Los centros de salud de Gijón, con guardias sin cubrir en agosto por falta de médicos

El Sespa busca "voluntarios" para realizar turnos extra ante el aumento de facultativos que han pedido no trabajar por las tardes para conciliar

Centro de salud de Roces-Montevil, uno de los que realizan atención de guardia en la ciudad. | Ángel González

Centro de salud de Roces-Montevil, uno de los que realizan atención de guardia en la ciudad. | Ángel González / S. F. Lombardía

La reorganización de centros de salud en la región para equilibrar el volumen de guardias que realizaban los distintos equipos de atención primaria vaticina un agosto complicado en los consultorios locales. El personal ha recibido en los últimos días una comunicación del Sespa en la que se les anima a ofrecerse "voluntarios" para realizar más turnos en agosto para cubrir una cantidad "importante" de guardias, según el personal, que por ahora siguen in cubrir. Los profesionales explican que, a la habitual escasez de personal por vacaciones –es ya un problema endémico que los centros de salud se queden con al menos un tercio menos de su plantilla–, este verano se suma que, a raíz de esa nueva organización, ha crecido el número de facultativos que han pedido su exención de guardias, un derecho reconocido para trabajadores de más de 55 años y para quienes aleguen problemas de conciliación. El número de guardias a repartir, por tanto, supera ya con creces a las que por contrato deben asumir los médicos que aún las realizan, un problema que por ahora se está supliendo con facultativos que se ofrecen a realizar más tareas pero que, por ahora, sigue sin ser suficiente. "En Gijón los números no salen", lamenta el personal.

Los cambios en la atención continuada y de urgencias en los centros de salud –el servicio que se ofrece fuera del horario de consultas matutinas– llegaron tras un pacto entre el Sespa y la mayor parte de los sindicatos a inicios de año. A grandes rasgos, se buscaba mejorar las condiciones del Servicio de Atención Continuada (SAC). Estos equipos cubrían gran parte de la atención vespertina en centros de salud y los turnos hasta las 20.00 de fines de semana y festivos y su trabajo es el mismo que el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) –que se encarga de cubrir principalmente las noches, aunque con turnos muy largos–, pero con unas condiciones laborales más precarias. La reorganización ha permitido que estos profesionales asuman menos jornadas extra y que reciban un plus salarial que les acerque a las condiciones del SAC.

Para repartir la carga de trabajo de manera más equitativa, la idea era que todos los médicos vinculados a la atención primaria hiciesen, por norma general, una guardia de fin de semana cada seis semanas y tres guardias vespertinas cada mes. Para quienes antes realizaban más turnos, el cambio les beneficiaba, pero en general la carga de trabajo se ha incrementado para médicos titulares e interinos, y especialmente para estos últimos. "El problema fue que las guardias que había que compensar a compañeros no coincidían con las que podía asumir el resto", asegura el personal. Delegados sindicales de Sicepa-Usipa –la formación que siempre se ha mostrado crítica con este cambio organizativo– lanza una valoración más dura: "El plan solo ha servido para empeorar las condiciones del personal fijo que lleva años manteniendo al sistema. En Gijón quedan un montón de áreas sin cubrir".

Más allá de si el pacto resultó favorecedor para unos u otros, lo cierto es que estos desajustes del personal, sumado a que ahora hay más facultativos que por conciliación familiar se han borrado de la lista de guardias, han dejado un agosto con cobertura mermada en Gijón, Carreño y Villaviciosa. De momento, el Sespa trata de cubrir esos huecos con voluntarios, pero ya este mes ha habido días en los que algún centro de salud ha abierto en horario de tarde y noche con un médico menos.

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  • Un problema endémico en verano. Los centros de salud de toda la región, como es habitual, no logran cubrir todos sus huecos de consultas por la dificultad de sustituir las vacaciones del personal. Es habitual que atención primaria funcione con alrededor de un tercio menos de su plantilla habitual, si bien se entiende que la demanda asistencial en los meses estivales es también menor salvo en entornos con mucho turismo.
  • El problema añadido. Este verano, sin embargo, en Gijón surge el problema añadido de que, por ahora, hay multitud de guardias –en centros que abren fuera del horario de consultas– para el mes de agosto que siguen sin cubrir. Según el personal, la reorganización de las urgencias de atención primaria de inicios de año, al reducir la carga de trabajo de algunos equipos, no ha logrado cuadrar las cuentas
  • La solución. Por ahora, el Sespa está recurriendo a pedir a los médicos que «voluntariamente» realicen más guardias de las que deben hacer por contrato. Se les ha dicho que será un esfuerzo puntual y que la situación se normalizará en septiembre.