La regasificadora supera su último escollo y tendrá que hacer contratos a largo plazo

Competencia aprueba un régimen especial para que la planta de El Musel pueda operar como almacén logístico hasta 2026, cuando la revisará

Vista de la regasificadora de El Musel.

Vista de la regasificadora de El Musel. / JUAN PLAZA

M. C.

La entrada en servicio de la regasificadora de El Musel, más de una década después de que concluyera su construcción, acaba de superar su último escollo relevante, con la resolución que adoptó este jueves la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que da vía libre a Enagás para destinar, hasta 2026, la planta gijonesa para descargar, almacenar y volver a cargar para su exportación gas natural licuado (GNL). El regulador condiciona la autorización a que Enagás le presente contratos a largo plazo con algún operador interesado y supervisará periódicamente que se cumplen las condiciones de la autorización. El almacenamiento de gas cuyo destino final no será el mercado nacional será la principal actividad de la planta y Enagás no percibirá retribuciones del sistema gasista (cargadas al recibo del gas de los consumidores) por tal actividad. El conflicto con Rusia por su invasión de Ucrania aceleró las previsiones para poner en marcha la instalación gijonesa. Sí las percibirá por la carga de cisternas, que autoriza la CNMC ante la congestión de este servicio en la regasificadora de Bilbao, y por el vertido a la red de gasoductos del gas que se evapora espontáneamente en los tanques ("boil-off") y que Enagás se compromete a minimizar con inversiones que acometerá en un plazo de tres a 24 meses.

Enagás ya entregó en noviembre del año pasado a la CNMC preacuerdos que tiene con operadores gasistas para utilizar las instalaciones gijonesas. El operador del sistema gasista planteó a la CNMC hacer subastas anuales a diez años vista, pero la Comisión optó por aprobar el régimen económico singular para la regasificadora de El Musel sólo hasta 2026 evitando comprometer el uso de la planta para servicios logísticos ante la posibilidad de cambios en la coyuntura energética.

CNMC establece que Enagás deberá priorizar a la hora de alquilar sus instalaciones en El Musel las ofertas que demanden una mayor capacidad de utilización de la instalación, a más largo plazo y que reporten mayores ingresos. Una de las condiciones que impone la CNMC es que los precios que negocie Enagás con los usuarios de la regasificadora de El Musel como almacén logístico no podrán ser inferiores a los de las otras regasificadoras españolas.

Tras esta resolución de la CNMC, la regasificadora podrá salir de la hibernación que en 2012 aprobó el Gobierno para la misma y por la que estaba cobrando retribuciones del sistema gasista por operación y mantenimiento y financieras, que ahora dejará de percibir. En el caso de que los ingresos que obtenga por la prestación de servicios logísticos superen el importe de esa cantidad, la CNMC señala que el exceso se destinará a la amortización de la planta. Se reduciría así la cantidad que va a comenzar a cargarse anualmente al sistema gasista por amortización de los más de 380 millones de euros que supuso la inversión en la planta, ya que hasta ahora no había comenzado a aplicarse la amortización. Las regasificadoras cobran retribuciones del sistema gasista al ser consideradas instalaciones de carácter estratégicos. En el caso de que los ingresos de Enagás por la activación de los tanques de la regasificadora de El Musel sean inferiores a la retribución que venía percibiendo por su hibernación, Enagás no será compensado de ninguna manera.

La CNMC justifica sacar de la hibernación a la regasificadora de El Musel porque "mantener la retribución transitoria por hibernación es más costoso para el sistema que la aplicación de un régimen económico singular, porque sólo se paga la retribución financiera sin amortizar la inversión realizada, impidiendo que los pagos de retribución financiera vayan minorándose con el paso del tiempo. Por tanto, al establecer el régimen económico singular se mejora la situación actual del sistema gasista al iniciarse el pago de la inversión realizada y posibilitaría el uso de la instalación si fuese necesario".

Potenciales usuarios

Un planteamiento que contrasta con la visión de Ecologistas en Acción, organización crítica con la construcción de la regasificadora y que resalta que la decisión de la CNMC "nos aclara que los 283 millones de que ya hemos pagado, son por la retribución financiera y por los gastos de operación y mantenimiento no incluyen nada de amortización, por lo que los aproximadamente 387 millones de € que ha costado están pendientes de retribuir y los tendremos que ir pagando a partir de su entrada en funcionamiento".

Enagás informó a la CNMC que ha detectado un mayor interés de los potenciales usuarios por alquilar la regasificadora completa y no sólo parte de su capacidad de almacenamiento. La CNMC tenía preparado en diciembre su resolución pero la misma se demoró al tener que contestar a las alegaciones que presentaron la propia Enagás y Reganosa, esta última operadora de la regasificadora de Ferrol, que sostiene que la de El Musel no es necesaria. No se atendió su alegación.