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Traumatología y Otorrino copan la demora en Cabueñes, que ultima su plan de choque

El hospital, que cierra su planta de covid, salda agosto con 128 días de espera para una resonancia y hasta tres meses para pasar por quirófano

Sala de hemodinámica del Hospital de Cabueñes. | Julián Rus

Con tres meses de espera media para pasar por quirófano, otros tantos para acceder a una consulta y más de cuatro para hacerse una resonancia magnética. De esta radiografía parte el Hospital de Cabueñes, de acuerdo a su balance de lista de espera del mes pasado y publicado ahora, para comparar sus avances tras la puesta en marcha de su plan de choque contra los retrasos acumulados tras la pandemia. Esta hoja de ruta se acabará de concretarse este mes, cuando previsiblemente se inicie el acelerón definitivo con operaciones no urgentes en horario de tarde. Los datos del mes pasado serán el techo de una demora que, se espera, se vea ya sustancialmente reducida antes de Navidad. La carga de trabajo se vuelve ahora más asumible después de que ayer la gerencia autorizase cerrar la planta para casos covid, tras dar de alta a un enfermo y pasar a otra planta limpia a un contagiado que ya no necesita estar aislado. Solo queda, por tanto, un último paciente covid en la UCI.

El consejero de Salud, Pablo Fernández, había anunciado hace unos días que las listas de espera de agosto se publicarían pronto y adelanta que los datos supondrían un ligero empeoramiento por ralentizarse siempre la actividad en verano. En el caso de Cabueñes, la demora en cirugías se mantiene estable en su media general, pero varía por servicios. A fecha de hoy, el área con más retrasos es Otorrinolaringología, con 157 días de espera. Le siguen Traumatología y Cirugía Plástica, con 100. El dato más llamativo, no obstante, es el número de pacientes que esperan más de medio año a pasar por quirófano. Son ahora 671, y de ellos 383 corresponden a Traumatología, un servicio con datos siempre inestables por el volumen de urgencias de accidentes que recibe. Y, si bien agosto siempre es un mal mes en cuanto a datos de espera, en agosto de 2019, antes de la pandemia, el número de enfermos con más de 180 días de espera eran 62. El número de afectados se ha multiplicado por diez. La cifra, no obstante, será considerablemente menor en pocos meses, cuando Cruz Roja y Jove comiencen a admitir a parte de los enfermos –el Sespa ya anunció que derivará a hospitales concertados parte de la carga– y Cabueñes opere por las tardes, una tarea que será más sencilla cuando se desdoble el personal y espacios de la UCI covid.

En consultas, la demora media alcanza ahora los 86 días. Eran 77 en agosto de 2019. El aumento, no alarmante en términos generales, sí arroja retrasos algo más llamativos en servicios como Rehabilitación y Neurología, que pasan ahora de los 100 días de demora media y duplican sus datos de hace dos años. En pruebas diagnósticas, que en un agosto prepandémico no superaban los 60 días de espera, se superan ahora los 120 para someterse a una resonancia y los 90 para un TAC, si bien el HUCA registra cifras bastante peores. El Hospital de Jove, por su parte, cierra agosto con demoras en pruebas y consultas rondando el mes y con medias de 67 días en quirófanos.

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