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PEDRO LUIS GARCÍA VERA | SUPERIOR DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN ASTURIAS

"La colaboración de la Consejería con la educación concertada ha sido justita"

"Debemos seguir trabajando con la justicia para esclarecer todo lo ocurrido con el caso de presuntos abusos, con respeto absoluto al proceso"

Pedro Luis García Vera, en la redacción de LA NUEVA ESPAÑA de Gijón.

Pedro Luis García Vera, en la redacción de LA NUEVA ESPAÑA de Gijón. MARCOS LEÓN

Los jesuitas cumplen este 30 de septiembre 130 años impartiendo educación en Gijón a través del colegiode la Inmaculada. La celebración llega en un curso escolar que está marcado por las mascarillas y la distancia social. Al frente de este centro, del San Ignacio de Oviedo, y de la propia Compañía

-¿Cuáles son los retos de la Compañía en Asturias?

-Consolidar toda la labor de entidad en los colegios y obras educativas que tenemos. Pero eso, en Asturias, España y todo el mundo. Trabajamos con muchos laicos porque somos pocos jesuitas, pero hay que defender la identidad de nuestros colegios. Estamos trabajando mucho en ello y eso pasa por formación y acompañamiento de los profesores y también trabajar mucho con los alumnos y las familias. Identidad y misión es clave.

-¿Alguno más?

-Está la misión compartida, trabajar conjuntamente con laicos. Son los dos retos de mayor envergadura. Luego están los retos educativos como la innovación, competencia o la pastoral.

-¿Es un problema la falta de vocaciones?

-La bajada es evidente. Estamos en un contexto donde la vida cristiana es más débil. El trabajo debe fortalecer la vida cristiana en las familias y que de ahí salgan nuevas vocaciones. La responsabilidad de las vocaciones es de todos, de toda la comunidad cristiana. En España hay una estructura cristiana base que a poco que se cultive saldrán. Hay que darle la vuelta al planteamiento y reconocer que ser pocos y llevar adelante tantas cosas tiene un valor enorme.

-Esa falta de jesuitas llevó a reorganizar los efectivos, lo que supuso el cierre de la comunidad de la Inmaculada, repartiendo entre El Natahoyo y Oviedo a los sacerdotes. ¿Es irreversible?

-A día de hoy la situación es irreversible. Ha pasado en otras comunidades. Nos ocurrió lo mismo en Alicante. Este año dos o tres se han cerrado. Estamos reestructurando, hay menos jesuitas jóvenes y más mayores. Aquí se vio que la presencia como comunidad en la Inmaculada estaba llegando al fin. Estamos en un momento más de repliegue que de abrir comunidades.

-Esa salida llevó a anunciar un nuevo espacio de habitaciones destinada a estancias semanales o de diez días. ¿Sigue el plan?

-Está presente. Son unas 30 habitaciones que ya están listas y perfectamente acondicionadas. El año pasado iban a venir unos alumnos de fuera de España para hospedarse, pero no se pudo hacer. Ahora está congelado todo porque no es momento de que venga mucha gente. Pero en cuanto se pueda se aprovecharán esos espacios.

-Otro proyecto en el aire es creación de un complejo deportivo, con piscinas. ¿Hay novedades?

-El tema está parado. Todo se ha ralentizado porque hay un tema legal, desde el punto de vista urbanístico, con la legislación del Ayuntamiento.

-¿De qué tipo?

-Solo puedo decir que ha llevado dificultades que no sabemos si se podrá llevar a cabo. Se ha puesto en cuestión el proyecto en sí, de forma urbanística. Está en vía muerta y no sabemos qué ocurrirá.

-¿Cómo llevan la vuelta a clase?

-Como se ha podido. El tema no es nada fácil. Las autoridades educativas se han visto desbordadas, y hemos echado de menos indicaciones más precisas. Hemos visto varios escenarios, como presencialidad, semipresencialidad, telemático, si había aulas covid o no? Con mucho esfuerzo.

-¿La consejería de Sanidad y el Gobierno han tenido empatía con la educación concertada?

-Al principio parecía que de esa cantidad económica para las consejerías de Educación no le iba a corresponder nada a la concertada. Aquí en Asturias se iba en esa dirección, pero luego hubo conversaciones y sí se han adjudicado alguna aula covid. Ha habido algo más colaboración, pero justita. Hablo de la realidad que conozco, no de otros centros concertados. Ese debate de concertada y púbica siempre está ahí, pero no hay que hablar de rivalidad y sí de complementariedad.

-Prosiga.

-La libertad de los padres para elegir colegio es fundamental, y eso te lo da la concertada. Hacemos un servicio público también.

-¿Ha sido un año duro?

-Ha sido un año de adaptación, un cambio de lugar, conocimiento de gente nueva, una mayor responsabilidad que en Alicante. Me he encontrado a gusto y bien acogido en Asturias. A partir de marzo ha sido un año de dificultad para todos, pero también con satisfacción de ver la respuesta ante las dificultades. He sido testigo de las preocupaciones y la responsabilidad de afrontar las cosas.

-El colegio de La Inmaculada estuvo envuelto en polémicas a raíz del supuesto caso de abusos sexuales protagonizado por el padre Jorge Enríquez, al que la Fiscalía pide ocho años de cárcel.

-Debemos seguir colaborando con la justicia para el esclarecimiento y clarificación de todo lo ocurrido. Respeto absoluto al proceso. No puedo decir más porque estamos a la espera del juicio.

-A partir de ahí la Compañía creó unos "Espacios de escucha" para atajar y prevenir los casos de abusos sexuales.

- Se ha trabajado mucho este tema. Ya el Papa Benedicto XVI se metió de lleno y también el papa Francisco, pidiendo que hubiese un apartado en cada diócesis para prevenir los abusos. Lo hemos hecho y hay todo un equipo, "Entorno seguro" se llama, liderado por una profesional de la psicología con una gran formación y sensibilidad. A partir de ese equipo se ha generado una formación en cada obra de la Compañía para estos temas. Hay educadores que coordinan estos entornos. El último paso es que, como en cada zona, nuestra plataforma de Asturias, hay cuatro o cinco personas, con una formación que estamos recibiendo para estar disponibles si ha habido o hay abusos que se reciba el caso y ya derivarlo como corresponda. Estamos realizando una labor de mucha prevención.

-Sí, pero tras un gran tiempo de ocultación.

-Se están dando pasos, no solo en la Compañía, también en la Iglesia y en todas congregaciones religiosas. Hemos llegado a un momento en el que no hay vuelta atrás. Estamos en una cultura de la transparencia, la confianza, la prevención y el buen trato. Es fundamental y se va hacia adelante.

-La Compañía a nivel mundial apuesta por cuatro retos fundamentales para los próximos años. ¿Cuáles son?

-El primero, mostrar el camino hacia Dios mediante los ejercicios espirituales y el discernimiento; los ejercicios espirituales son algo muy nuestro. El segundo es caminar junto a los pobres en una misión de reconciliación y de justicia. El tercero, acompañar a los jóvenes dando un futuro de esperanza. Y luego, por último, está el ecologismo, el cuidado de la casa común siguiendo lo marcado del Papa Francisco a través de "Laudato si'", su segunda encíclica.

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