DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La maestra del "master"

Rosa Domínguez, que entrenó a Pablo Carreño de niño y la primera mujer en España que logró el título de profesora, celebra tres décadas de profesión

Rosa Domínguez, Pablo Carreño, Miguel Fragoso y Samuel López, entrenadores del gijonés, antes de la final de Estoril en la que el tenista gijonés resultó ganador.

Rosa Domínguez, Pablo Carreño, Miguel Fragoso y Samuel López, entrenadores del gijonés, antes de la final de Estoril en la que el tenista gijonés resultó ganador. ÁNGEL GONZÁLEZ

Lo de Rosa Domínguez con el tenis es pura pasión. La entrenadora gijonesa cumple 30 años como técnico y por sus manos han pasado prácticamente la totalidad de jugadores destacados de la región, chicos y chicas, de las últimas tres décadas. Su dedicación a este deporte la ha llevado a ser la primera mujer en alcanzar el título de profesora nacional (máxima titulación en el mundo del tenis) aunque de esto hace ya nada menos que 23 años.

Y quién lo diría, porque los inicios deportivos de Rosa fueron en la natación. Nadador fue su padre Jesús, que estuvo entre los buenos de su época y por él comenzó a nadar. Sin embargo, estaba claro que lo suyo no era este deporte sino el tenis y a los 13 años cambió de brazada. No tardó ni un año en estar entre las mejores de Asturias. Pieza fundamental en su trayectoria, primero como jugadora y luego como entrenadora, fue Juan Vigón, por quien siente una gran admiración y para el que reiteradamente pide un homenaje de toda la ciudad. Rosa fue campeona de Asturias de tenis, pádel, squash y tenis-playa. Sus pinitos como monitora los hizo ayudando a Vigón, por aquel entonces compaginándolo con los estudios de Derecho, donde también seguía los pasos de su padre. Pero la abogacía no le llenaba del todo y un buen día se armó de valor y dijo que dejaba la carrera -estaba en tercer curso- para dedicarse en cuerpo y alma al tenis. Al poco sacó el título de entrenadora nacional y un par de años después el de profesora.

Durante este tiempo prácticamente todo el que fue alguien en el tenis regional pasó por sus manos en algún momento: Juan Barrio, Javier González Castaño, Paula Gumiel, Alejandro Sorrentini, María Aybar, Mónica Louzao, Daniel Junquera, Juan Pardo, Diego Bedia, Nuria San Valentín, Laura del Olmo, Yasmina Fernández, Lorena Rionda, Juan Vigil, Santiago Berdasco, Silvia González Mallada, Isabel Fernández, Javier González Cagigao, Lara Redondo, Eugenio Casado, Carlos Fernández Lisa, Néstor Domínguez, Cristina Herreros, Hernán Llana, María e Isabel Louzao, Ana Romero, Carlos Romero, Alicia Seijas, Pablo Barturén, Bárbara Mingotes, Sara López Falcón, Cristina Argüeso, Bárbara Canga, Ángela Álvarez...

Pero sobre todo Pablo Carreño al que entrenó cuatro años, de los 6 a los 10 del chaval que hoy se ha convertido pese a su juventud en el mejor tenista asturiano de todos los tiempos e instalado en el Top-10 mundial. Varios de los jugadores ants citados llegaron a ser campeones de España. Son los casos de María Aybar, que lo fue en dobles junto a Lourdes Domínguez en la categoría infantil; Cristina Herreros, también en dobles con Estefanía Adana en la categoría alevín; Laura del Olmo también en dobles con Cristina Areces en la categoría alevín e individual en la categoría infantil. Laura llegó a ser internacional con España. Yasmina Fernández fue número 1 del ranking nacional en la categoría sub-12.

Domínguez además de profesora nacional de tenis es juez nacional, entrenadora nacional de pádel, juez árbitro de pádel y entrenadora de tenis en silla de ruedas. Además de haber hecho cursos de marketing, protocolo, organización de eventos y dirección de empresas deportivas. A su vez es vicepresidenta de la Asociación de Profesionales de la Enseñanza de tenis, en la que se encarga ede la promoción del tenis femenino.

Treinta años en la pista no ha mermado ni un ápice su entusiasmo y ahora, además de estar volcada en la enseñanza a las nuevas generaciones, tiene en mente lograr sus propias pistas de tenis, proyecto ambicioso para el que ya ha dado sus primeros pasos.

Compartir el artículo

stats