A título personal, en respuesta a una invitación de un amigo y cuando ya había acabado el oficio religioso. Así se escribe la presencia en Jove durante el domingo de celebración del Corpus de Ana González, la alcaldesa de la ciudad. La invitación a pasar por la parroquia en un día de fiesta se la hizo a Ana González el párroco Eduardo Zulaiba” con quien, se explica desde el Ayuntamiento, “tiene una maravillosa relación”.

Pero esa visita a Jove no ha pasado desapercibida en la oposición municipal. Fue Ciudadanos quien, a través de su concejal Rubén Pérez Carcedo, mostraba su sorpresa. No tanto por el hecho como por el contexto. “Es curioso que haya acudido cuando pretende impulsar un reglamento con el que impedir que haya presencia institucional en este tipo de actos”, criticó públicamente el edil de la formación naranja en referencia al reglamento de laicidad que PSOE e IU impulsa en cumplimiento de uno de los mandatos de su pacto de gobierno. Antes incluso de ese pacto de gobierno, González ya había adelantado que no participaría en actos religiosos de ninguna confesión como alcaldesa.

Y así se reivindica que actuó en Jove. Además, se matiza desde el entorno de la Alcaldesa, el futuro reglamento de laicidad no se plantea prohibir a nadie ir a un acto religioso. Otra cosa es que no puedan ir como representantes de la institución. Además, en el caso de Jove, González no fue al oficio religioso sino al encuentro vecinal posterior participando, por ejemplo, en la puja del ramo.

Desde Ciudadanos no se niega la libertad de la regidora de ir a “los actos que estime oportuno” pero les chirría que haya aceptado esta invitación “mientras declina acudir a otros tan arraigados en la ciudad como el de la bendición de aguas”. Desde que Ana González asumió el bastón de mando de la Alcaldía no ha participado –como si hicieron sus antecesores tanto de Foro como del PSOE– en los actos religiosos del día de Begoña, en los Carmelitas, ni en la bendición de las aguas que se hace en la iglesia de San Pedro el 29 de junio.

Ciudadanos ya había criticado hace unos días que el gobierno se mantuviera firme en la intención de sacar adelante este reglamento mientras dejaba aparcados una decena más que tenía en sus previsiones de trabajo para este mandato. El solo anuncio de que se iba a hacer un reglamento municipal de laicidad generó una amplia polémica en la ciudad.