre mayo y junio en la cabecera sur de la playa de vías de alta velocidad/ancho estándar, todavía no operativas, consistirá en la demolición de voladizos sobre la vía 17; la realización de cimentaciones profundas, con pantallas de 25 metros de profundidad y sus correspondientes vigas de atado y pilas bajo las vías 18, 19, 20 y 21 y la retirada y reposición de instalaciones ferroviarias. La vía 16, por su parte, queda operativa para formación de maquinistas, posibles pruebas adicionales, etc.

La ejecución marca el comienzo de la adecuación y ampliación de la plaza exterior, bajo la que discurrirán las nuevas vías 22, 23, 24 y 25 de la estación, con las que se responderá al incremento previsto de la demanda de viajeros, asociado al proceso de liberalización. La estación pasará así a contar con un total de 25 vías, doce de ellas para circulaciones de ancho estándar.

La nueva plaza exterior de Chamartín permitirá, asimismo, la reordenación de tráficos, el aumento de la capacidad de la bolsa de taxis, el incremento de las zonas peatonales y la creación de una marquesina para taxis y edificio para consigna. La estación y su entorno seguirán transformándose con una remodelación total de su vestíbulo y su ampliación para abarcar y conectarse con las nuevas vías y andenes, que se montarán hacia el lado este.

El edificio de viajeros acogerá tres ámbitos: una zona de embarque para alta velocidad, una para Cercanías, con acceso a través de tornos, y un vestíbulo común en forma de gran pasillo longitudinal. Este pasillo central se configurará como el corazón de la estación y principal vía de movimiento de viajeros y usuarios. Con 18 metros de ancho, contará a un lado con locales comerciales y al otro con las distintas zonas de embarque y espera.

Las obras, adjudicadas en diciembre de 2021 a la UTE integrada por Vías y Construcciones, Comsa, Azvi y Constructora San José, representan una inversión de 206,9 millones de euros y un plazo de ejecución de sesenta meses. Las actuaciones incluyen la realización de otras obras complementarias, como es la construcción de una conexión subterránea con el vestíbulo de Cercanías y con el Metro de Madrid.

Asimismo, comprende la construcción de un nuevo edificio técnico para instalaciones de alta velocidad en la cabecera norte de la estación, y la ejecución de cimentaciones y pilas del cubrimiento de vías del lateral este. Esta última actuación servirá de apoyo para la futura cobertura de toda la playa de vías de la estación, una obra que forma parte del proyecto Madrid Nuevo Norte.

Madrid-Chamartín-Clara Campoamor canaliza tráficos y presta servicio de Cercanías y de media y larga distancia, tanto convencional como de alta velocidad. Durante la ejecución de estas actuaciones, la estación se mantendrá en servicio, ya que las actuaciones se coordinarán con el fin de mantener el tráfico ferroviario y la atención que se presta los viajeros.

Todas estas actuaciones contribuyen a la consecución de varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como son el número 9, que tiene entre sus metas fomentar infraestructuras fiables, sostenibles y de calidad, y el número 11, que persigue proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, accesibles y sostenibles. También ayuda al número 8, por su contribución al crecimiento económico y el empleo. La actuación va a ser financiada por la Unión Europea – NextGenerationEU: “Una manera de hacer Europa”.

AVE en Atocha

Recordar, por otro lado, que la propuesta que ha planteado Adif a las operadoras privadas que iniciarán los trayectos a lo largo de este año en ambas líneas es que cuatro trenes por la mañana y cuatro por la tarde noche (dos por sentido y en total ocho al día) pararán en Atocha y el resto tendrá parada final en Chamartín.

Una propuesta que se aproxima bastante a las realizadas por el conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, y representantes de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) y la Cámara de Comercio de Alicante en las intensas reuniones que mantuvieron durante todo el mes de marzo.

La propuesta debe ser aceptada por las dos operadoras privadas que competirán con Renfe en la oferta de trenes AVE entre Madrid y el Mediterráneo: Iryo y Ouigo. La decisión que propone Adif también debe pasar el filtro y obtener el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) para evitar un problema de competencia desleal entre la operadora pública Renfe (que estrenó en febrero su oferta de bajo coste, AVLO) y las dos operadoras privadas.

Ambas empresas no ofrecerán servicios de bajo coste sino que sus tarifas serán «flexibles» por lo que su «rival» será Renfe y no AVLO. De ahí que la decisión de dejar algunos trenes en Atocha sea delicada por los problemas de competencia que genera, según reflexionan varias fuentes del sector ferroviario.

Cómo se organizarán estos ocho viajes entre las tres operadoras y si serán ocho trenes de forma conjunta para València y Alicante o para cada ciudad aún está por ver. También falta saber qué operadoras serán las que puedan operar los ocho trenes al día de los 17 que ofrece actualmente Renfe entre València y Madrid o los 13 convoyes entre la capital de España y Alicante.

Y también habrá que conocer si la medida sale adelante y satisface a la Generalitat y a los sectores empresariales y turísticos que mostraron su rechazo al cambio de la estación de destino de los trenes AVE desde Atocha a Chamartín. Esta solución híbrida de los AVE desde Alicante y València con parada final en la estación de Chamartín-Clara Campoamor, con algunos trenes parando en Atocha-Almudena Grandes, podría prolongarse entre «seis y ocho años», según admitió la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, a principios de marzo.

Compartir el artículo

stats