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Los niños del centro de salud de Perchera serán derivados a Pumarín el próximo año

La planta baja del edificio de especialidades contará con cuatro consultas de Pediatría tras una obra con un coste de 70.000 euros

Una de las consultas provisionales instaladas en Perchera con placas de pladur.

Aunque la previsión era que el traslado del centro de salud de Perchera al de especialidades de Pumarín no se hiciese efectivo hasta que avanzase la ampliación del Hospital de Cabueñes, la falta de espacio en el ambulatorio, recrudecida ahora por la necesidad de duplicar consultas para separar los circuitos de coronavirus, ha obligado a agilizar parte de este proyecto. En concreto, Salud ya ha dado luz verde a invertir unos 70.000 euros en una reforma de la planta baja del centro de Pumarín para albergar dos consultas médicas y una de enfermería para la atención pediátrica, además de una cuarta para sospechas de covid-19.

El proyecto, tal y como adelantó este diario, ya ha superado una primera fase con la instalación de dos consultas provisionales con placas de pladur en el propio centro de Perchera, que desde la pandemia había tenido que derivar su atención pediátrica al de Laviada. Según la gerencia sanitaria, las obras tendrán un plazo de ejecución de unos tres meses -está todavía en fase de tramitación- e incluirán también una sala de espera, un área de recepción y un aseo infantil.

De la reforma en Pumarín se verán beneficiados, aclara el gerente Manuel Bayona, 1.448 niños en edad pediátrica. El centro de especialidades, a escasos metros del otro, centrará su reforma en la planta baja del edificio, en su lateral izquierdo. Ocupará una zona de unos cien metros cuadrados hasta ahora empleada como archivo. Será el primer paso adelante dentro del macroproyecto de la ampliación de Cabueñes, paralizado hasta ahora por la pandemia. Mientras, las consultas de pladur habilitadas en Perchera están provocando quejas entre el personal, que aseguran que el espacio resultante -se instalaron en una sala de espera- deja un pasillo demasiado escaso y una nueva zona de espera insuficiente. Cuando el hospital arranque con sus obras y eleve su nuevo edificio, el resto del centro se liberará y toda la atención de Perchera -un centro aquejado desde hace años por deterioros en su estructura- se mudará por fases al de Pumarín.

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