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La nueva galaxia del PP

Ajustes de última hora en un hotel con decoración del filme "Star Wars", marco para el relevo generacional de los populares

Dolores de Cospedal admira los pendientes de Ana Pastor ante Mercedes Fernández, ayer, antes del comité ejecutivo.

Dolores de Cospedal admira los pendientes de Ana Pastor ante Mercedes Fernández, ayer, antes del comité ejecutivo. V. M.

Una réplica de R2-D2 preside el hall del hotel de Barcelona, con decoración extraída de películas de ciencia-ficción, que el PP eligió para celebrar el primer cónclave de la era Casado. La elección fue azarosa, porque el nuevo presidente hubiese preferido "un espacio más público", pero la casualidad vino de perlas para el momento en que la generación que creció con "La Guerra de las Galaxias" tomaba el control del principal partido del centro-derecha en España.

La espera hasta la reunión fue por barrios. El cospedalismo se apropió del "Orbital Bar", una barra con un vinilo iluminado de la Luna, donde se confirmaron los últimos coletazos de las negociaciones. Dolores de Cospedal, junto a la asturiana Mercedes Fernández, admira los pendientes de Ana Pastor, a quien todos felicitan por su santo. Toman café allí también Pío García Escudero, Luis de Grandes y varios líderes territoriales, entre ellos la presidenta del PP en Navarra, Ana Beltrán. En estas llega Dolors Montserrat y se lleva a un aparte a Cospedal. La ex secretaria general asiente. Aún no se ha anunciado que Monserrat sería la nueva portavoz en el Congreso, pero el cariñoso abrazo entre Rafael Hernando, que hasta ahora ocupaba el puesto, y ella ya lo daba todo a entender.

Al "sorayismo" no se le esperaba, diluido después de que la propia exvicepresidenta rechazase un puesto en la dirección. Las conversaciones del equipo de Casado se prolongaron durante una noche larga y aún se amarraban algunos flecos. Teodoro García Egea no dejó la fontanería hasta el último minuto, pese a que ya sabía que sería el próximo secretario general del partido. El diputado murciano, ingeniero de telecomunicaciones y doctor en robótica debía de sentirse en su salsa, aunque aquella esquina del "Orbital Bar" no era la Cantina de Mos Eisley. Acude con paso largo para volver a sacar a Cospedal del grupo. Ella asiente de nuevo. Faltan minutos para el despegue.

Mercedes Fernández agarra del brazo a Cospedal, cruzan el hall con cierto aire de prisa y suben la escalinata ante un gigantesco fotograma de Odisea 2001. Hay cierta satisfacción en la mirada de la presidenta del PP asturiano, que desde las nueve de la mañana sabe que Luis Venta, su secretario general, entrará en el Comité Ejecutivo. Javier Maroto intercepta a García Egea: "Vamos abajo, a esperar a Pablo". Llega Casado entre flashes, ya con sus dos hombres de confianza y con Xavier García Albiol, anfitrión en esta cita.

Casado no puede evitar fijarse en la réplica de R2-D2 y sonríe señalándola divertido. Usa la fuerza, Luke. El PP escenifica entonces su cambio de galaxia.

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