Entrevista | Javier Marín Romano Consejero delegado de Singular Bank

"No prevemos catástrofes en la economía española en 2024"

"Si no se extienden los conflictos, puede haber una bajada modesta de los tipos de interés en el segundo semestre del año próximo"

Javier Marín Romano, en Oviedo.

Javier Marín Romano, en Oviedo. / Luisma Murias

Javier Marín Romano, consejero delegado de Singular Bank, consejero del banco vaticano (IOR) y exconsejero delegado del Banco de Santander, no prevé graves contratiempos económicos para España en 2024 y tampoco un alza del paro. Llanisco por vía materna, asiduo de Asturias y con residencia vacacional en Nueva, analizó ayer en Oviedo las perspectivas económicas mundiales en una conferencia organizada por la Cámara de Comercio.

–¿Qué escenario prevé para 2024?

–Una economía más desarrollada, sin grandes sobresaltos y con algunos riesgos a la baja. Quizá la UE entre en recesión, aunque no será grave. Alemania ya lo está. Para España prevemos una tasa de crecimiento en torno al 1,2%, en la parte baja de lo que auguran otras estimaciones. En el tercer trimestre España creció el 0,3% cuando se esperaba el 0%, pero fue por el gasto público.

–¿Qué factores están influyendo más en la desaceleración?

–La inflación, la subida de tipos de interés y la desaparición del ahorro embalsado ya se están notando y por eso el consumo cae.

–¿Y en EE UU?

–Irá de menos a más. En los datos del último trimestre se siguen viendo algunas caídas, el año próximo habrá elecciones y ha habido rebaja de la calificación crediticia por el tamaño de la deuda y del déficit fiscal pese a que el PIB crece. El disenso entre demócratas y republicanos hará más difícil tomar decisiones sobre el gasto público. Esperamos que empiece el año peor y que luego mejore con un alza del 1% en el ejercicio.

–¿Y China?

–Desacelerará, con un crecimiento del 4% o 4,5% por el lastre de sus problemas inmobiliarios, la falta de confianza y el envejecimiento. Y aunque se están inyectando estímulos fiscales, la tasa de crecimiento no alcanzará el 5% que precisa para sostener el estado de Bienestar.

–¿Qué efecto tendrá las guerra de Ucrania y Gaza?

–Si se mantienen en el nivel actual y no se extiende la conflagración (en caso contrario haría subir el petróleo), deberían seguir bajando las tasas de inflación y resolviéndose los cuellos de botella, y que empecemos a ver tipos de interés a la baja, convergiendo con los niveles de inflación o por debajo. Los mercados predicen bajada de tipos antes, pero nosotros creemos que no se verá hasta el segundo semestre y de modo modesto, pasando del 4,5% al 4%. En EE UU será similar aunque podrían bajar más rápido. Todo ello condicionado a que no pase nada en Taiwan, donde hay elecciones en el primer trimestre. Un posible conflicto sería muy desestabilizador, más de lo que hemos visto.

–En su previsión para España no se atisban catástrofes.

–No. No parece. El escenario que he explicado es el central. Hay otro un poco mejor si se resuelven los conflictos de Ucrania y Oriente Próximo, lo que haría bajar más rápido el IPC y que los tipos de interés caigan algo antes. El escenario peor sería que los conflictos sigan y que la inflación se muestre más correosa de lo que pensamos, en cuyo caso los tipos se mantendrían más tiempo.

–¿Prevé afectación al empleo?

–Algo repercutirá, pero no estamos esperamos un aumento de la tasa de desempleo en España. Por el envejecimiento y la pirámide demográfica, tenemos falta de talento y esto contiene el paro. La tasa de empleo está resistiendo. Se ve en EE UU, donde la política de Trump contra la inmigración ha supuesto que haya vacantes sin cubrir.

–¿La situación política española influirá en la economía?

–Es una incógnita. Hay polarización social que puede influir en el sentimiento del consumidor y las decisiones de inversión de las empresas. Moody’s y Fitch han avisado en sendas notas que el Gobierno es muy frágil al depender de muchos partidos, y esto puede llevar a que no se reduzca el déficit y la deuda por aumento del gasto social y que esto conlleve una subida de impuestos, en cuyo caso se mermaría el consumo y la inversión porque habría menos dinero en manos de los ciudadanos.

–La UE exigirá a los países empezar a reconducir los déficits tras la expansión fiscal desde 2020.

–Van a volver las reglas de consolidación fiscal en cualquier momento. Ya se están discutiendo. Todo dependerá de cómo se haga la consolidación: si se hace subiendo impuestos, la economía saldrá más débil; si se hace recortando gastos y burocracia, la economía saldrá más fuerte.

–Singular Bank está abriendo oficinas cuando otros bancos las cierran. ¿Por qué?

–Empezamos hace cuatro años y medio, y estamos muy contentos. Tenemos trece oficinas y nos gustaría abrir una en Asturias. Queremos seguir diferenciándonos no por lo que hacemos sino por cómo lo hacemos. Somos un banco de asesoramiento de clientes. Se trata de entender qué quiere el cliente, al que ofrecemos productos en su mayor parte independientes. Se puede hacer banca privada también para clientes pequeños. La oficina permite sentar a los banqueros, actúa como reconocimiento de marca y, aunque el cliente no vaya (en las ciudades pequeñas va más que en las grandes), saber que tiene una oficina disponible le da confianza. Debe ser él quien decide si va o no.