El Plan de Movilidad fija la reforma del Muro en 2026 y demora el proyecto de Fomento a 2029

El calendario de actuaciones en diez años, dividido en tres fases, centra la acción a corto plazo en las obras ya en marcha con fondos europeos

Paseo del Muro.

Paseo del Muro. / Ángel González

Los proyectos de movilidad que están ahora mismo en marcha en la ciudad gracias a la financiación europea conseguida a través de convocatorias del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia conforman el grueso de las actuaciones que el polémico Plan de Movilidad Sostenible fija para su desarrollo entre los años 2023 y 2025. Años que conforman la primera de las tres fases en que se ha organizado un cronograma de actuaciones presupuestadas en algo más de 70 millones de euros para las arcas del Ayuntamiento. Para el medio plazo queda, por ejemplo, la reforma del Muro, y para el final de vida del Plan, la actuación comprometida en la franja costera que va de Cimadevilla a Poniente.

El Plan acaba de conseguir el dictamen favorable de la comisión de Movilidad de cara a su aprobación en el Pleno del próximo día 20, el último ordinario del actual mandato. Aunque todo está en el aire desde que la ejecutiva de la Agrupación Socialista fijase su rechazo al documento planteado a la Alcaldesa, la socialista Ana González, que frenase esa aprobación plenaria. Una orden que de ejecutarse conllevaría la ruptura del gobierno con IU –cuyo edil lidera el área de Movilidad– y que está siendo desoída desde la Alcaldía. Queda una semana para el Pleno.

La versión definitiva del Plan de Movilidad ordena medio centenar de obras concretas a ejecutar en un marco temporal de corto plazo, desde su aprobación al 2025, medio plazo (2026 a 2028) y largo plazo (2029 a 2032). A la hora de ubicar las obras en ese orden se ha tenido en cuenta la dependencia que muchas de ellas tienen de otras que, en algunos casos, no dependen de la iniciativa municipal. En el corto plazo están la ecomanzana de La Calzada (supermanzana en la denominación del Plan), los nuevos carriles bus de las avenidas de la Costa, Constitución, Oviedo y Pablo Iglesias y el servicio público de alquiler de bicicletas. Todo en marcha con financiación europea.

A esa fase del corto plazo se vinculan también la plataforma única en Cimadevilla y la conexión entre la plazuela de San Miguel y la playa a través de las calles Ruiz Gómez y Caridad o la comprometida rotonda de El Humedal en el marco del desarrollo de un intercambiador de autobuses que impulsa el Principado. En cuanto a aparcamientos se habla de las propuestas de Cocheras y San Agustín, que ya tienen estudios adelantados, y del parking disuasorio pensado en el entorno del campus universitario con 750 plazas.

La también polémica reforma del Muro para su mayor peatonalización se demora a 2026 en el nuevo cronograma del Plan de Movilidad. Vinculando a su ejecución el desarrollo de las denominadas supermanzanas del Centro y La Arena y todos los aparcamientos públicos que se calculan para ese entorno. Aunque deben estar definidas y fijada su regulación en una ordenanza antes también queda para después de 2025 la puesta en marcha de limitaciones de tráfico en las dos zonas de bajas emisiones que define el Plan, la del Centro y la de La Calzada. En el caso de La Calzada los elementos para el control del tráfico se habrán ejecutado ya para cumplir con los compromisos de haber recibido financiación de Europa y las restricciones de circulación dependerán del desarrollo del vial de Jove. Vial que cuando se ejecute abre la puerta a otra operación por la que espera Gijón desde hace tiempo: la transformación de la avenida Príncipe de Asturias en un bulevar urbano libre de camiones. Para ese medio plazo quedarían también los aparcamientos disuasorios pensados en los entornos de Hermanos Felgueroso, el Palacio de Deportes de La Guía, la estación de Tremañes y la carretera Carbonera.

El tramo final del Plan organiza las actuaciones en base al desarrollo de la estación intermodal en Moreda y la infraestructura del metrotrén hasta el hospital de Cabueñes. Elementos sustanciales que llevan a los redactores del Plan de Movilidad a dejar para la última de las tres fases todas las operaciones que tiene que ver con las remodelaciones del área costera de Fomento-Poniente, las remodelaciones de las avenidas de Galicia y Schultz, el aparcamiento del "solarón" y la reordenación viaria de todo el entorno de la intermodal.