Un revés a Arcelor en Alemania, baza para que acepte la inversión verde en Asturias

La financiación del plan para la siderurgia germana, en el aire por un fallo judicial | El Gobierno español y la empresa intensifican contactos

Jordi Hereu.

Jordi Hereu.

Vicente Montes

Vicente Montes

El Ministerio de Industria aborda estos días negociaciones clave con Arcelor para tratar de conseguir de la multinacional el compromiso de inversión que convierta la factoría asturiana en una instalación verde energéticamente basada en el hidrógeno. El tiempo apremia. El Gobierno central ya ha colocado sobre la mesa los 450 millones de euros, con permiso de Bruselas, como subvención para la inversión. Arcelor señaló en su día que la aceptaba, pero no ha presentado todavía ni un documento para comenzar los trámites. La multinacional aún reclama mejoras en los precios de la energía, y el Gobierno central exige una decisión ya que garantice una transformación productiva clave y estratégica para la siderurgia nacional.

Dos asuntos pueden ayudar a que Arcelor se decida. El primero, una sentencia judicial en Alemania. En 2020, en plena crisis por el covid, el Gobierno alemán levantó sus límites de endeudamiento para hacer frente a las consecuencias económicas de la pandemia y elevó la deuda presupuestaria en 240.000 millones de euros. Pero al final del ejercicio quedaron 60.000 millones sin gastar. En teoría, ese préstamo debería devolverse, pero en febrero de 2022 el Gobierno decidió transferir ese dinero a los denominados Fondos de Energía y Clima (KFT, según su designación en alemán), que se incrementaron hasta los 102.600 millones. El objetivo, emplearlos en los próximos años para proyectos relacionados con la descarbonización y la transformación energética.

La oposición recurrió esa operación ante el Tribunal Constitucional y el pasado 15 de noviembre, el alto tribunal alemán dictaminó que esa reasignación de fondos era inconstitucional. Esta decisión ha supuesto un agujero enorme en los planes inversores energéticos de Alemania, que ha anunciado la suspensión del gasto de los fondos KFT y prepara un nuevo plan cuyo horizonte de formalización se desconoce.

Entre las medidas incluidas en esos fondos estaba el compromiso alemán de invertir 2.500 millones en las plantas de ArcelorMittal de Bremen y Eisenhüttenstadt. El anuncio se hizo el pasado mes de agosto, pendiente de que Bruselas aprobase la financiación. El objetivo era descarbonizar la producción de acero en ambas plantas alemanas produciendo acero mediante hierro de reducción directa (DRI) utilizándose como energía hidrógeno verde producido en Bremen: la misma tecnología que ArcelorMittal ha planteado instalar en Asturias y para la que ya cuenta con una línea aprobada de 450 millones de euros de ayudas.

El agujero financiero alemán ha supuesto un importante revés en los planes inversores de Arcelor en ese país. "Estamos decepcionados y, sobre todo, preocupados, porque todavía nos faltan decisiones de financiación y, por tanto, una perspectiva para nuestra producción industrial en Alemania", afirmó Reiner Blaschek, director de la división alemana de ArcelorMittal. Incluso calificó la incapacidad del Gobierno para encontrar una solución rápida al estancamiento presupuestario como "extremadamente negligente", destacando las posibles consecuencias para Alemania, que ya está luchando por mantener su lugar como una ubicación industrial privilegiada.

¿Puede ese problema alemán hacer que Arcelor considere que es mejor la garantía de 450 millones de euros que le ofrece España que esperar a que se clarifiquen otras vías de inversión? Esa es una de las claves sobre la mesa.

El segundo asunto es el anuncio de ThyssenKrupp del cierre de su planta de acero galvanizado en Sagunto, a causa del "significativo empeoramiento" del mercado automovilístico europeo y la demanda e producto. La Comunidad Valenciana ha iniciado negociaciones con la empresa para tratar de evitar esta decisión, que se haría efectiva en un plazo de 12 meses.

Ambas situaciones cambian el escenario para Arcelor, con una vía de financiación suspendida en Alemania y un descenso de producción competidora en España. El Gobierno central confía en que ambas cosas empujen a una decisión definitiva pronto.

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J. Cuartas

El Ministerio de Industria elevó ayer a definitivas las ayudas públicas para las empresas fabriles de alto consumo gasista (las llamadas gasintensivas), que en el caso de Asturias han beneficiado a 13 empresas (de un total de 47 plantas industriales favorecidas en España) con un total de 20,94 millones. Asturias reúne así casi el 3,13% de las compañías gasintensivas y ha obtenido más del 4,65% de los 450 millones repartidos por el Gobierno central en concepto de compensación de los costes adicionales debidos al aumento excepcional de los precios del gas natural por la invasión de Ucrania. Del listado provisional de ayudas que el Ministerio difundió el 25 de abril sólo se ha caído la otorgada a la empresa química estadounidense DuPont, que había logrado 2,6 millones para su complejo de Asturias y que en la resolución definitiva, difundida ayer, no aparece mencionada. Si se confirmaron en el caso de Asturias las cuantías para ArcelorMittal (15,1 millones, el grueso de los cuales se destinan a las plantas de Principado y el resto, a Sagunto, Etxebarri y Lesaka-Legasa), Cementos Tudela Veguín (1,61 millones), Krosaki AMR (1,3), Caleras de San Cucao (991.296 euros), Asturiana de Fertilizantes (530.69), Alusigma (253.169), Industrias Roko (225.594), Intocast Ibérica (211.270), la planta de Ence en Navia (203.295), Calumite Ibérica (167.412), Arcillas y Chamotas Asturianas (161.885) e Indusla (138.043). Fertiberia, con una de sus plantas en Trasona, obtuvo 167.412 euros y Air Liquide, con una instalación en Llanera, 1,86 millones. La compañía castellano-leonesa de capital asturiano Latem Aluminium (promovida y participada por Asturiana de Laminados) recibió 188.245 euros.La petición de la sierense Refractaria no fue admitida (aunque sí la formulada por su grupo Krosaki para esta misma filial asturiana) y fue desestimada la de la langreana Cerámica del Nalón. Las empresas electro y gasintensivas del Principado (en muchos casos, coincidentes) suman este año ayudas por 71,92 millones.