Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las parroquias rurales critican la falta de limpieza en fincas y caminos: “Es acuciante”

Serín y El Muselín denuncian “okupaciones”, y Cabueñes, carreras ilegales | La conexión a internet y al saneamiento, entre las demandas

La ciudad de Gijón desde La Pedrera. | PABLO SOLARES

La ciudad de Gijón desde La Pedrera. | PABLO SOLARES

Una conexión aceptable a internet, extender la red de saneamiento, mejorar el acceso al transporte público y emprender decenas de arreglos en caminos y lavaderos. Las parroquias rurales arrancan el nuevo curso político en el mismo punto en el que lo dejaron antes del verano. Con los mismos problemas estructurales de hace años. Si bien hay uno que este año sobresale por encima del resto y es el de la limpieza de los caminos y los cierres de las fincas. La inmensa mayoría de las asociaciones, con independencia de la geografía, critican la proliferación de la maleza y la “dejadez” del Ayuntamiento para ponerle coto. “Es acuciante”, aseguran los líderes vecinales.

Este conflicto se remonta un año y medio en el tiempo. El Ayuntamiento estimó que el desbroce municipal de caminos solo abarcaría las vías principales de cada parroquia. Esto, en el cómputo general, supone hacerse cargo de cien kilómetros de los más de mil que en el concejo de caleyas. Por otro lado, un bando municipal recordó que era obligación de los propietarios encargarse de limpiar los cierres de sus fincas. Esta norma es polémica, primero porque muchas de las fincas salvajes que hay son municipales y porque los vecinos anticiparon que muchos de los terrenos privados quedarían sin limpiar bien porque están abandonados o porque el dueño no quiere o no puede hacerse cargo.

Un año y medio después de esta política, las quejas han alcanzado un punto cumbre. Tanto que será uno de los temas estrella en la reunión de mañana de “Les Caseríes”, la Federación de asociaciones de vecinos de la zona rural que preside Manuel González-Posada “Lo único que pedimos es que hagan lo tienen sin hacer en la zona rural. Nos cobran el servicio de Emulsa, pero prácticamente no actúa fuera de la zona urbana”, denuncia. El líder vecinal reclama recuperar la figura del peón caminero. “Falta lo de siempre: internet, transporte, saneamiento... somos pocos votos y no importamos ni a este gobierno ni tampoco le hemos importando a los anteriores”, lamenta González-Posada, vicepresidente a su vez en Roces.

También reclama una limpieza más efectiva Isabel Fano de Caldones. “Toda la zona rural, desde lo más alto a lo más bajo, está igual. Pasaron podando, pero dejaron muchos caminos por arreglar”, lamenta. “Hay matos que ni poda el Ayuntamiento ni poda el dueño. Hay bardiales por los que no pasa ni el coche”, denuncia José María Rubiera de Castiello de Bernueces. Esta parroquia sigue pendiente de la reforma de la sede de su asociación, a compartir con la asociación Adansi.

“Deberían dejar de gastar el dinero en cosas superfluas y hacerlo en lo importante, como la limpieza de las carreteras, el internet y la limpieza de los ríos”, postula Consuelo González de Cenero. “Solo limpian dos o tres caminos en todo el año, tenemos el de Los Guindales que se lo está comiendo el arroyo Llantones”, apostilla María del Carmen Álvarez de Leorio. “Se limpiaron menos caminos que otras veces y este año ha sido de muchas lluvias”, advierte Marta Martínez, de Porceyo, quien también afea la mala conexión a internet. “Las compañías no invierten en fibra óptica”, explica.

En Cabueñes, Alexandra de la Fuente se suma a las quejas por el déficit de limpieza y añade la “resignación” que producen las malas conexiones a la red de redes. Denuncia la vuelta de las carreras ilegales a la parroquia. “No hay noche que no escuchen derrapes, los vecinos que vuelven por la noche a sus casas tienen miedo”, puntualiza. También solicita que los residentes puedan realizar trámites en la oficina de Correos de la avenida de Castilla, en lugar de tener que ir a la de la plaza Seis de Agosto que les queda más lejos.

En Granda, además de la ITV, Félix Gómez denuncia problemas de “hace años”. “Tenemos un presupuesto en pesetas del Principado de lo que cuesta ensanchar las aceras. Es un tema de hace tres décadas”, apunta. Solicita además reforzar la seguridad vial en determinados puntos de la parroquia y una pasarela sobre el Piles en la zona de El Caballón. Baldornón, en palabras de Juan Carlos Meana, reclama el asfaltar del camino del Rioseco, el arreglo de los baños de la pista deportiva y el lavadero de Xarande.

La falta de saneamiento es otra de las quejas recurrentes. Javier Fernández de Fontaciera, una aldea de la parroquia de La Pedrera, es uno de los líderes vecinales que en más ocasiones ha denunciado la incomodidad que supone no vivir conectado a la red de saneamiento. “Solo llega hasta Pinzales. Pero no solo es eso, también tenemos cero transporte público, falta internet y también la cobertura. Estamos abandonados”, expone. En el barrio de Santa Cecilia, en San Martín de Huerces, también se repiten las quejas por el saneamiento. “Se interrumpió en esa zona y ya es algo colea desde hace muchos años”, señala Santiago Izquierdo, el vicepresidente de la asociación de vecinos.

Hay parroquias que, por su situación geográfica, atraviesan problemas concretos. Una de ellas es San Andrés de los Tacones, muy afectada por la Zalia. “Han llegado varias familias a la zona, pero estamos esperando a ver qué pasa porque de momento solo tenemos palabras”, abunda Eusebio Ortega, que lleva más de un año pendiente de relevo. En Serín, además de los problemas clásicos, cargan contra el ruido de la “Y”, piden badenes para reducir la velocidad, solicitan una actuación para poner en valor la riqueza patrimonial de la parroquia y denuncian la existencia de okupas en una nave en el barrio del Espín. También en Muselín denuncian la presencia de okupas en una vivienda. “Queman cable y han instalado una cabaña con plásticos. También tenemos carreras ilegales”, asegura Sotero Rey, quien puja para una sede para la asociación, de las pocas de todo el movimiento vecinal sin un techo.

Aunque adscrita a la FAV, La Camocha se ubica en terreno rural. Las exigencias de Herminio Torre son licitar el centro de salud y presupuestar la reforma de los patios interiores, cuya primera fase ya había comenzado. “Sigue pendiente de la instalación de cojines berlineses en la avenida de La Camocha”, apuntan desde la entidad. Por su parte, en Veriña, Néstor Álves, denuncia que al igual que otras muchas viviendas de las parroquias, la sede, cuyo titular es el Ayuntamiento, tampoco tiene internet. “Sufrimos de manera acusada el olvido de la administración”, critica el presidente de esta asociación que también está en la FAV.

Compartir el artículo

stats