07 de julio de 2014
07.07.2014
Análisis

¿Qué ha pasado con Gowex?

El escándalo de la compañía de WiFi pone en evidencia la transparencia en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB)

09.07.2014 | 18:14

La semana pasada los mercados financieros se despertaron con un informe de Gotham City sobre la empresa española proveedora de WiFi en varias zonas de todo el mundo Gowex que decía que los ingresos presentados no eran reales, de hecho no tenía prácticamente beneficios, corroborando la propia compañía este mismo lunes la falsedad de las cuentas.

Esta empresa cotiza en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) precisamente creado para que las empresas que no tengan un gran tamaño puedan emitir acciones para que se negocien en bolsa, de tal manera que puedan captar recursos financieros que no podrían de otra forma.

En España, al contrario que en otros países de nuestro entorno, las empresas obtienen la mayoría de financiación vía bancos, siendo muy residual hacerlo vía ampliaciones de capital o vía emisión de deuda, y aquí es donde entra en juego el MAB que facilita que inversores profesionales o minoristas puedan comprar acciones de estas empresas de una forma mucho más sencilla, transparente y líquida que si lo hicieran directamente; mientras que gracias al MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija) se puede adquirir deuda de este tipo de empresas.

Hablar de transparencia  y liquidez en el MAB cuando vemos a Gowex suspendida de negociación (por lo tanto no se pueden comprar y vender acciones) debido a una falsificación de sus ingresos no parece lo más adecuado, sin embargo es cierto:

Las empresas que cotizan en MAB tienen una serie de requisitos muy similares a los que tienen las que lo hacen en el mercado continuo, entre ellas tener sus cuentas anuales auditadas, y contar con un asesor registrado y un proveedor de liquidez simplemente quedan eximidos de otros como no presentar información trimestral o informe anual de buen gobierno corporativo para que tengan menos costes que las más grandes. Pero no parece que esta diferencia sea la causante de este escándalo, si ni el auditor, ni el asesor registrado detectaron nada, ¿un informe trimestral enviado al MAB sí lo hubiera hecho?  No parece creíble y hay casos que lo corroboran, como el reciente de Pescanova o los producidos en mercados tan grandes como el americano (Madoff, WorldCom...)

Es más, el MAB no era el único supervisor sobre esta empresa, ya que Gowex también cotiza en un mercado similar en Francia y vía ADRs en Nueva York (réplica de acciones en moneda diferente a la americana pero negociadas en dólares), por lo tanto bajo la supervisión de Alternext y la SEC respectivamente.

Sí es cierto que invertir en empresas del MAB tiene más riesgo que en otro tipo de empresas, no porque sea más fácil engañar a los accionistas, sino por la tipología de empresas que saltan a este mercado: muchas son startups y, por consiguiente, tienen un potencial de crecimiento muy importante y no se puede obviar el binomio rentabilidad-riesgo; pudiéndonos encontrar la subida exagerada de la propia Gowex (+4300% de la salida a máximos, que ya anticipaba cierta burbuja) o la suspensión de cotización de BodaClick y Zinkia; por lo tanto el análisis de los inversores y el control de riesgo debe ser más exhaustivo.

Estos días hay una huida del MAB tanto de los inversores (caídas muy fuertes en las que cotizan) como de las propias empresas: a fecha de hoy cuatro de ellas han publicado que saldrían de este mercado, eso sí para pasar a cotizar en mercado continuo: la fabricante de estructuras de fibra de carbono Carbures, la energética Ebioss y las operadoras de telecomunicaciones Ibercom y Eurona.

Esperemos que este caso tan mediático no sea el fin de un mercado que ha favorecido la supervivencia de varias empresas españolas y por extensión a la creación de puestos de trabajo.

Luís García Langa, experto en mercados financieros de iAhorro.com

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