La sociedad asturiana de capital riesgo Arturgar ha ampliado capital por un importe de un millón de euros, que ha sido totalmente suscrita por tres de las entidades financieras que participan en su capital desde su fundación, hace ahora cuarenta años, y que son socios protectores: Unicaja Banco (sucesor de Caja de Ahorros de Asturias), Banco Sabadell Herrero (continuador del Herrero) y Caja Rural de Asturias. Con esta ampliación, ya desembolsada, el capital de Asturgar se sitúa en más de 12,31 millones, por encima de los 10 millones que exige la norma regulatoria. La última ampliación se hizo en 2015 para cumplir con esta disposición y garantizar la asturianía de la sociedad, dado que, de no haberlo hecho, hubiese tenido que dejarse absorber por otra mayor. La nueva ampliación reforzará su capacidad de aval para futuros proyectos inversores de pymes, autónomos y emprendedores.

El 53,68% del capital de Asturgar lo suscriben 42 socios protectores (Principado, entidades financieras, Cámaras de Comercio, asociaciones empresariales y ayuntamientos), y el 46,32% restante se reparte entre 1.561 empresas. Asturgar opera como una cooperativa porque las empresas avaladas por esta sociedad (lo que facilita y abarata su acceso al crédito, y garantiza a las entidades financieras el cobro del préstamo) se integran en su capital.

En sus 40 años de existencia (que se celebraron ayer con un acto en Oviedo) Asturgar concedió 7.481 avales por 372 millones, lo que generó una inversión inducida de 482 millones que contribuyó a crear 23.874 empleos, según el consejero de Industria, Enrique Fernández, y la presidenta de Asturgar y directora general del Idepa, Eva Pando.

El Principado es el mayor accionista individual (36,79%), aunque la mayoría absoluta del capital está en manos privadas. Representantes bancarios y empresariales destacaron ayer la relevancia de Asturgar para la economía regional.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, elogió la fundación de Asturgar en octubre de 1982 (un impulso público tras la aprobación del estatuto de autonomía y la constitución del primer Gobierno autonómico) y esgrimió su hacer como ejemplo de la necesaria intervención en la economía frente a las tesis «liberales de boquilla».