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Idonial imprimirá en 3D medicamentos con forma de gominola para niños

El proyecto, liderado por la farmacéutica Helena Herrada, trata de limitar la resistencia infantil a los fármacos: “Reduce el impacto psicológico”

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Muchos padres y profesionales de la medicina saben lo que cuesta que los más pequeños se tomen los medicamentos, especialmente, en el caso de tratamientos de larga duración. Un trago amargo que, gracias al trabajo de una joven investigadora de Idonial, en la “Milla del Conocimiento” de Gijón, se hará

Helena Herrada, barcelonesa licenciada en Farmacia, decidió hace unos años dar un giro a su carrera profesional y se puso a estudiar un máster en Química y Desarrollo Sostenible que la llevó a hacer prácticas en las instalaciones de Idonial, donde ahora está haciendo su doctorado. Fue el germen para desarrollar un proyecto novedoso en España y que se resume, a trazos gruesos, en la impresión de medicamentos en tres dimensiones, con la técnica de fabricación aditiva, para que las píldoras tengan forma de gominolas. De colores, con olores y mucho más apetecibles para cualquier niño.

La fórmula se puede adaptar a situaciones especiales, como las farmacias hospitalarias

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La obtención de formas personalizadas es uno de los principales atractivos de la impresión 3D para el sector farmacéutico. Herrada se ha lanzado de cabeza a un mundo “especializado, que no acabará con la producción en serie de los medicamentos, pero que tiene mucho interés en casos concretos, como las farmacias de los hospitales y las farmacias especializadas en formulaciones”. El proceso es el mismo que se sigue en cualquier impresión en tres dimensiones al uso, sólo que en este caso las “tintas” que se utilizan se componen de los medicamentos en cuestión, junto con un protector gástrico especial: cuando llegan al estómago tienen el mismo efecto y las mismas indicaciones que las pastillas normales. Con la salvedad de que con sólo programar la impresora, se pueden obtener medicamentos en forma de corazón, osito, caramelo y así hasta el infinito, al hilo de la imaginación de cada uno.

Proceso de impresión del medicamento. | M. L.

“En casos de niños con tratamientos de mucha duración, para que no se les haga tan pesado se pueden hacer tandas semanales, de manera que cada semana las medicinas tengan una forma y un aroma diferente. Por ejemplo, una del dibujo animado Peppa Pig con olor a piña. Eso ayuda mucho a reducir el impacto psicológico de la enfermedad”, explica la investigadora. Además, con la ventaja añadida de que es muy fácil ajustar el tamaño de las píldoras, las dosis en función del peso o de las necesidades de cada paciente de forma instantánea y completamente personalizada.

“Se trata de hacer más atractivo un proceso que no lo es para los niños”, afirma la especialista

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“De lo que se trata es de hacer atractivo un proceso que de otra forma para los niños lo es menos”, resume Helena Herrada, que acaba de publicar la primera parte de sus investigaciones en la revista “International Journal of Pharmaceutics”. Un gran paso para que muchos niños les pierdan el miedo a los fármacos. Parafraseando a Mary Poppins, la píldora ahora sabrá mejor.

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